Clásico
El Club Atlético San Isidro y el Belgrano Athletic Club, dos entidades centenarias y repletas de gloria, han regresado a los primeros planos, y el de esta tarde tuvo el marco y la disputa de un gran clásico del rugby argentino, bien de aquellos que ambos disputaban, por ejemplo, en la década del 60. Por eso, más allá del 31-17 que benefició al local con punto bonus incluído, ambos se fueron aplaudidos por el espectáculo que brindaron a lo largo de los 80 minutos.
CASI ganó y anotó cinco tries no sólo porque aprovechó cada pelota que tuvo para atacar, sino porque el equipo luce una saludable intención de jugar siempre con las manos, equilibrándose en un pack muy sólido, que también establece diferencias con el empuje en el scrum.
Belgrano, que tuvo mayor posesión y control territorial a lo largo de casi toda la tarde, desplegó un enorme amor propio y mostró la locura que es tan necesaria en este deporte. Eso lo llevó a acortar las distancias en el resultado, que a los 26 minutos del segundo tiempo mostraba un exagerado 31-3.
¿Cuál fue la principal diferencia? Belgrano cometió demasiados errores en el manejo de la pelota, mientras que el CASI fue letal, fundamentalmente porque todos sus jugadores se tienen una fe enorme para avanzar a través de los pases.
El jóven octavo del Atlético, Francisco Corbacho, fue otra vez figura. Apoyó dos tries (lleva siete en los últimos tres encuentros) y se disponía a anotar otro cuando el scrum ingresaba al ingoal y el árbitro decidió otorgar try penal.
Las otras dos conquistas fueron contraataques infernales de pelotas recuperadas. El que abrió el marcador, a los 3, cuando en la primera ovalada que el CASI abrió, fue pasando de manos hasta que Juan Ignacio Figuerola apoyó. El otro lo hizo su hermano, Agustín, en una corrida infernal y solitaria de media cancha, pero que también nació de una falla del rival aprovechada a puro vétigo de pases.
Belgrano fue con todo en el final, quizá también beneficiado por la amarilla que vio Corbacho a 6 minutos del cierre. Antes, Diego Gradín se metió abajo de los palos, y luego, el ala Javier Alianelli -un titán- terminó de igual manera.
CASI viene pasando duras pruebas. La semana pasada, en La Plata. Hoy, ante un rival que presiona y que significaba un mojón para ver dónde estaba parado. Pues bien, puede soñar si continúa así.
Belgrano también avisó que dará batalla. Tiene con qué. Es un equipo duro, que juega con una enjundia admirable.
Fue, al fin, un clásico de aquellos en una soleada tarde de San Isidro.






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