Interminable (II)
Respuesta de la Unión Argentina de Rugby (UAR) a la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA), en un otro capítulo de una pelea tan anunciada como altamente peligrosa para el futuro del rugby nacional. Este es el texto de la carta firmada por el presidente Alejandro Risler. En estas horas buena parte de la dirigencia se encuentra en Paraná, donde se celebra el Seven de la República. Los cruces, lamentablemente, continuarán.
“Me dirijo a Uds, en respuesta a la nota firmada por los Sres. Galán y Righi, fechada el jueves y recibida el viernes por la noche a última hora, en la que básicamente declinan la invitación del Consejo Directivo de esta UAR que presido a participar de deliberaciones conducentes a la reforma del Estatuto vigente durante los días 10 y 11 del corriente, además anticipan la negativa absoluta de URBA a tratar cualquier reforma estatutaria cuyo texto no haya sido previamente aprobado por el Consejo Directivo y enviado a las Uniones miembros; también se permiten formular “un nuevo y último llamado a reflexión” para que se convoque a la brevedad a asamblea para la renovación parcial el Consejo Directivo de UAR, se suspenda la mencionada reunión deliberativa y se deje sin efecto la convocatoria a Asamblea Extraordinaria a celebrarse, para analizar aquella reforma, el próximo 28 del corriente mes.
En lo relativo a la mencionada reforma estatutaria, vuestra nota –sorprendentemente como así también desagradable por el tono en ella utilizado- me obliga a las siguientes consideraciones:
A- El objeto de la reforma integral a analizarse en Asamblea Extraordinaria ya convocada es, como Uds, mismos reconocen en su nota, poder posicionar al rugby argentino en un primer plano internacional. Y aunque es correcto que IRB no formuló requerimiento alguno en el sentido de imposición – lo que jamás hubiere sido permitido por este Consejo Directivo, simplemente por un tema de soberanía-; bien saben los firmantes por en su presencia haberlo dicho el Sr. Morgan Buckley ante las uniones afiliadas e invitadas, para repetirlo al día siguiente a los clubes durante el Congreso realizado en el Hotel Panamericano, y específicamente en respuesta a diversas inquietudes que le formulara el Sr. Galán, que esta absolutamente claro que sin un cambio estatutario integral la UAR muy dificilmente lograría hacerse acreedora a distribuciones de fondos que la IRB realiza a las uniones nacionales representativas de las demás potencias mundiales, más precisamente calificadas como Tier 1.
B- Contrario a lo tendenciosamente indicado por los firmantes, si hay urgencia en concretar aquella reforma, por un elemental sentido común. En efecto no hay que esforzarse para percatarse de que este es el momento para aprovechar el resonante éxito que nuestro Seleccionado Nacional tuvo en la reciente RWC 2007, y a partir de aquí adoptarse los recaudos necesarios que habiliten la participación de este Seleccionado Nacional en competencias profesionales de primer nivel. Esa necesidad de no dejar pasar el tiempo, a la que este Consejo Directivo de UAR esta atendiendo con diligencia, ha sido hasta públicamente resaltada, tanto por los propios jugadores de la Selección Nacional, por la IRB, como también por diferentes medios de comunicación especializados.
C- Los pasos previos a la reforma, que los firmantes de v/nota señalan como omitidos, serán tomados como corresponde: la semana próxima habrá reunión de Consejo Directivo para tratar el texto estatutario y este se distribuirá a las uniones miembros.
D- No deben los firmantes de su nota, preocuparse por el gasto que implicaría la deliberación de la reforma de estatutos. Como Uds, saben por haber sido debidamente comunicado, la misma habrá de concretarse en el Hotel Maran de la ciudad de Paraná, donde en días previos se desarrollará el Seven de la República, por lo que evitamos así gasto de traslado de los concurrentes y su estadía se ha contratado a excelentes valores. De todos modos me veo forzado a recordarles que uno de los logros de la administración que presido ha sido justamente, revitalizar las finanzas de la UAR que luego del 2005 quedaran en deplorable estado, bien lo sabrá el Sr. Galán como participe de dicha gestión.
En lo inherente a la convocatoria de Asamblea Ordinaria para la renovación parcial de autoridades, en homenaje a la brevedad, me remito a lo que les expresar en mis notas del 23 de noviembre y del 6 del corriente mes, entiendo recibida en mismo día por ustedes.
No puedo finalizar sin volver sobre la sorpresa y desagrado que me provoca tanta y tan agresiva insistencia en evitar la celebración de un aludida Asamblea Extraordinaria y en intimar a la convocatoria a una asamblea de renovación de autoridades sin que haya vencido el plazo estatutario pertinente. En este sentido y apelando a vuestros dichos en el segundo párrafo de su última nota – la tercera en el plazo de 20 días – acerca de la conveniencia de sincerar intenciones y precisar el alcance de conductas, les ruego tengan cuanto menos la honestidad de confesar a qué intereses los firmantes responden al actuar conforme lo antedicho”.






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