Todo

¡Hay tantas escenas que quedan grabadas! El final con el Vélodrome sólo para los argentinos. Con los casi 15 mil que están en las tribunas y con los jugadores que recorren los cuatro costados de la cancha. Saltan, agitan las banderas y aplauden los que están afuera. Miran, saludan y aplauden los que están adentro. Marsella tiene esta noche el color celeste y blanco. Se extiende a las calles. Alegría por todos lados. Quedó atrás Namibia por un categórico 63-3. Es tiempo, ahora sí, de pensar en Irlanda. Con el sueño intacto. Con los objetivos bien en claro, que es lo más importante.
Los Pumas dieron hoy otra lección. Había cierto temor antes del partido por la larga inactividad y por la desconcentración que podría haberse dado ante la invasión de argentinos en las últimas horas. Porque todos traían desde la Argentina el mensaje de la nueva Pumamanía desatada tras el triunfo ante Francia. Pero esa ansiedad sólo se notó en los primeros 20 minutos, en los cuales el equipo se pasó de velocidad y cometió errores, sobre todo en el manejo de la pelota.
Dio otra lección porque se suponía que tenía dos desafíos en un mismo partido: ganar y lograr el punto bonus. Pero no, Los Pumas habían subido la apuesta: querían terminar con el ingoal invicto. Lograron las tres cosas. Y en la última pelota defendieron un embate de Namibia como si se tratase de Francia.
Más todavía: a los 5 minutos del segundo tiempo, cuando Felipe Contepomi encontró un hueco y apoyó bajo los palos, ya estaba cumplido el objetivo del bonus. Pero Los Pumas demostraron que tienen hambre. Terminaron apoyando 9 tries.
Otro dato por demás relevante: es el único equipo que en tres fechas tiene su ingoal a salvo. También es el que menos puntos recibió en contra (19). Está primero en el Grupo de la Muerte. Y con lograr un punto contra Irlanda, el domingo que viene en el Parque de los Príncipes de París, se asegurará su condición de líder y eludirá a los All Blacks en los cuartos de final. Extraordinario.
Sólo esta noche es para distenderse. El lobby del Hotel Radison es un desfile incesante. Están los jugadores con sus familiares y amigos, pero hay cientos de hinchas que pugnan por un saludo o una foto. Todos con la camiseta de Los Pumas.
Más escenas. El fenomenal partido de Rodrigo Roncero, Juan Fernández Lobbe, Patricio Albacete y Juan Leguizamón. El poder del scrum, del cual vino el segundo try, el primero de Legui. La seriedad con la que se encaró el partido. La vuelta de Gonzalo Longo, el subcapitán. El ingreso de Federico Serra, con lo cual ya estuvieron en cancha los 30.
Quiero detenerme un instante en Federico Todeschini. El martes estaba casi afuera del Mundial. Hoy entró, respondió y hasta apoyó un try en una jugada que empezó él. Fue emocionante el festejo. Cómo lo fueron a abrazar sus compañeros, cómo se besó el escudo Puma, cómo se retiró de la cancha envuelto en una bandera de Atlético del Rosario.
Más allá de los franceses gritando en contra, el Vélodrome pareció una cancha argentina. Por las banderas, los trapos, desplegados en los cuatro costados. Burzaco presente (con los colores de Pucará); Las Pampas.Rufino; Alvarez; Garra, corazón ¡Huevo Pumas!; Existimos; Amor eterno; Locos por Pato; Los Buenmozos de Boulogne (SIC); Maradona y una enorme, blanca, desplegada recién después de los 80 minutos, con la letra del himno nacional.
Ex Pumas, jugadores, grupos de clubes, gente que no es de rugby pero aprovechó a venir a alentar porque vive en Europa. Todos viviendo un momento especial. Contagiados por la pasión que despiertan estos Pumas.
Mañana hay que viajar de nuevo a París. Allí espera la herida Irlanda. Para Los Pumas es el partido más duro. No les importa cómo llegue el rival. Se sabe: hay que ir partido por partido. Pero el sueño está cada vez más cerca.
Son las dos y cuarto de la mañana acá en Marsella. Esto intentó ser un análisis y un diario de viaje. Por eso titulé a este post Todo. Todo junto.
Hasta mañana.






¿Para qué están Los Pumas?
¿Para qué están Los Pumas?
¿Para qué están Los Pumas?