Conmociones
Un nuevo jugador se vio obligado a retirar por las conmociones cerebrales: Anthony Fainga´a, ex centro de los Wallabies, dejó la actividad luego de varios golpes en la cabeza y con una cruda confesión: “Probablemente solo esté a un golpe más en la cabeza de ser un vegetal o no poder jugar con mis hijos”. Es el tercer jugador internacional que lo anuncia en las últimas tres semanas tras los sudafricanos Pat Lambie y Peter Grant. Un tema que preocupa y que lamentablemente continúa sucediendo.

Anthony Fainga´a sufriendo una conmoción en el encuentro ante Estados Unidos por el Mundial 2011. Foto: Getty
“En 2016, mi hermano gemelo (Saia, también ex Wallabies) se casó y en el altar me sostenían por los golpes en la cabeza”. “Cuando lo decía en voz alta, fue una decisión fácil. Pero cuando lo pensaba, era como ´qué difícil es esto´, me encanta el juego y tengo ofertas para seguir y debo seguir jugando. Mi mensaje sería que nunca es demasiado temprano, nunca es demasiado tarde para terminar. Todos quieren seguir jugando, todos aman el rugby, pero solo se necesita un golpe en la cabeza”, fueron algunas de las declaraciones de Fainga´a en una entrevista con Fox Sports. Pat Lambie, que se retiró a los 27 años por el mismo motivo, también había mostrado sus preocupaciones en el diario Le´Equipe: “Por un lado, duele. Pero, por otro lado, me siento aliviado porque no me arriesgaré a una nueva lesión en la cabeza. Cada mañana, cuando me despertaba, tenía migrañas. Todas mis mañanas comenzaban así. También tuve problemas en mis ojos, como si estuviera pelando cebollas o como si abriera los ojos abajo del agua en una pileta con cloro. Ninguno de los especialistas que he visto ha podido decirme cuáles serán las consecuencias de mis conmociones cerebrales cuando cumpla 50 años. Es algo que da miedo”.
Se trata sin dudas de un tema sensible y delicado, que ha sido una de las grandes preocupaciones de World Rugby en los últimos años. La salud de los jugadores es un tema trascendental y se han modificado varias reglas para intentar cuidarlos, como las disputas aéreas, la altura de los tackles y los protocolos de conmoción. La

La tarjeta azul.
intensidad, los tamaños de los jugadores y el rigor físico es cada vez mayor. En el Top 14, por ejemplo, se implementó esta temporada la tarjeta azul: Permite sustituir definitivamente a cualquier jugador que sufre una conmoción. En el torneo francés se permiten hacer 12 modificaciones, es decir, los ocho que están como reservas y cuatro titulares que pueden volver a reingresar. Desde 2017 World Rugby ha implementado una norma, de que todo jugador que haya salido de la cancha para ser evaluado por protocolo de conmoción, no podrá reingresar antes de los 10 minutos (siempre y cuando apruebe el protocolo, por supuesto). Según datos de Wolrd Rugby, en 2017 se logró identificar el 92% de los jugadores con conmoción con mayor precisión y eliminarlos permanentemente en el partido, un número superior al 44% que se registraba en 2012.
El ente que rige el rugby mundial bajó un lineamiento para que sea una orientación y brinde información a las personas involucradas en el Rugby (incluido el público general) en lo referido a la conmoción cerebral y la conmoción cerebral sospechada. Estos se aplican a todos los hombres y mujeres jugadores de Rugby incluyendo adultos (mayores de 18 años), adolescentes (18 años y menos) y niños (12 años y menos). Las Uniones pueden ajustar estos grupos de edades hacia arriba a su discreción. Son 12 páginas y vale la pena leerlo.
Fainga´a, Lambie y Grant son los casos con más repercusión, pero el número es más alto en los torneos amateurs y profesionales. Entre la exigencia que es cada vez mayor y tratar de no desnaturalizar la esencia de juego del rugby union, World Rugby deberá rever el tema y encontrar prontas soluciones.
Por: Nicolás Casanova






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