De mal en peor
Son las 17.30 en la Argentina, las 21.30 en Italia. Faltan menos de 48 horas para el test contra Italia. Acabo de hablar con Daniel Pelisch, editor de Deportes de Clarín, quien está en comunicación permanente con Daniel Raiño, enviado especial a la gira. Me cuenta que el panorama en el hotel donde se alojan Los Pumas es el siguiente: por un lado están reunidos el presidente y el secretario de la UAR, Alejandro Risler y Raúl Sanz, con los entrenadores, Marcelo Loffreda y Daniel Baetti; por el otro, los jugadores están realizando otra reunión en un lugar aparte. Y, aquí la novedad, en el bar espera, solo, Patricio Pato Noriega, quien llegó a Roma esta mañana, cuando nadie lo esperaba.
¿Qué hace Noriega hoy en Roma y porqué no estará el sábado para dirigir a su club, Hindú, por los cuartos de final del Nacional de Clubes? Según él -porque no hay ninguna información oficial- llegó para actuar de “co-manager” en la delegación de la UAR. O sea, una especie de ayudante de José Luis Rolandi. ¿Desde cuándo Los Pumas necesitan un “co-manager”? ¿Cómo se explica que la UAR por un lado vocifere que tiene problemas económicos y por el otro gaste dinero enviando a alguien más a Europa? ¿Desde cuándo Noriega dejó de ser entrenador para convertirse en dirigente? ¿Cómo puede ser que al menos Loffreda no se haya enterado de que viajaba Noriega? ¿Ningún dirigente previó que era como echarle más leña al fuego? ¿O lo que se está buscando es precisamente que todo estalle en mil pedazos?
Los jugadores y los entrenadores están unidos, y está bien que así sea. Por eso lograron vencer a Inglaterra. Por eso el mundo habla de ellos. Y los dirigentes deben, al menos, buscar canales de díalogo -sería iluso pensar que Noriega viajó para eso- y no estar todo el tiempo jugando a las escondidas.
He estado en casi todos los términos de este conflicto del lado de los jugadores. Es más: pueden revisar al costado derecho de este blog el Tercer Tiempo que escribí para Clarín hace ya más de un año, el 7 de noviembre, titulado Nuevos tiempos, viejos vicios. Ahí adelantaba que esto podía pasar y fijé mi opinión. Está escrito, para aquellos que sospechan, creen o directamente piensan que estoy del lado de la UAR. Tengo, debo reconocerlo, díalogo con Sanz, pero eso no afecta en nada a la hora de reflejar lo que pienso. En su momento defendí a la UAR en el conflicto con SportFive y también dije por tele que no estaba de acuerdo con la primera carta de los jugadores, pero por principios estoy con ellos.
Y, por último, hay algo irrefutable: muchos de estos jugadores están luchando por derechos que seguramente ellos no alcancen a disfrutar, porque varios se retirarán después del Mundial. Eso sólo vale para entenderlos y apoyarlos. Sería desastroso volver a un panorama parecido al previo al Mundial del 99, cuando Los Pumas se quedaron hasta sin entrenador.






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Todos al Ingoal (25°)
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