¡Grande, Pumas!
Había una deuda pendiente en la rica historia de Los Pumas: ganarle a los ingleses en Twickenham. Pues bien, hoy quedó saldada. Y con justicia. ¿Qué ofrecieron los argentinos para éste fabuloso 25-18 en la Catedral del rugby? Primero, el convencimiento de todos de que podían ganar. Después, la clase de crack de Juan Martín Hernández; la picardía y el talento de Agustín Pichot para manejar su base y complicar la contraria; la categoría internacional de Felipe Contepomi; el despliegue de los hermanos Juan Martín e Ignacio Fernández Lobbe; el oportunismo y la puntería de Federico Todeschini, autor de 22 puntos, y el aguante de los 15 en esos tres minutos finales en los que los de la Rosa se fueron al humo en busca al menos del empate.
Hay otros datos que hacen más gigante este triunfo inolvidable. Porque éste fue el primer partido de la gira y el grupo tuvo sólo cuatro días para entrenarse, además de que en todo el año no juntan más de cinco semanas. Y porque a los 28 minutos hubo que cambiar los planes. La lesión de Gonzalo Tiesi obligó a que Contepomi pasara de primer centro y a que Miguel Avramovic se desplazara a una posición que no le es habitual, como segundo inside. Además, Todeschini, quien entró de apertura, venía de mucho tiempo sin jugar, al igual que Pichot.
Pero los argentinos demostraron tener una vez más un equipo en serio, más allá de algunas fallas que se irán corrigiendo con el tiempo. Obligaron a los ingleses a jugar presionados durante los 80 minutos, al punto que el entrenador Andy Robinson -se fue al vestuario antes del pitazo final- cambió a mediados del segundo tiempo a los dos integrantes de la pareja de medios. Y fueron inteligentes para hacerles sentir a los locales el hecho de llegar a este test con seis derrotas consecutivas.
Los Pumas, salvo en un par de pasajes, nunca se desesperaron. Fueron maduros y abrieron la pelota cuando correspondía. Jugaron bien el line (perdieron sólo uno importante, en las cinco yardas rivales cuando el partido estaba para liquidarlo) y obligaron al rival a cometer más penales (13 contra 8).
Todeschini no falló ningún envio a los palos e interceptó un pase que terminó con él mismo zambulliéndose abajo de los palos tras una corrida de casi toda la cancha. No faltarán quienes digan que es imprescindible tener a un pateador así en el equipo. Y quizá tengan razón, pero Contepomi da una seguridad y un compromiso con el tackle que es difícil de encontrar hoy en un apertura.
Quizá el punto más débil estuvo en la falla en la marca en los dos tries ingleses, pero, como dije antes, hay tiempo para mejorar esos aspectos.
Los Pumas entraron hoy a Twickenham para hacer historia. Lo consiguieron. Están en la elite y sería importante que los tengan en cuenta en el calendario internacional. De eso se tienen que encargar los dirigentes. Como dijo Pichot al final, en el medio de la rueda eufórica, “estos 10 segundos de historia son nuestros”. Sí, Los Pumas merecen la gloria. Ya no estaremos hablando de que arañaron la hazaña. Ahora la cumplieron.






Todos al Ingoal (27°)
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