El scrum argentino
” Tenemos que insistir con volver a tener un scrum dominante. ¿A quién se le ocurrió decir que el scrum no iba más? Miremos la final: el scrum fue el arma con la cual Sudáfrica empezó a demoler a Inglaterra.”. Lo dijo Mario Ledesma en el reportaje que le realizó Jorge Búsico para La Nación.
Será 2020 el año del reencuentro del rugby argentino con su reconocida tradición de scrum?
Hace tiempo que el scrum dejó de ser una fortaleza y se convirtió en una de las defecciones mas ostensibles del juego de Los Pumas. Se lo critica a Daniel Hourcade por este tema pero el origen de ese proceso de decadencia es anterior a la llegada del tucumano al seleccionado. Las causas son múltiples. Algunas son puramente técnicas (ver reportaje a Alejandro Conti mas abajo), otras tienen que ver con la idea de que la menor cantidad de scrums disminuyen la ascendencia de esa formación en el devenir del partido. Está claro que ese concepto es erróneo porque desconoce la influencia psicológica que se logra sometiendo al rival en el fijo. Basta ver cómo celebran un scrum ganado los grandes equipos del mundo para entender esa influencia. Los cambios en las reglas, algunos para dinamizar el juego otros para prevenir lesiones, también contribuyeron a la declinación del scrum argentino.
La perdida de la tradición también se explica por el trabajo en los clubes. Tanto en los planteles superiores como en los juveniles se le dejó de dar importancia al entrenamiento de scrum.
Es claro que ya no es lo que era, pero también es cierto que alguna vez el scrum argentino fue reconocido en todo el mundo. Recurrimos al archivo de videos de Leyendas del Rugby para aproximarnos al origen y apogeo de la época de esplendor y orgullo del scrum del sur del mundo. Apenas una reseña, un acotado resumen de datos, porque es bueno conocer algo de historia.
Un poco de historia
El scrum argentino creció en el medio local y se dio a conocer al mundo en los setenta, pero la tradición se origina muchos años antes y tiene como gran impulsor al hombre clave de esta historia; Francisco Ocampo. Ya a fines de la década del treinta el gran formador nacido en Catamarca, aplicó su sabiduría en el tema con un gran equipo de Old Georgians. Ocampo era un ávido lector y se nutría de una amplia biblioteca rugbística aprendiendo todos los aspectos del juego pero con un foco preciso en el scrum. Olivos a comienzos de los cincuenta, Obras en el 53, el CASI multicampeón 54/57 y Liceo Militar en los sesenta son los clubes que se beneficiaron con las enseñanzas de Ocampo. A comienzos de 1969 llegó al SIC y en un año (murió en abril de 1970) cambió para siempre la historia de los zanjeros y del scrum argentino. Claro que con la colaboración de su gran discípulo, Carlos “Veco” Villegas.
En un rugby super tecnológico como el actual es bueno volver a las fuentes, a los maestros, porque ahí está la clave de todo.
El SIC
A partir de la influencia de Ocampo y Villegas, el SIC se convirtió en el club que hizo del scrum una forma de vida. No se puede explicar la tradición del scrum argentino sin viajar a la zanja. En 1972, apenas un par de años después de la llegada de Ocampo al club, el SIC le dio una lección de scrum al poderoso seleccionado de Gazellez y le empató en un partido inolvidable jugado en Ferro. En 1974 Los Pumas, entrenados por Villegas – Perasso y con mayoría de jugadores del SIC, sometieron a Francia con el empuje coordinado en el scrum. A partir de esos choques del 74 se empezó a hablar del scrum argentino en Europa y en 1980 Carlos Villegas fue invitado a disertar en el Congreso Mundial que se desarrolló en Cardiff por el centenario del rugby de Gales. Esa tarde Veco dio una clase magistral sobre el poderoso scrum argentino.
En los ochenta se mantuvo la tradición del scrum en Los Pumas y en todo el rugby nacional. Primer try scrum recibido por los Springboks con la primera línea Nicola- Cubelli- Rodríguez entrando victoriosa al ingoal. Tremenda paliza en el scrum a los Wallabies en 1983 (18 a 3 en Brisbane), que motivó que al año siguiente los australianos se llevaran al Topo Rodríguez para que les enseñara la técnica del scrum argentino. Los duelos con Francia y claro, volviendo al SIC, el empate ante Australia en Vélez con un try scrum en los últimos minutos. Muchos clubes de Buenos Aires y de las provincias aportaron para construir la filosofía del scrum argentino, pero el SIC fue el gran transformador y lo convirtió en una verdadera religión.
