All NZ
La ceremonia, impactante, la mejor de todos los Mundiales, terminó contrastando con la actuación de los All Blacks, que si bien le ganaron con amplitud a Tonga por 41-10, dejaron bastantes dudas, seguramente por los nervios de un equipo que carga con una mochila muy pesada, que es ganar el título que sólo lograron la primera vez, aquí, en 1987. De todos modos, toda la ciudad de Auckland fue una fiesta de fuegos artificiales, canciones y danzas típicas que le otorgaron un color fantástico a la apertura de ésta edición 2011 en un país donde el rugby se respira en cada rincón.
El Eden Park y sus alrededores, especialmente en la bahía de Auckland, donde se instaló el Fan Zone, resultó una fiesta repleta de emoción, con un espectáculo que superó a todos los anteriores.
En la cancha, los de Richie McCaw (con cara de fiereza permanente) fueron muy superiores a un digno Tonga, que se dio el lujo de apoyarles un try luego de una seguidilla de scrums en las 5 yardas, pero cometieron demasiados errores, que ante un rival de mayor envergadura les hubiese costado el partido. Los All Blacks tuvieron pérdidas de pelota inusuales en ellos (12), cometieron penales (13) y, sobre todo, lucieron nerviosos, como sobrepasados por la presión.
De todos modos, dominaron a través de un genial Sonny Bill Williams, un mago en el arte de pasar la pelota con el tackle encima, y de la habilidad de Dan Carter para pasar la pelota tan plano que deja fuera de acción siempre al menos a dos contrarios.
Fue un partido frío, sin emociones, todo lo contrario de la ceremonia inaugural. Ahora sí, la Copa del Mundo está en marcha.






17º
Todos al Ingoal (25°)
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