Ledesma

En un reportaje publicado ayer por el diario deportivo Olé, Mario Ledesma dijo: “Al apertura de Irlanda (por Ronan O’Gara) le tengo asco”. Su declaración está grabada por Sergio Stuart, el periodista que le hizo la entrevista. Y no se dio en un marco informal, sino en las habituales ruedas de prensa que se realizan al mediodía con cuatro o seis jugadores.
Ledesma, se supo, está molesto con la publicación de sus dichos. Tampoco está de acuerdo, y lo manifesta con absoluta sinceridad, que los periodistas argentinos compartan el mismo hotel que los jugadores. Varios, sobre todo de los históricos, coinciden con él. Se nota más ahora, después de tantos días de convivencia en el Métropole de Lyon. En parte se los comprende. Suponemos que para los jugadores no debe ser cómodo tratar de disfrutar de los momentos libres ante los ojos de los cronistas. Porque, además, nunca falta alguien que se acerca para hablar cuando no corresponde.
Pero hay reglas, que a veces no se cumplen. Y de los dos lados. Si alguien se pone a charlar como si fuese un amigo con un periodista, tiene que saber que en parte está rompiendo la distancia que debe existir entre un protagonista y un periodista. Y viceversa. No es, vale aclararlo, el caso de Ledesma.´
Voy a recordar una experiencia personal. Hace ya muchos años, cuando comenzaba en a transitar esta profesión, cubría muy seguido a Los Pumas de fines de la década del 70 y principios del 80. Tenía buen acceso a la información, hasta que un día uno de los caciques me tomó del hombre y me dijo, firme, pero amablemente: “Hasta acá, pibe”. Desde allí supe que hay límites que no se deben transponer. Y eso que eran épocas más difíciles que las de ahora, porque no eran pocos los rugbiers que creían que uno lucraba con un deporte practicado por amateurs.
Ledesma, qué duda cabe, es un formidable jugador de rugby. Mucho más: un referente positivo dentro y fuera de la cancha. Un Puma, como se dice. Pero no hay que olvidar que un domingo, durante el programa Rugby 2007, por ESPN +, calificó de “boludo” a Tony Spreadbury, el inglés designado para arbitrar el partido inaugural entre Francia y Los Pumas.
Hay un comentario de Toluba, reproducido por Julián, en el post de este blog titulado Ellis, con el que estoy totalmente de acuerdo. En todo. Se refiere a las declaraciones de Ledesma sobre los irlandeses. Vale la pena que lo lean. No necesito agregar más nada.
Los Pumas no deberían preocuparse por la prensa. De todos modos, esa conflcitiva relación deportista-periodista no es algo que les corresponda sólo a ellos. Ni siquiera a los argentinos. Ocurre en todas partes del mundo. Uno a veces trata de ponerse del lado de los deportistas, y quisiera que ocurra lo mismo del otro lado. Que se comprenda que el periodista está trabajando.
El plantel argentino está haciendo muy bien las cosas. Sabe hacia donde va. Conoce a la perfección sus objetivos. Está brindando una lección en muchos sentidos. No vale la pena ahora que desvíe el rumbo. Hay que preocuparse primero por Namibia. Después, por Irlanda. Y, luego, por lo que venga, si es que viene. Nada más. Ni por la sobrebia de los irlandeses, ni por el criterio IRB de los árbitros ni, mucho menos, por los periodistas.
Hasta mañana.






Cartelera
Los Pumas (Australia)
Los Pumas (Australia)