Unos meses antes de morir, en un excelente reportaje de Nicolás Casanova publicado en este espacio, el inolvidable Alejandro Conti, otro gran maestro formado en el SIC, transmitió una certeza “Estoy convencido de que si Los Pumas vuelven al sistema del estilo argentino, volverán a ser dominantes en el scrum”.
FRAGMENTO DEL REPORTAJE A ALEJANDRO CONTI
Nicolás Casanova. 2017.
Definime que es un scrum
El scrum en general como forma de juego es el inicio, como es el line o la salidas, en donde vos teniendo la pelota la pones en disputa. Por otro lado, también es una forma de entrenar. Especialmente en el SIC se lo tomó como una forma filosófica de entrenar, en la cual entrenas disciplina, entrenas carácter, entrenas superar la adversidad y entrenas metódicamente para ir preparándote como jugador. Es una de las opciones del rugby que es compañerismo puro, los ocho con el mismo objetivo, especialmente los que tienen la cultura del empuje coordinado, que es como una máquina aceitada en la que todos a la vez tienen que flexionar las rodillas, tienen que estar firmemente, y eso se transforma en una máquina aceitada de entrenamiento, en la cual la cultura de equipo está a pleno con el tema del scrum.
¿Qué influencia tiene un scrum en un partido de rugby?
En mi época había hasta 40 scrums, ahora pueden ser 20. Como los jugadores juegan mejor, la capacidad de hacer infracciones es menor. Pero si hay 8 o 10 scrums, está a la vista que de esos, 7 son determinantes e influyen en el juego. Es una parte del juego que no hay que descuidarla. Por más que cada vez haya menos sigue siendo una formación determinante, cosa que no así el line out.
¿Porqué el SIC hizo un culto de esta formación?
Yo era joven, pero en el SIC hace años cayó un gran cultor del scrum que era Catamarca Ocampo. Yo no lo llegué a vivir porque era chico, pero tuve la suerte de que me entrenara el Veco Villegas, el cual la parte de scrum era la clase maestra que nos inculcaba lo que era el juego: Vos no podes jugar sin el rival. Sin el rival no hay rugby, porque no lo podes practicar. El respeto, el ir para adelante, el vencer, el estar convencido de una idea. En ese momento sin tener la práctica necesaria, queríamos practicar un sistema en el cual el rival nos robaba todas las pelotas. Yo perdí una final con el CASI en 1971, que tiramos 30 scrums y nos robaron 30 pelotas. Y estábamos tentados de sacar la pierna pero dijimos que no, y eso nos fue formando y nos fue cultivando en la disciplina de la formación, del respeto y del compañerismo. nos fue forjando a todos como jugadores del SIC.
¿Como analizas los cambios que hubo en el scrum, a partir de la gran cantidad de lesiones de los últimos años?
Hubo varias opiniones. En cierta manera, yo di mi forma de pensar. Creo que por una parte había que hacer algo con el tema del scrum, eso seguro. A nadie le gusta que haya chicos lesionados. A parte, otra cosa hay que explicarles a los padres. Hoy los padres cuando llevan a sus hijos al club le dicen “Papá, me pusieron de pilar”, y la mamá le dice “No vayas, anda a jugar al tenis”. Yo creo que es complicado, y creo que hay que hacer una autocrítica como para empezar desde los mismos clubes a cambiar la forma de entrenar. Volver a revalorizar el tema de que en juveniles muchas veces se ha dejado, por avanzar un metro y medio…(hace una pausa) Ojo, no es que tienen la culpa. Ellos tomaron la decisión “no perdamos tiempo en el scrum”, pero se perdió una etapa formativa bastante importante. Creo que los entrenadores y los clubes tienen que entender que a los 15 años tenes que entrenar scrum, a los 16 también, porque vas formando tu cuerpo para desarrollarte. Un chico de 20 años que no empuja en juveniles vos lo pones en plantel superior y la pasa mal. No es que se puede lesionar, se puede golpear y lo pueden castigar bastante. Y en relación con las reglas experimentales, fueron probadas y generó… está bien, las estadísticas dicen que hay menos derrumbes y aportaron. Vuelvo a insistir, el objetivo de la buena fe de que no haya lesionados está todo bien. Pero creo que también en el juego influyó muchísimo. Los que derrumban el scrum no son los pilares, lo derrumba todo el pack o el entrenador que le dice “en esta tirate”, o que le dice que apoyen la rodillas para que no avancen. Entonces, el scrum en sí es puro. Lo que lo contaminan son algunos. Como todo. En un cajón hay una manzana podrida y te caga el cajón.
¿Qué pasó para que el scrum de los Pumas pase a ser uno de los mejores del mundo, a uno inestable como el actual?
