Pensar y ganar
El triunfo de Twickenham, además de la alegría por el logro, dejó buenos indicios para interpretar la actualidad de Los Pumas que, en Londres, cumplieron diez partidos bajo la conducción de Michael Cheika. Pensar y ganar.

Los Pumas celebran en Twickenham. El grupo crece y se fortalece. Foto: UAR / Gaspafotos
Las señales mas potentes que emite el rugby son las que se disparan desde el juego mismo. Nada iguala a lo que sucede en el verde césped para entender el camino que recorre un equipo en su construcción, pero las palabras son un buen complemento para interpretar la solidez, o la inconsistencia, que va alcanzando esa construcción.
Pensar
A pocos minutos de finalizado el test, cuando el cronista del canal oficial preguntó si durante el partido estaban pendientes del resultado, Julián Montoya respondió: ” Los únicos que estamos pendientes del resultado somos el 10 y yo. Nosotros nos ocupamos de eso, la idea es que el resto juegue libre de esa preocupación”. Pensar el partido, un déficit de tiempos no muy lejanos sobre el que, evidentemente, trabaja la nueva conducción de Los Pumas. Por mas fuego y entrega física que se ponga en la cancha, sin pensar el partido no se llega a buen puerto, y si el pensamiento es ordenado por la conducción (el capitán y el 10), mejor. En la cancha se nota la evolución en ese sentido. Desde el juego se transmite que Julián Montoya está cada vez mas afirmado como capitán en la interna del grupo y la consolidación de ese liderazgo es fundamental para la evolución del juego. El capitán piensa, se ocupa de los temas atinentes a la capitanía y libera a los demás de esas tensiones. Una de las señales potentes del domingo es que el concepto de pensar los partidos se va internalizando en todos los jugadores.
El 10 también piensa y conduce. La apuesta de convertir a un gran wing en el 10 de Los Pumas viene de la conducción anterior y fue ratificada, contra viento y marea, por Cheika. El domingo Santiago Carreras jugó su mejor partido desde que ocupa esa posición. “La jugada del primer try la cantó el Negro Carreras” le dijo Montoya a Jorge Búsico en la sala de prensa. La cantó, la condujo y la protagonizó. El 10, como dicen todos los manuales de rugby, debe conducir al equipo y junto al 9 forman la usina creativa. Desde hace tiempo eso no ocurría en el seleccionado y, muchas veces, el equipo quedaba a la deriva. “¿A qué juegan Los Pumas?” era la pregunta que quedaba flotando después de cada partido en 2021, pero en varios partidos de este año apareció la respuesta. Y no siempre fue la misma porque la conducción de afuera planifica de acuerdo al rival. El domingo la conducción de adentro ejecutó con precisión. Santiago Carreras, con el apoyo de los demás, se construye como el 10 que necesitan Los Pumas. Todavía falta pero empieza a dar buenas señales.
Pensar el partido de afuera y de adentro. Cuando faltaban poco mas de tres minutos para el final, Los Pumas eligieron ir al line en un penal muy factible para poner el marcador 4 puntos arriba. Una decisión arriesgada pero pensada en un momento de adrenalina pura, con la posibilidad de un triunfo trascendental a solo tres minutos. Salió bien porque lo que se pensó (mantener el juego lejos de campo argentino y dejar correr el tiempo) fue adecuado a lo que demandaba el partido y a las fortalezas que había mostrado el equipo en los 77 minutos jugados. Se pensó con criterio y se ejecutó con precisión.
Cheika admira la pasión que exhiben los jugadores argentinos cuando se ponen la celeste y blanca pero, minutos después del triunfo, en ese cocoliche en evolución que recuerda a Ion Tiriac, aquel coach rumano de Guillermo Vilas, dijo “hay que mantener esa pasión y sumarle organización“. Agregar razón sin perder ardor. Una delgada línea sobre la que empiezan a hacer un buen equilibrio los jugadores mas vehementes. En varios pasajes del partido de Twickenham se notó el esfuerzo ostensible de Marcos Kremer y Tomás Lavanini por eludir situaciones de penal. Ser y parecer, pensar. Los mas ásperos piensan, otra buena señal.

5 ganados, 5 perdidos. El desafío, salir del serrucho estadístico.
Ganar
Cheika le otorga un alto valor al resultado y lo demostró desde sus mas tempranas decisiones. En su primera lista se esperaba una mixtura entre experimentados y novatos, para darle descanso a jugadores afianzados que venían con una alta carga de partidos en la temporada, sin embargo convocó a los que él consideraba los mejores sin especulaciones de ningún tipo. Es mas, en esa primera convocatoria algunos de los titulares actuales fueron enviados a Argentina XV para jugar contra Georgia y Portugal. Unos minutos después del triunfo, sobre el pasto de Twickenham le preguntaron sobre el valor de este triunfo y se acordó de partidos pasados “también le tendríamos que haber ganado el primer partido a Australia y alguno a Sudáfrica“. Cheika quiere ganar, entiende que los triunfos consolidan a los equipos. La historia le da la razón: el grupo mas exitoso del seleccionado argentino se cansó de ganarle a Francia y se llevó el primer triunfo de Twickenham antes de convertirse en Pumas de Bronce. La actualidad también juega a favor de la idea de Cheika. Dos triunfos ante Escocia, uno ante Australia, Nueva Zelanda e Inglaterra. Es la segunda vez que Los Pumas vencen a cuatro equipos Tier 1 en la misma temporada, la anterior fue en 2007, año de mundial y uno de los rivales fue Italia. Y todavía queda Gales. Una modalidad que se vincula a esa avidez por el resultado es la costumbre de hacer pocos cambios de un partido a otro. Cheika siempre sale con lo mejor que tiene y, salvo alguna excepción, no le interesa probar novatos en partidos de alta intensidad. Seguramente ya tiene en la cabeza la mayoría de la lista que va a viajar a Francia el año que viene y prefiere consolidar a esos jugadores, conociendo a los nuevos en la convivencia y los entrenamientos. Es consciente de que Los Pumas cuentan con un importante núcleo de jugadores de mucha experiencia que van a llegar en plena madurez al mundial y actúa de acuerdo a esa riqueza individual que tiene.
La temporada que se cerrará en Edimburgo dentro de dos semanas ya es rica en resultados y en la evolución individual y colectiva. En el debe queda la irregularidad. A una buena victoria sucedió alguna derrota inexplicable. Luego de dos triunfos memorables ante Wallabies y All Blacks sobrevinieron tres flojas actuaciones. Ganar en Cardiff el próximo sábado sería un buen paso para salir del serrucho estadístico.
Cheika, su staff y los jugadores seguirán pensando para ganar.
Daniel Dionisi






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