Falta
Es verdad que en este partido de hoy con el Stade Francais, lo mismo que en el del viernes en Santa Fe ante el mismo rival, importaba más el juego que el resultado. Pero lo cierto es que Los Pumas en su regreso al estadio de Vélez no consiguieron ni una cosa ni la otra. Porque no jugaron bien y, además, perdieron (25-21).
A dos semanas del debut en el Rugby Championship, ante los Springboks, en Ciudad del Cabo, el seleccionado argentino aún no encontró su juego. Más allá de la falta de competencia (estos jugadores no estaban juntos desde octubre, por la Copa del Mundo en Nueva Zelanda) y de que la puesta a punto fue más física que de rugby, excusas que son verdaderas, las incógnitas superan a las certezas a tan poco de empezar a enfrentar a los tres gigantes del Sur.
De todos modos, no se debe ser alarmista. Para conocer el verdadero nivel de éste equipo habrá que esperar el correr de los partidos, porque, fundamentalmente, se está intentando jugar de una manera que es novedosa para el rugby argentino en el alto nivel. O sea, menos estática y más dinámica, con la pelota viva lo más que se pueda y ya no apostando sólo al tackle y al corazón. Con esto último, y quedó demostrado, no alcanza, mucho menos si durante cuatros años se va a enfrentar 24 veces a All Blacks, Springboks y Wallabies, más las tradicionales ventanas de junio y noviembre con los europeos.
Tampoco se trata de ser estar siempre esperando, pero es lógico que el equipo y estos jugadores tengan más minutos en cancha como para ensayar un juicio más contundente.
Pero vayamos a lo de hoy, que es lo que hay por ahora. Y empecemos por lo bueno. Ante todo, el regreso de Juan Hernández. Con él, Los Pumas han recuperado a un jugador vital, completo en todos los aspectos del juego. Porque el 10 hace jugar, inventa, tacklea y tiene un kick largo y furioso incómodo para cualquier rival. Y en esta tarde de Vélez, el Mago mostró que está intacto tras casi 3 años de ausencia en el seleccionado. Prueba de ello, su pique demoledor y su habilitación de fantasía en el try de Horacio Agulla.
Juani encontró un socio ideal precisamente en Agulla, el otro top internacional que tienen Los Pumas. De otra combinación entre ambos nació el try de Juan Imhoff.
También, en el orden individual, se destacaron Nicolás Vergallo (sobre todo en defensa, aunque le falta más pimienta para atacar la base) y Julio Farías.
En lo colectivo, Los Pumas tuvieron muy buenos pasajes entre los 15 minutos del primer tiempo y los 10 primeros del segundo. Ahí superaron al Stade (con la baja a último momento de Felipe Contepomi, con dolor en la espalda, según se informó) y, por sobre todas las cosas, trataron de atacar con la pelota y defendieron bien. En ese lapso llegaron los dos tries y la máxima diferencia (21-12).
Antes y después, Los Pumas tuvieron un error fundamental y el que habrá que corregir más rápido: la disciplina. Tampoco funcionó como se debe el line, aunque por momentos se lograron buenas opciones de ataque con el tapping de Juan Fernández Lobbe. Y en el sano intento por jugar, se perdió muchas veces la pelota, algunas también en el contacto.
Lo peor fueron los últimos 30 minutos. En los que el Stade, además, remontó el resultado. Nunca se sabrá si el descontrol en el que entraron Los Pumas se debió a la multitud de cambios (entraron todos los que estaban en el banco; o sea, 13). Pero lo cierto es que ya sin los XV que habían entrado, el equipo se desmoronó a niveles preocupantes. Y esa llevó a la imagen final. A la de sospechar que falta mucho más de lo pensado.
Falta, es verdad. Hasta es lógico que falte. Lo reconoció el mismo Agulla: “Nos vamos alerta”. Hay que tratar de afinar todo al máximo posible en estas dos semanas que quedan para después ir siguiendo ajustando detalles cuando toque la revancha con los Boks y los ida y vuelta con los ABs y los Wallabies. Si la imagen es la de hoy, Los Pumas la van a pasar muy mal en el RCh. Pero sería muy injusto y hasta iluso quedarse sólo con lo visto en estos 80 minutos. El camino es largo. Por eso, falta. En todos los sentidos.
Crédito Foto: Prensa UAR







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