Química
Si uno pudiese realizar un ensayo y mezclar las características que tuvieron como jugadores Santiago Phelan y Fabián Turnes, saldría un rugbier de excepción. Bajo todos los aspectos. Y, además, con el ADN Puma como símbolo distintivo. ¿Por qué, entonces, no apostar a que ambos puedan conformar una dupla positiva en la nueva conducción del seleccionado nacional?
Es verdad: no hay garantías de que un ex gran jugador sea un gran entrenador, pero hay varios elementos que permiten afirmar , sobre todo en este momento, que ha sido acertada la elección de la dupla conformada por aquel ala con dotes de líder y tackleador salvaje y aquel back que jugaba, pateaba y cerraba el centro de la cancha.
Para la sucesión de un proceso de ocho años marcado a fuego por Marcelo Loffreda y por un plantel que atravesó por decenas de dificultades hasta alcanzar el tercer puesto en el Mundial, era necesario recurrir a personas que conocieran, ante todo, qué significa la idiosincracia Puma. Porque desde allí, y desde todas las experiencias pasadas, habrá que seguir construyendo.
También consideramos positivo que se haya consultado a los principales referentes de Los Pumas para la elección de los nuevos entrenadores. Ellos, que llevan años en el rugby internacional, están capacitados quizá más que ninguno para saber qué es lo que necesita el seleccionado. Lo demostraron cuando se plantaron para exigir mejores condiciones con vistas al Mundial. En este punto debe señalarse que la Argentina no es como el resto de las potencias. Aquí, todo lo que hace al mundo profesional está en pañales. Existen en el país grandes maestros y gente que sabe muchísimo del juego, pero para ese nivel falta un plus que llegará con el tiempo. Y quizá más adelante sí prive la lógica de que los dirigentes tomen este tipo de decisiones y que los jugadores sólo jueguen.
Otro factor importante es que Phelan y Turnes cuentan con un amplio respaldo del ambiente, salvo por algunos que cuestionan su poca experiencia como entrenadores, sobre todo por el lado del hombre del Club Atlético San Isidro (CASI). Ese sector apunta, además, que cuando dirigió a su club tuvo una mala campaña una temporada después de haber logrado el campeonato bajo la batuta de Eliseo Chapa Branca.
Ocurre que, a veces, y sobre todo en esta etapa, hay que tener en cuenta otras características. El tiempo dirá si Phelan fue o no una buena elección como head coach, pero hoy tiene condimentos como su liderazgo, su conocimiento del juego internacional, el respeto de todos, su buena onda con el plantel y un plan que apunta para el futuro conservando lo mejor del pasado. Por eso hablará con Loffreda, insistió para que de algún modo continuase Daniel Baetti y mantendrá prácticamente a casi todo el staff anterior.
Otro aspecto importante es que Phelan quiere estar al tanto de todos los seleccionados, incluso del Seven. Pretende que haya un esquema común de trabajo para todos. Y es un convencido, y en ese aspecto tiene el aval de los dirigentes, de que hay que ampliar la base de jugadores y, también, de entrenadores. Por eso, a su equipos se añadirán ex Pumas que viven en el exterior.
En distintas épocas, Phelan y Turnes vivieron horas de gloria con Los Pumas. También momentos muy difíciles y dolorosos. Por eso, en esta nueva etapa, tienen el crédito abierto.






Cartelera
Cartelera
Cartelera