Repetición
El URBA Top 12 repite finalistas. Alumni aplastó a San Luis e Hindú superó a Belgrano. Se volverán a ver las caras el próximo domingo en el CASI.
¿Hindú con quién? Esa sigue siendo la cuestión en el el rugby de Buenos Aires. Por séptima vez consecutiva se metió en la gran final luego de derrotar a Belgrano en un partido bravísimo. Fue 26-21 para el último campeón, que tuvo paciencia, determinación y valor para imponerse en una verdadera batalla. Porque el Marrón vendió caro la derrota, pero tuvo fallas imperdonables en un aspecto puntual: el line. En total perdió 10 lanzamientos propios, varios de ellos cerca del ingoal rival. Por descoordinación e imprecisiones no se pudo hacer fuerte en este aspecto y desperdició varias situaciones. Claro que también hubo muchos méritos del rival, que con cuatro saltadores de nivel molestó y metió presión siempre.
El trámite del partido fue palo a palo, con dos equipos intensos en el que una de las grandes diferencias que se vio fue en el manejo de los tiempos de los aperturas. La sapiencia y la entereza de un señor 10 como Santiago Fernández contra el joven explosivo Rafael Migale, de excelente 2018, pero que no estuvo fino en las ejecuciones y en el control del juego. Todo lo contrario Fernández (muy bien complementado por Lucas Camacho), con buenos kicks a las espaldas de los wings como el del primer try que terminó con Federico Graglia en el ingoal. Un par de minutos antes Tobías Bernabé había interceptado una pelota para abrir el marcador a los dos minutos.
Algunos equipos hubiesen sentido ese golpe, pero no Hindú, que empezó a poner el juego en el campo rival y a los 14 minutos ya lo ganaba con ese try de Graglia y otro de maul. A penas arrancó el complemento, el Elefante golpeó con sello propio: 16 fases, dinámica, rucks rápidos y bien definidos y try en la punta de Augusto Bavaro. Tomás Teglia, otro que ingresó desde el banco, apoyó para Marrón tras un gran pase en el contacto de Facundo Camardón. Pero el campeón, a pura convicción, lo fue a buscar para cerrarlo con una fórmula repetida: kick de Fernández, complicación de Juan Landó en la recepción, presión y el try que no puede faltar en una instancia decisiva: El eterno Hernán Senillosa, que a los 41 años se zambulló al ingoal desbordando felicidad como un chico que recién está jugando sus primeros partidos. Iba a quedar tiempo para el descuento de Fancisco Ferronato, el capitán que siempre puso a su equipo adelante, pero no iba a ser suficiente e Hindú jugará, como es costumbre, la final del URBA Top 12. Sin el brillo de otros años, pero con la pasión de siempre. Los más jóvenes van agarrando la manija (hoy además de Fernández fueron figuras Tomás Resnick, Lautaro Bavaro y Federico Graglia) y los grandes siguen marcando el camino.
Que Hindú y Belgrano iban a protagonizar un encuentro parejo y cerrado hasta el final era lo que muchos esperábamos. Lo que ni el más optimista de Tortuguitas esperaba era la paliza que Alumni le propinó a San Luis ayer. El 50-3 en la Catedral es la mayor goleada en la historia de los play-off de Buenos Aires. Una muestra clara que las definiciones son una historia nueva y en muchos casos poco tiene que ver lo que venían haciendo los equipos. Lo laburó en el primer tiempo y lo gozó en el segundo. Defendió de manera perfecta, sin fisuras, con tackles contundentes y rápidas reposiciones. Fue sólido en las formaciones fijas y letal para aprovechar cada error rival. Apoyó tries de todos los colores: Desde el de maul de Gaspar Baldunciel, pasando por la excelente jugada individual de Joaquín Díaz Luzzi o uno de primera fase como el de Rafael Desanto, hasta los tries de contraataque de Franco Sábato, que no hizo extrañar a su hermano Luca. Fue una de esas tardes en las que a San Luis no le salió nada. El line, uno de sus puntos fuerte no funcionó, se frustró al no poder entrar en varias oportunidades y arriesgó más de lo que suele arriesgar. Fue el equipo que mejor jugó en 2018, pero tuvo uno de esos encuentros que lo ayudará a madurar y a crecer como equipo en un futuro, si es que lo sabe aprovechar. La última jugada puede resumir lo que fue la primera semifinal: Intento de salir jugando, pérdida de pelota y el ingresado Segundo Gaviña terminó facturando.
Más que aprobado rendimiento de Joaquín Díaz Luzzi en su primer partido en esta instancia. Manejó muy bien al equipo como apertura, aunque no estuvo del todo fino en sus ejecuciones a los palos. Gaspar Baldunciel, Juan Patricio Anderson, Tobías Moyano y Tomás Cubilla fueron otros de los puntos altos, sobre todo en la fase defensiva. Con algunas pérdidas de peso como Santiago Montagner, Lucas Frana (no pudo volver a su nivel de 2017) y Luca Sábato en este tramo final, Alumni se mantiene competitivo con un plantel largo que da sus réditos. Mañana, tres de sus otros cinco equipos de plantel superior irán en busca del título de su categoría. El próximo domingo buscará ponerle fin a los 17 años sin campeonatos y a la racha negativa en finales de cinco derrotas y ningún triunfo. El desafío será supremo. El campeón reinante y todo lo que ello conlleva. Pero tiene con que.
Por: Nicolás Casanova
Fotos: Emiliano Raimondi (Prensa URBA)









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