En la historia argentina se agarró siempre de costado. El Veco Villegas fue a gales en el año 80´ a explicar la técnica del scrum que tenía Argentina. Se cumplía el centenario de la Unión de Gales y el único extranjero que invitaron a hablar de algo específico fue al Veco. Y ahí explicó muchísimas cosas del porque del agarre de costado, que los galeses estaban encantados. Francia cuando vino acá, el SIC les hizo dos tries de scrum. El medioscrum Pierre Berbizier, como el anterior, estaban enloquecido con la técnica y la querían implementar. Lo que pasa es que en esa época todo el tema profesional, venían de allá y no era fácil. Volviendo al tema, el scrum de los Pumas es una cuestión de técnica. De técnica empleada. Yo estoy convencido de que si los Pumas vuelven al sistema del estilo argentino, volverían a ser dominantes en el scrum. Es muy errático el scrum y yo lo veo… Tampoco es bueno criticar a los jugadores, porque no tienen nada que ver.
¿Vos crees que la técnica del empuje coordinado se puede aplicar a las reglas actuales?
Se puede aplicar perfectamente porque tus tiempos hoy son más cortos, pero también los jugadores son mejores, están más entrenados y lo que antes era imposible entrenar un scrum de máxima presión tomados de 10 segundos, hoy llegas a 17 segundos. Esto es más técnico. Vos calcula que entre que te tiran la pelota son dos segundos, y entre que entró la pelota y sale no son más de tres segundos. Producto del empuje tarda cinco segundos en que llegue la pelota a los pies del 8. Vos esos cinco segundos los trasladas a la máxima presión al rival, y transformas una situación de incomodidad en una situación de confort, porque estas cómodo en una situación de presión. Creo que eso es importante justamente para dominar a packs más grandes y más poderosos que los tuyos…. Que quede claro, yo respeto todo. Los entrenadores del SIC tienen sus características, los entrenadores de Hindú tendrán otra, los de Belgrano otra y los de Biei otra. Es todo respetable. Lo que pasa es que no hay que enojarse cuando uno intercambia ideas. Todo el mundo se quiere pelear cuando se piensa distinto y no hay que pelearse. Hay que sacar lo bueno, escucharse y no hacer esto una lucha de clases, de “uno está loco porque cree tal cosa”. En cierta manera, cuando uno se pelea es porque se olvida del jugador. El 100% de nuestra gestión tiene que estar enfocada a los jugadores, a que mejoren, a cuidarlos y que no les pase nada. Este es un juego en el que se gana y se pierde. Si vos haces todo por ganar o perder no duras 25 años entrenando, no creo que ese sea el fin del juego. El rugby es un medio, donde vos formas jugadores para que se diviertan. Ojo, algunos se divierten de alguna manera y otros diferente, eso es respetable. No me meto como se divierte cada familia, porque cada club es una familia.
Los noventa fueron años difíciles para Los Pumas, pero la tradición del scrum se mantuvo. El video muestra una graciosa anécdota de 1991 que refleja cómo se vivía la pasión por el scrum en los clubes.
Eduardo Fernández Gil tiene una frase para definir el scrum argentino, “es como el folklore y el asado. Nadie los puede ejecutar y sentir mejor que nosotros”. El hombre de Regatas desde el año pasado ocupa el cargo de Entrenador Nacional de Scrum, ganado por concurso. El trabajo de Fernández Gil se desarrolla en las bases. Es clave para unificar pautas y en la difusión. “La idea de la UAR es acercarse lo mas que se pueda a los clubes, no solo en las competencias sino capacitando en todas las facetas del juego. En mi caso me corresponde la parte del scrum. Transmitiendo toda mi experiencia para brindar un scrum fuerte, sólido, que sea competitivo”, afirmó en una clínica desarrollada el año pasado en Comodoro Rivadavia.
En el mediano y largo plazo seguramente se empezarán a ver los frutos. En el día a día se vio alguna evolución en Jaguares durante 2019, con el trabajo de Andrés Bordoy. En Los Pumas, Mario Ledesma es un experto que ya manifestó la intención de recuperar la tradición del scrum. Mas que una cuestión sentimental hoy es una necesidad del seleccionado. No se puede jugar en el primer nivel internacional sin un scrum sólido.
Es bueno conocer la historia para empezar a construir el camino que deberá desandar el rugby argentino en el futuro inmediato. Alguna vez el scrum argentino fue esplendoroso, admirado en todo el mundo. Ya es hora de traer esa historia al presente. Iluminados por los maestros de siempre, los hombres de hoy deberán recuperar aquel viejo fulgor.
Daniel Dionisi








¿Para qué están Los Pumas?
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