¿Están?
¿Hay alguien por ahí? Estoy seguro que sí, que son muchos. Que no se fueron. Que bancaron todo este largo tiempo de silencio de mi parte, dándole vida al blog junto al amigo Eugenio Astesiano, quien fue el que se cargó la mochila de subir información en estos días. Lo sé. Lo siento. Están ahí todavía. Las decenas de mensajes que recibí me lo certifican. Creo que lo mejor que hago es escribir y por eso estoy acá, pero no creo que existan palabras para poder graficar todo lo que me han ayudado. Con lo de mi madre y, también, con aquellos garabatos que dibujé en ese post de diciembre que no llevó título porque me sentía vacío.
No exagero ni pretendo ser oportunista, pero éste blog que arrancó el 7 de septiembre del 2006 es lo mejor que me ha pasado en el periodismo. Nunca imaginé que periodismo-rugby podía transformarse en un vehículo tan esencial en mi vida, muchísimo más allá del periodismo y del rugby. La primera noción la tuve allá por marzo del 2007, cuando entraron a mi casa y, entre otras cosas, me robaron la computadora. ¿Se acuerdan? Me ofrecieron las suyas y hasta me invitaron a sus casas y oficinas para que pudiese escribir. Ese día entendí verdaderamente el invalorable aporte que significa para un periodista –o para cualquier otra persona- estas herramientas que nos brinda Internet. No existían en ese momento Facebook con su fuerza de ahora, ni Twitter, que vinieron a ampliar ese concepto.
A partir de ahí, cuando éramos pocos, me dí cuenta que esto ya era una comunidad bajo la forma de un medio de comunicación independiente con reglas claras que aún se mantienen vigentes. Después vino el boom del Mundial de ese año, en mi primera experiencia como enviado especial de mí mismo. Aún recuerdo con una emoción que me explota el pecho cuando después del partido inaugural con Francia me conecté y las visitas habían trepado a más de 4 mil y los comentarios del post previo superaban los 100.
El resto es historia conocida, así que no los voy a aburrir. La mayoría ya la sabe. He estado enfermo, con otros problemas, de vacaciones, y el blog siguió su curso, con altas y bajas, pero siguió.
Ahora, como les conté en nuestro penúltimo encuentro, estoy ante otra instancia. Sigo con las mismas dudas de aquella vez, cuando entre el cansancio y el ACV de mi madre sentí que no tenía una milésima para ofrecerles. Como siempre, lo mejor era compartirlo con ustedes. Fui frontal y crudo. No me guardé nada.
Tuve vacaciones. En Punta del Este, que está cada vez más linda. Descansé, me quedé horas y horas mirando el mar y al cielo buscando una fuente de inspiración (siempre el mar, la playa el cielo me trajeron ideas nuevas en mi trabajo; de ahí surgió el primer Ser Puma), pero no pude desenchufarme. La cabeza estaba en Buenos Aires, con mi vieja, que ya había quedado postrada y sin nada por hacer. Al cuidado de mis queridos amigos de la vida, que me hicieron el aguante (como ustedes acá) para que me pudiese ir de veraneo.
Al otro día de mi vuelta, la encontré muerta a mamá. Pasó apenitas más que una semana y, amigos, todavía estoy vacío. En estos últimos días pensé y pensé qué escribir. Si volvía con algo de rugby como si nada o si escribía algo como lo que estoy escribiendo ahora. Hasta que me decidí. Un amigo me dijo hoy una gran verdad: “Hacemos lo mejor que podemos. Si es que podemos”. Yo hasta acá no pude, salvo el post Beba y el de música del viernes.
Pero estamos. Sin muchas definiciones, por cierto. Pero también es cierto que cuando uno no sabe qué hacer, lo mejor es no cambiar nada. Veremos con el correr de los días si encuentro el combustible que necesito. La verdad es que no varió mucho todo lo que escribí en el post sin título. Siento aún que debo mover mi oficio hacia otros rumbos (tengo algunas ideas, muy lejos del rugby), pero no es el tiempo todavía.
Este 2013 presiento que será muy movido y nada fácil para el rugby argentino. Habrá Pumas, Senior, Pampas, Jaguares, Pumitas, Pumas 7, Rugby Championship, Vodacom, Mundial de Seven, Mundial M20, ventanas de junio y noviembre, una nueva conducción en la URBA que hay que ver para dónde rumbea, año prelectoral en la UAR (vence el mandato de Castillo) y demás rubros (por ejemplo, no creo que lo de Albacete sea un caso terminado). Más el marketing, la política, las economía, los personajes. Mucho para que lo pueda encarar yo solo. Si continúo, deberé buscar nuevos focos, nuevas herramientas. Preservar la esencia del blog (libertad, compromiso sólo con el lector, no publicidad de alcohol, no aceptar invitaciones, informar, no casarse con el poder ni con nadie, contar historias…), pero sin correr detrás de la gran escena. Para eso están otros, que los hay muy buenos por cierto.
Soy un agradecido a todo lo que me ha pasado con el rugby desde el periodismo en todo este tiempo. Me ha llenado de satisfacciones. Ustedes, por ejemplo. No hay nada más maravilloso para un periodista que estar en contacto directo con sus lectores, que deben ser los únicos en los que debe pensar un periodista a la hora de ejercer su oficio. No es lo que pasa con el periodismo tradicional en estos momentos. Ni acá ni en otros lados. Miren lo que hizo el diario El País de España (un espejo durante años para el periodismo de habla hispana) con la foto falsa en su tapa de Hugo Chávez agonizando. Se ha llegado al máximo de engañar a la gente. Tenemos ejemplos todos los días, a cada hora, a cada minuto de cómo han llevado al periodismo a un lugar miserable. Los medios y sus periodistas funcionales.
Acá, bien o mal, se puede hacer otra cosa. Y por eso éste blog va a seguir. Veremos si sigue conmigo o con otros. Jorge Viale, gran periodista que se especializa en el tenis, fundó casi al mismo tiempo que periodismo-rugby el blog Fue Buena. Desde ahí marcó agenda constante en el tenis con post fabulosos, videos de alta profesionalismo, fotos y todo lo que uno quiere leer. Hace unos días le ofrecieron ser jefe de prensa de Juan Martín Del Potro, algo que aceptó. Porque tiene en claro cómo es esto, dejó su blog. Y lo adoptaron sus seguidores. Quizá todavía no sea el mismo Fue Buena, pero seguro lo será. ¿Por qué acá no puede pasar lo mismo?
Bueno, hasta acá llegué por hoy. Necesitaba escribirles. Necesitaba calentar motores. Necesitaba tomar contacto de nuevo con ustedes, aunque los estuve leyendo todos estos días de ausencia en el teclado. Perdón por las ideas desordenadas. Habrán visto que casi no me referí al rugby. Es que este ya no es sólo un blog de rugby, y eso es lo maravilloso que tiene éste espacio. Porque además, ¿acaso no decimos siempre que el rugby es como la vida? Es que el rugby no inventó nada. Sólo mantuvo en el tiempo (todavía, aunque ya no tanto) ciertos valores que da la vida misma.
Hasta mañana
Los quiero
Besos y abrazos
JB






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