Agarrarse
Juntos, como lo muestra la imagen de hoy en el captain’s run en el FNB Stadium de Soweto. Así tienen que jugar Los Pumas mañana en un test que será clave para lo que vendrá después. Una buena actuación -y ni qué decir una victoria- templará el ánimo y todo puede ser posible hacia adelante. Una mala labor -y ni qué decir una goleada- puede golpear muy duro dentro del plantel y derrapar el camino que resta no sólo hasta el final del Rugby Championship, sino de la temporada.
Me pasa algo con Los Pumas que quizá alguno de ustedes comparta. Desde siempre. Una semana antes de un test ante cualquier potencia tengo la sensación -criada de años compitiendo en inferioridad de condiciones- que no tienen manera de ganar. Pero a medida que se acerca la hora de la verdad me va invadiendo una sensación de que pueden dar el golpe. Es lo que me ocurre a menos de un día del cruce con los Springboks. Eso sí: basta de derrotas dignas. Eso correspondía a otras épocas.
Creo que Los Pumas tienen una pequeña ventana para entrarle al poder de los Boks. Si juegan bien juntos, si cumplen con el abecé del juego (obtención limpia y de ataque en scrum y line), si tacklean como lo indica la historia, si no se pierde en el uno a uno y si apelan a la dosis de rebeldía que se necesita en estos casos, pueden generarle un problema a seleccionado que se desordenada si empieza a perder en la batalla física.
Estos son partidos de 80 minutos, pero hay dos espacios que para Los Pumas serán decisivos: los 15 primeros y los 15 últimos. Y en el tramo final del partido debe tenerse en cuenta el banco. Ahí, los sudafricanos tienen una enorme ventaja, ya que sus “frescos” tienen una gran experiencia.
Santiago Phelan ha dado un volantazo con el XV. No lo esperaban ni adentro del plantel. Es, desde mi punto de vista, una muy buena apuesta. Pero la verdad se sabrá mañana.
A agarrarse. Empieza la Fórmula 1 del rugby. Otra aventura para Los Pumas.
Crédito Foto: VillarPress







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