El eternauta es un Puma
El Eternauta, la historieta creada por Héctor Oesterheld y dibujada por Francisco Solano López, vio la luz en 1957 y pronto se convirtió en un éxito. Hoy es considerada la mejor historieta argentina de todos los tiempos y Netflix ya anunció el estreno de una serie que recreará la historia de Juan Salvo y su grupo en lucha contra el invasor extraterrestre. Se han elaborado varias interpretaciones políticas alrededor de la obra, sobre todo a partir del compromiso militante de su autor, pero también existe una analogía con el rugby que vale la pena explorar, fundamentalmente a partir de una idea expresada por Oesterheld como referencia ineludible de su creación: el héroe colectivo.

Héctor Oesterheld, en el prólogo de la primera edición en libro de la historieta, escribió que “El héroe verdadero de El Eternauta es un héroe colectivo, un grupo humano. Refleja así, aunque sin intención previa, mi sentir íntimo: el único héroe válido es el héroe ‘en grupo’, nunca el héroe individual, el héroe solo”. Contrariando al héroe clásico, ese sujeto que con su fuerza e inteligencia resuelve todos los problemas solo, el Eternauta es la historia de un grupo de personas que solo pueden salvarse interactuando y colaborando el uno con el otro. Nada mas parecido a un equipo de rugby. Esos cuatro amigos que disfrutan de una partida de truco y de pronto descubren que, alrededor de esa acogedora casa de Vicente López que los reúne una nevada mortal cambiará sus vidas para siempre, desde el primer momento actúan como un equipo. Cada uno de ellos asume un rol en función del todo. Y también, como en todo equipo, aparecen las fortalezas y las debilidades. El que entiende que solo ayudándose con el otro podrán sobrevivir, sigue adelante. El que se separa y adopta una actitud egoísta, pierde, muere, y arrastra al grupo en su defección.
En El Eternauta, como en el rugby, hay algunos inteligentes y otros limitados intelectualmente pero llenos de voluntad ganadora, están los que piensan y los que chocan, hay liderazgos y lealtades, también mezquindades y renuncios. Así sucede en todo equipo de cualquier deporte, pero el vínculo distintivo con el rugby es el héroe colectivo. Nadie se salva solo y solo gana el grupo. La jugada del try que apoya el wing en la bandera casi sin despeinarse, empieza en el esfuerzo sucio y desprolijo del pack, que consiguió la pelota y no aparece en la foto. Cómo explica Diego Albanese, recordando el legendario try del mundial 99: “Siempre digo que en el rugby los tries son en equipo y ese try fue un lindo esfuerzo y un lindo try en equipo”. Lo dice uno que siempre supo cómo terminar la jugada, pero entendiendo que el suyo no era un acto individual, sino que coronaba el esfuerzo compartido.
Semejanzas
“Antes de la gira, había gente que nos decía ‘ los van a matar’. Nosotros no sabíamos adonde íbamos ni quiénes serían nuestros rivales, pero en Sudáfrica se generó una hermandad que dura hasta hoy”. “Lo único que sabíamos de los All Blacks era por una película que nos pasaron en la UAR, decían que íbamos a perder todos los partidos y terminamos ganando los cinco primeros contra durísimos equipos provinciales”. El primer testimonio es de Nicanor González del Solar, hooker del 65, compartiendo su experiencia de aquella gira legendaria. El segundo es de Hugo Porta, recordando el primer viaje de Los Pumas a Nueva Zelanda, en 1979. El hilo conductor entre un relato y otro, entre un viaje y otro, es la incertidumbre frente a lo desconocido, la superación del miedo que genera lo extraño e incomprensible. El mismo temor que sienten Salvo, Favalli, Franco y todo ese grupo de argentinos ante la llegada de un enemigo poderoso y, en apariencia, invencible. Pero salen a enfrentarlos, a jugar el partido. Y, de a poco, van potenciando sus virtudes y entendiendo que el rival es vulnerable. Como Los Pumas en ese tránsito lleno de tesón y coraje que se inicia cuando los hombres del 65 “nos ponen en el mapa del rugby” y dura hasta hoy. Cada golpe de esos granjeros Boers en los lugares mas remotos de Sudáfrica en el 65 o de esa trituradora profesional que embistió a Los Pumas hace menos de un mes en Durban, se equipara a un disparo del rayo mortífero invasor en la historieta. Tipos como Malcolm Marx o Eben Etzebeth arremeten con la misma contundencia que los Gurbos, mentes brillantes como la de Beauden Barrett o Johnny Sexton tienen la inteligencia de los Ellos. Frente a esos rivales, se oponen la lucidez de Favalli que encuentra respuestas a cada desafío, el coraje de Alberto Franco que se inmola en cada jugada y el liderazgo de Juan Salvo, un capitán que nunca dice “vayan”, siempre dice “vengan!” y se pone al frente de la remontada. Salvo y los suyos juegan sus partidos, como Los Pumas. Ganan y pierden, pero cada acción tiene el sello del trabajo en equipo, construyendo al héroe colectivo.
Marketing, superhéroes y valores

Foto: Sanzar
En 2019 las franquicias sudafricanas del Super Rugby suscribieron un contrato con Marvel por el cual las imágenes de los superhéroes de ese gigante de la industria del entretenimiento vistieron a los jugadores de Bulls, Lions, Sharks y Stormers. El razonamiento marketinero asoció al rugby con la supremacía de los poderes extraordinarios que distingue a esos héroes del comic. Sin embargo, raspando un poco en la superficie de la argumentación, no se encuentra nada mas. Tal vez sirvió para el negocio, pero casi nada une a esos superhéroes con el rugby, ni siquiera su país de procedencia, y mucho menos con las raíces sudafricanas. A diferencia de los héroes de Marvel, el Eternauta tiene una esencia directamente vinculada a los valores del rugby. Se juega en equipo, nadie se salva solo, son las premisas del héroe colectivo. Y además, su epopeya la construye acá nomás, en Vicente López, las barrancas de Belgrano, el subte de Plaza Italia, hasta en la cancha de River, el mismo escenario que pisaron Los Pumas en tres partidos inolvidables.
El año próximo, finalmente, El Eternauta llegará al streaming en formato de serie. Netflix anunció su estreno con un presupuesto que, de acuerdo a lo informado, será la mayor inversión económica de la plataforma en Latinoamérica. El director será Bruno Stagnaro y aún se desconoce el elenco y la cantidad de episodios pero, teniendo en cuenta la movida de prensa y difusión que siempre acompaña a estos estrenos, seguramente en 2023 el país entero hablará de El Eternauta. Una imperdible ocasión para unir a Los Pumas y el rugby argentino con nuestro héroe colectivo.
Daniel Dionisi






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