Tifón
El comité organizador de la Copa del Mundo decidió suspender los partidos entre Nueva Zelanda-Italia e Inglaterra-Francia que se iban a jugar este sábado por la amenaza del Tifón Hagibis que va a afectar las zonas de Tokio y Yokohama. Los dos partidos serán considerados empate en cero concediéndose dos puntos a cada equipo.
El director del torneo, Alan Gilpin, afirmó que “Ésta es una situación compleja y muy cambiante que venimos vigilando de cerca con la ayuda de los expertos en meteorología. Ahora, nos encontramos en una situación en la que podemos predecir con precisión los efectos probables del tifón Hagibis en la programación del fin de semana para la Rugby World Cup”.
Respecto a los demás partidos que se iban a jugar entre viernes y sábado, la organización informó que tanto el duelo entre Australia – Georgia, en Shizouka, e Irlanda – Samoa, en Fukuoka, se van a disputar normalmente.
Es la primera vez que se cancelan partidos de la Copa del Mundo. La situación trae el recuerdo de la semifinal del 95 entre Sudáfrica y Francia en Durban. En aquel entonces, el partido se retrasó una hora por el estado del campo de juego y se terminó disputando en condiciones deplorables. Si se suspendía pasaba Francia, ya que tenía un mejor historial disciplinario en el torneo. El recuerdo de un grupo de mujeres con escobillones sacando el agua del terreno del King’s Park es una de las postales de aquel Mundial.
El comité aún no se pronunció respecto a los partidos del domingo.
La suspensión provocó consecuencias. Determinó la eliminación de Italia y la clasificación de Nueva Zelanda a cuartos de final y le aseguró a Inglaterra el primer lugar en su zona. Además ingleses y franceses ganan tiempo de descanso, evitando un partido que se perfilaba como de mucho desgaste físico.
Sergio Parisse, capitán de Italia, que se pierde el que sería su partido despedida de la Azzurra, declaró que “Es ridículo que no haya Plan B. Si NZ necesitara 4 o 5 puntos contra nosotros, no hubiera sido cancelado. Claro, todos podrían pensar que la cancelación de Italia vs NZ no cuenta para nada porque hubiéramos perdido de todos modos, pero merecemos ser respetados como equipo”.
Peor lo vivió Leonardo Ghiraldini. El hooker italiano, que se había roto los ligamentos cruzados de su rodilla en marzo jugando para Toulouse, estaba listo para volver y retirarse dentro de la cancha en el choque ante los All Blacks. La suspensión se lo impidió. Compañeros de Ghiraldini afirmaron que rompió en llanto al enterarse de la suspensión.
Una regla que, por supuesto, se conocía, pero deberá ser revisada a futuro. Mas allá de la cuestión económica, se debería priorizar lo deportivo y reprogramar los partidos en un tiempo y lugar que permitan su disputa.








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