Aniversario

Faltan horas nomás para que empiece el Mundial de rugby. Llegó el viernes 7 de septiembre de 2007. En un rato comienza el partido entre Francia y Los Pumas. Pero también ocurre otro hecho, mucho menos importante, pero muy significativo para quien en estos momentos está escribiendo estas líneas. Periodismo-rugby cumple hoy un año de vida. Tenía expectativas cuando lo lancé, pero me costaba creer en ese entonces no sólo que lo iba a festejar acá en París, donde están depositados todos los ojos del universo rugbístico, sino que tan rápido se transformaría en un amplio y respetado espacio de debate, opinión y de relatos que grafican lo que es la escencia de este deporte.
Mis maestros del periodismo me enseñaron que ante todo está el léctor. Siempre trato de tenerlo presente. También me aconsejaron evitar lo máximo posible escribir en primera persona. Haré hoy una excepción. Quizá hable demasiado de temas personales, pero, comprendan, es una ocasión especial.
Confieso que sigo defendiendo las banderas del periodismo que valora por sobre todas las cosas la ética, que pone énfasis en la defensa del lenguaje y de la información, que trabaja con pasión por el oficio, que se esfuerza por redactar una buena crónica, que arriesga en la investigación, que se juega en la opinión, que cuenta historias, que nunca se coloca por encima de la noticia ni del personaje, que busca superarse constantemente, que no se queda en la cómoda. Lamento que hoy muchísimos de estos aspectos estén bastardeados. Que la vorágine del dinero, de las pantallas y del estrellato se haya devorado a buenos periodistas y que, al mismo tiempo, haya lanzado a tantos mediocres.
Bajo estos conceptos construí éste blog. Sentí temor al comienzo, porque me estaba metiendo en un terreno que todavía me resulta hostil por mi resistencia a todo lo que tenga que ver con lo tecnológico. Sigo siendo medio arcaico. A veces, esos sentimientos son fundados. Por ejemplo, esta nota la estoy escribiendo de nuevo. No sé cómo, la anterior se me borró toda cuando había llegado al final. Claro, no la había grabado. ¡Gil! Aquí, en la web, he descubierto un espacio periodístico fantástico, que no tiene que ver con los medios tradicionales, pero que para mi encierra el gran desafío de adaptarlo a los conceptos periodísticos que detallé antes.
Un blog es una herramienta de comunicación sensacional. Tengo la suerte de estar comprobándolo día a día a día, y cada vez más. Hay un contacto casi directo con el léctor, y el periodista, además, tiene la posibilidad de trabajar en libertad, con total independencia. Vuelvo a confesar: no soy de esos bloggers que se la pasan las 24 horas frente a las computadoras. Tampoco estoy para nada al tanto de los chiches y aparatitos que van saliendo. Pero ingresar a éste mundo me abrió la cabeza. Encontré un universo tan rico y tan dinámico que para alguien como yo, que ya está cerca de los 49 años, es un desafío constante.
Extraño, sigo confensando, la adrenalina de los cierres en las redacciones. Estar decidiendo al momento qué dar en una tapa o en una página. Fueron casi 30 años de transitar diarios, agencias de noticias y revistas. Pero acá encontré otro tipo de adrenalina. La de toparse con algo nuevo, con algo que forma parte del futuro, sin dudas. Porque hoy un blog es un espacio periodístico no sólo de presentación, sino que da la posibilidad de transitar la profesión por otro camino más directo hacia los léctores.
En cuanto al rugby, que es el tema que elegí para iniciar esta nueva etapa de mi carrera periodística, siempre tuve en cuenta que primero soy periodista. No escribo como un hombre de rugby, aunque es un deporte que me apasaiona y del cual rescato sus valores para trasladarlo a todos los aspectos de la vida. Escribo como periodista, aunque sé que muchos, y los comprendo, a veces no lo entiendan.
Hoy, periodismo-rugby cuenta con alrededor de 1.200 visitas únicas. En un año edité 680 post e ingresaron casi 7.000 comentarios. Me acompañan como auspiciantes cuatro empresas de primera línea, que sólo piden a cambio un buen producto periodístico. Es el mayor orgullo de mi carrera. Porque Deportea lo fundé con otros amigos y escribir Ser Puma, lo mismo. Esto lo encaré solo.
Recuerdo cuando mi gran amigo Ariel Scher -el mejor periodista que escribe de deportes en la Argentina- me dio la idea de poner un blog. Estaba a punto de irme de Clarín y, sigo confesando, no tenía ni idea de lo que era un blog. También recuerdo la gran mano que me dio Leandro Lalo Zanoni, de cuyo eblog sigo aprendiendo todos los días. Del diseño que patentó el talentoso Sebastián Basovnik. Y del empuje que me da en la vida Rodrigo Búsico desde sus dulces 12 años.
También del enorme apoyo que recibí de amigos y colegas. De Daniel Arcucci, Pablo Mamone, Facundito Quiroga, Julio Marini, Patricio Connolly, Ramiro Guillot, Maxi Palma, Marcelo Nogueira,que me ayudaron en la difusión. Y de mis amigos del alma, a los que leerán en los comentarios: Fer, el Nazo, Boqui, Tomy, Flake, Tairon, Lucho, el Mono, Yuso…
Bueno, estoy por irme al estadio. Quiero dejarlos para lo último a ustedes. Periodismo-periodismo no es sólo mio. Es de ustedes, los que me acompañan todos los días, los que le dan vida a este espacio. Por eso, entre todos, ¡felicidades!
Hasta mañana.






Planteles
Todos al Ingoal (26°)
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