Breakdown
Se puso el marcha el Super Rugby Aotearoa con ambos triunfos locales: Highlanders se impuso ante Chiefs y Blues hizo lo propio ante Hurricanes. Más allá de algunas perlitas y varias particularidades, la primera fecha quedó marcada por la rigurosidad de los árbitros para penalizar en el breakdown.
No hubo un cambio de reglamento en esta faceta. Simplemente son las mismas leyes, pero aplicadas con rigurosidad. Tanto Paul Williams como Michael Fraser fueron muy estrictos en los rucks y no dieron el brazo a torcer. Esto produjo un número muy alto de penales: 28 en Highlanders-Chiefs y 30 en Blues-Hurricanes. Para contextualizar: En los 46 encuentros que se llevaban disputados en el Super Rugby 2020 ninguno había tenido tantos. Blues-Crusaders y Bulls-Blues habían sido los de mayor cantidad de infracciones penalizadas (27). El promedio en lo que iba de la competencia era 19,8 por partido. Este ajuste generó varias críticas de espectadores, porque se cortaron muchos ataques y porque la lucha en los rucks perdió algo de importancia. El entrenador de Hurricanes, Jason Holland, se refirió a este tema: “pienso que los equipos se van a tener que ir acostumbrado. No hago ninguna queja de nuestra parte en relación a lo que pasó hoy, pero en el otro partido si se cobraron muchos penales a los equipos que atacaban y nos sorprendió un poco. Estaba preocupado viendo cuantos penales le cobraban a los atacantes, porque seguramente esa no sea la forma de conseguir lo que se supone que se quiere conseguir”. Aaron Mauger, head coach de Highlanders, también opinó del criterio de los árbitros: “Se suponía que las nuevas reglas acelerarían el juego y no lo ha hecho hasta ahora. Creo que habrá aprendizajes para todos. Perdimos la pelota 17 veces”
Antes del torneo se anunció que las reglas existentes en el breakdown se aplicarán más estrictamente para tener ataques más rápidos y una competencia más justa. A los portadores de pelota se les permitirá un solo movimiento de impulso después de ser tackleados y se espera que los tackleadores se alejen de inmediato de la formación en dirección a la línea lateral. Buscan favorecer a quienes llegan primeros al punto de contacto y accionan directamente sobre pelota. Una de las infracciones más castigadas con penales el fin de semana fueron las entradas de costado tanto en ataque como en defensa. Para Warren Gatland, head coach de Chiefs, esta rigurosidad puede ser contraproducente: “Sólo tenemos que tener mucho cuidado de que aún queremos que los equipos tengan la confianza para jugar. Si hay demasiadas pérdidas de pelota, lo que vamos a ver es que terminaremos con un pequeño festival de patadas en el que los equipos dirán ‘no jugaremos rugby en nuestra propia mitad’. Es un verdadero equilibrio entre permitir pérdidas de pelota y recompensar a los equipos por pérdidas de pelota. Pero también debes tener la confianza como equipo atacante para mantener la pelota en juego”. Un punto interesante del entrenador que cuenta en su equipo con algunos especialistas en pescar pelotas (Sam Cane y Lachlan Boshier, los más destacados). Otro de los aspectos en el que lo referees hicieron foco es en respetar la línea del offside y penalizar a los jugadores que salgan adelante de la línea del pie del último hombre. Dentro del ritmo de los partidos, esta es una de las infracciones más difíciles de visualizar para el ojo humano y no sería descabellado pensar en implementar la tecnología en el rugby de alto nivel.
Será cuestión de tiempo ver como se adaptan los jugadores y como serán las decisiones tácticas para evitar tantas infracciones. También será cuestión del correr de los partidos observar que beneficios para el juego en general tiene esta rigurosidad y ver si World Rugby toma nota.
Las reglas explicadas:
En cuanto a los partidos, Blues mostró una convincente actuación para derrotar a Hurricanes por 30-20. Un encuentro que comenzó con una gran intensidad en la primera media hora y que se fue desinflando en la etapa final. Todas las miradas estaban puestas en Beauden Barrett, que cumplió una correcta participación aunque no deslumbró como fullback. Tuvo más repercusión el video en el que sus ex compañeros lo agarraron para festejar, que alguna otra jugada puntual. Otere Black tuvo una sobria actuación y se bancó la presión de llevar la 10 de Blues después de todo lo que se habló en las últimas semanas. Entre Mark Telea, Rieko Ioane y Caleb Clarke generaron mucho desequilibrio por afuera e hicieron levantar del asiento al público en más de una oportunidad. La gente colmó el Eden Park: aproximadamente 43.000 personas dijeron presente, un número que no se registraba desde 2005 (siempre teniendo en cuenta partidos de Super Rugby). La defensa de Blues se hizo notar en la segunda mitad y el pack de forwards se impuso ante un rival que no tuvo consistencia ni formaciones fijas sólidas. La buena noticia para Hurricanes fue que volvió a sumar minutos Ardie Savea, un jugador clave si recupera su mejor nivel.
El sábado, Highlanders sorprendió a Chiefs mostrando el mejor nivel de forwards en esta primera fecha. Dos de los tres tries se gestaron a partir del line, que tuvo 100% eficacia al igual que el scrum. Un pack si tantas figuras, pero muy solvente y combativo liderado por su capitán Ash Dixon. Los flashes se los llevó el héroe menos pensado: Bryn Gatland, que iba a a estar afuera de los 23, pero algunas horas antes del kick off fue anunciado en el banco de suplentes por la lesión de Josh Ioane. No jugaba hace casi 14 meses, y 20 minutos en cancha le alcanzaron para clavar el drop de la victoria a menos de dos minutos del cierre. Un final agónico y emocionante frente al equipo de papá, Warren, que no mostró su mejor versión. La próxima fecha Chiefs buscará su primer triunfo ante Blues, mientras que Hurricanes intentará recuperarse ante Crusaders, que tuvo fecha libre.
Highlights
Highlanders 28-27 Chiefs
Blues 30-20 Hurricanes







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