Tiempo, espacio y un héroe
CUBA se consagró campeón de la URBA ganando una final muy cerrada ante el SIC. Fiesta en Villa de Mayo. CUBA 10 – SIC 9.

Benito Ortiz de Rozas, octavo del campeón. Foto: Prensa URBA
Tiempo, espacio y un héroe
El tiempo: faltan diez minutos, CUBA 10 – SIC 9, la tensión crece, el aire se hace irrespirable en la Catedral de San Isidro; en 10 minutos se juega el año entero.
Faltan 6 minutos, el partido está muy cerca del ingoal de CUBA, meta pick and go del SIC (tal vez por demás) ¿se viene el drop de Joaquín Lamas? No, Lucas Piña la pesca, se la da a Benito Ortiz de Rozas y la pelota se va para allá, para el otro lado, bien lejos; en 6 minutos se juega el año entero.
Faltan 3 minutos, CUBA intenta dormir el partido con sus fowards en campo del SIC, pero falta mucho todavía. Penal para el SIC; el año entero se juega en 3 minutos.
Falta 1 minuto, SIC con line, maul y pick and go la lleva para el medio de la cancha buscando el lugar justo para que su héroe (el de hace dos años) se ponga una vez mas el traje de héroe, defina el partido y se lleven la fiesta para la zanja de Boulogne. Esta vez, los fowards zanjeros hacen las cosas bien. Ahí va la pelota volando a las manos de Joaquín Lamas; se termina el tiempo, ya no queda nada para jugarse todo el año.
El espacio: la pelota que pasó por las manos y el pie del héroe de hace dos años, ahora vuela hacia la hache. Se detiene el tiempo en la Catedral, se paran los 10 mil corazones. Ya no es cuestión de tiempo, el tiempo terminó. Ahora es cuestión de espacio; ¿uno, dos tres centímetros?; al año entero se juega en esa medida de espacio. La pelota sale afuera, los corazones vuelven a latir, el grito de miles es uno solo que vuela por el aire.
El héroe: esta vez no es el mismo de 2019. Hoy el héroe es otro y se lleva la fiesta para Villa de Mayo. Lucas Piña a la cabeza de un grupo de luchadores incansables levanta la bandera del decimoquinto título en la enorme historia del Club Universitario de Buenos Aires.
Fue un partido tenso, cerrado, con mucho nervio. Un test match, pero un test match URBA, es decir un test match con errores, con malas decisiones, con algunas torpezas en las destrezas, pero con la intensidad de cualquier test match. La batalla de los fowards y los duelos de patadas tácticas describen grandes tramos del partido. El line fue el termómetro. Muy mal, sorprendentemente mal, el line del SIC, sobre todo en el primer tiempo. Recién a los 29′ jugaron bien la pelota en la hilera, y de esa obtención vino la primera jugada clara de sus backs, que se acercaron al ingoal de CUBA. Hasta ahí, el SIC solo había quebrado la estructura rival con alguna sorpresa de su medio scrum Juan Soares Gache. CUBA recién se acercó al try a los 36′ con una jugada de line y maul que terminó con una pérdida de Ortiz de Rozas en el contacto.
El primer tiempo terminó 6 – 3 para el SIC.
En el segundo tiempo el SIC siguió inestable en el line y el scrum parejo, incluyendo alguna escaramuza cuando promediaba esa segunda etapa, que fue bien resuelta por el árbitro Pablo Deluca (h) qué, vale destacarlo después de una semana con el arbitraje en el ojo del huracán, tuvo un buen desempeño. CUBA consiguió que el partido se juegue en el combate de los fowards, su espacio preferido y la buena actuación de Rafael Iriarte fue importante para que eso suceda. A los 11′ llegó el único try del partido. Fue una buena jugada de los backs, definida por los fowards y apoyada en el ingoal del SIC por Lucas Piña que, definitivamente, se ganó un cuadro en algún rincón importante de la sede Viamonte de su club.
La tensión creció en el segundo tiempo, no porque el partido brindara alternativas atractivas en el juego, sino porque se acercaba el final, el marcador estaba justo y, de una u otra manera, uno de los dos equipos iba a ser campeón en la calurosa tarde de San Isidro. Llegaron esos diez minutos tensos del final y ese drop que, si se describiera en términos tenísticos remitiría a la película “Match point” de Woody Allen. La pelota voló por esa cornisa que separa la euforia de la desazón, cayó para el lado de Universitario y esta madrugada se viene otra fiesta inolvidable / interminable en Villa de Mayo.
Luego del postergado título logrado en 2013 tras 44 años de sequía, y los dos repechajes jugados en 2018 y 2019, hoy la alegría vuelve al legendario equipo del Malevo Benítez Cruz, Achaval, Fernández del Casal, los Miguens, los Lanusse, los Álvarez, Corleto, Moroni, Lucas Piña y tantos apellidos que hicieron grande al glorioso Club Universitario de Buenos Aires.
Que lo disfruten.
Daniel Dionisi

El héroe Lucas Piña, el capitán Segundo Pisani y la Copa. Foto: Prensa URBA
Síntesis
Entrenadores: Santiago González Bonorino, Lucas Cilley y Federico Gallo.
Suplentes: Ricardo Macchiavello, Gonzalo Hughes, Facundo Giorgiutti y Mateo Madero.
Entrenadores: Tomás Cóppola, Agustín Benedicto y Federico Sala.
Suplentes: Facundo Aguirre, Jerónimo Conte Grand, Facundo Fontán y Francisco Patrono.
Resultado Parcial: SIC 6 – CUBA 3.
Tantos en el Segundo Tiempo: 11′, Gol de Moroni por Try de Piña (C), y 17′, Penal de Lamas (S).
Cancha: Club Atlético de San Isidro.
Árbitro: Pablo Deluca (h.).
Fuente: aplenorugby.com.ar






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