Posición (II)
Tres agregados a lo que ya escribí sobre la final.
1) La final del URBA Top 14 volvió a ser una fiesta. No cabía un alma en el CASI, y la concurrencia rondó las 14 mil personas. Sin incidentes, más allá algunos menores. El rugby puede estar nuevamente orgulloso de que un acontecimiento de este tipo se pueda realizar sin un policía.
2) Hindú fue un justo ganador y un justo campeón. Hay muchísimo más para elogiarlo que para criticarlo. CASI fue muy digno y, siendo superado y en inferioridad númerica, fue al frente con un corazón fantástico.
3) Es de esperar que Disciplina de la URBA sancione como corresponda las deslealtades cometidas anoche. En Francia, se dice que el ingreso de la televisión sirvió para frenar con la violencia en el rugby de ese país. Todos vieron por tevé el escupitajo de Juan Headen, el rodillazo desde atrás de Patricio Solano y la descalificadora acción del recién ingresado -con partido liquidado- Diego Liberato.






Todos al Ingoal (31°)
Cartelera
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