23 demonios
Los All Blacks se tomaron revancha con una contundente victoria sobre Los Pumas. Clara superioridad durante los 80 minutos de un equipo que se adaptó a la dificultad climática ante otro que no hizo pie en la noche de Hamilton. Nueva Zelanda 53 – Argentina 3.

Jordie Barrett, uno de los demonios que le pusieron fuego al partido. Foto: Getty
El clima interno del rugby neozelandés se volvió irrespirable durante la semana que pasó entre Christchurch y Hamilton. Una lluvia de críticas, muchas pasando el límite del respeto, cayeron sobre el plantel y el staff de los All Blacks. Sin embargo, los hombres de negro supieron canalizar positivamente el clima adverso y, lejos de amilanarse, se transformaron en 23 demonios que convirtieron la noche fría y lluviosa en un verdadero infierno para Los Pumas.
23 demonios llenos de fuego pero también de inteligencia y una admirable precisión para ejecutar cada movimiento en una cancha difícil. Para explicar el partido, si es que se puede hacer tal cosa, es necesario empezar por destacar la enorme producción de los All Blacks. Admirable el handling (nunca se les caía la pelota enjabonada), quirúrgicos en la disputa del punto de contacto y, además de esas destrezas individuales, una enorme concentración colectiva para llevar adelante el plan de partido, con una aceitada conducción de su pareja de medios. Todo funcionó bien hoy para Nueva Zelanda, por eso fue innecesaria la ayudita de Nic Berry (¿el demonio 24º?), que pareció influenciado por el griterío mediático de la semana previa.
Al minuto, con un knock on de Tomás Lavanini, ya se notaba que la historia sería diferente y, bajo la enorme presión de los All Blacks, aparecieron los errores de Los Pumas, que siempre jugaron incómodos y no pudieron levantar la bandera defensiva que tan alto flameó siete días atrás. En la primera media hora del partido los All Blacks quebraron 12 tackles, más que los 8 de todo el partido de Christchurch. En una penetración de Caleb Clarke fueron necesarios 3 tackles para frenarlo. La situación era muy distinta a la fiesta defensiva de hace una semana y eso sirve para explicar la ventaja decisiva de 17 – 0 que sacaron los All Blacks en ese lapso.
Todo se hizo cuesta arriba. Recién a los 25′ Argentina elaboró un ataque profundo, que se diluyó por errores de manejo. La pareja de medios de Los Pumas, que no tuvo una buena noche, no supo sacar al equipo de la presión asfixiante y los fowards perdíeron en el contacto. Para empeorar las cosas, Santiago Carreras jugó los últimos 12 minutos del primer tiempo condicionado por un golpe muy a destiempo de Sam Cane, no sancionado por Berry. En ese contexto, Rieko Ioane y Caleb Clarke, bien lanzados por Richie Mo’unga, se convirtieron en una pesadilla para Los Pumas.

Benjamín Urdapilleta volvió después de 3 años. Foto: UAR / Gaspafotos
El inicio de la segunda etapa fue el único segmento del partido en que Los Pumas pudieron respirar. La bocanada de aire la dio el ingreso de Benjamín Urdapilleta que, en sus dos primeras acciones usó bien el pie y generó un quiebre lanzando una jugada que terminó con un line a 5 metros del ingoal rival. Pero ese respiro inicial duró muy poco, porque el vértigo y la efectividad de los All Blacks siguió al 100 %. Si bien fue una buena demostración de que a Michael Cheika no le tiembla el pulso para tomar decisiones radicales cuando las considera necesarias, los cambios rápidos tampoco sirvieron para torcer el rumbo del partido. Gonzalo Bertranou le dio un poco mas de velocidad al traslado, pero las cartas ya estaban jugadas y el segundo tiempo fue un monólogo de los All Blacks engrosando el marcador ante un equipo quebrado.
Fue una noche negra para Los Pumas, con solo unas pocas luces para destacar: otra buena actuación de Juan Cruz Mallía, cada vez mas consolidado como fullback titular y alguna corrección en las formaciones, que no habían funcionado nada bien en Christchurch. Poco, muy poco para oponer ante los endemoniados neozelandeses, que no detuvieron su juego hostil y agresivo hasta el último instante. Aunque no lo necesitaban, el ingreso de un encendido Brodie Retallick, recuperado de una fractura de pómulo, le sumó contundencia al pack y un try mas a la cuenta del partido. Fueron 7 tries a 0.
Luego de la euforia de siete días atrás esta goleada es un golpe duro para Los Pumas y demuestra que siguen siendo un equipo en construcción. Seguramente el regreso a Argentina para esperar el duelo ante los Springboks que será en dos semanas, servirá para dar vuelta la página anímica del equipo. Pero a no olvidar la noche oscura de Hamilton porque, como es sabido, se aprende mas de las derrotas saladas que de los momentos dulces. Un buen análisis servirá para encontrar los motivos de la falta de consistencia para sostener rendimientos como los de San Juan y Christchurch, sobre todo en el aspecto defensivo y en el contacto. Hoy Los Pumas perdieron varios desafíos, pero lo que mas resalta es la derrota en el duelo físico. Seguramente staff y jugadores trabajarán duro para que no se repitan las falencias que hoy pusieron al descubierto los 23 demonios neozelandeses.
Daniel Dionisi
Highlights
Síntesis
Nueva Zelanda (53): Ethan de Groot, Samisoni Taukei’Aho y Tyrel Lomax; Samuel Whitelock y Scott Barrett; Shannon Frizell, Sam Cane (capitán) y Ardie Savea; Aaron Smith y Richie Mo’unga; Caleb Clarke, David Havili, Rieko Ioane, Will Jordan y Jordie Barrett.
Cambios: ST, 11m, George Bower por Ethan de Groot, Fletcher Newell (A) por Tyrel Lomax y Finlay Christie por Aaron Smith; 18m, Brodie Retallick por Shannon Frizell; 22m, Beauden Barrett por Richie Mo’unga, 23m, Dane Coles por Samisoni Taukei’Aho y Dalton Papali’I por Sam Cane, y 29m, Quinn Tupaea por David Havili.
Entrenadores: Ian Foster, Joe Schmidt y Jason Ryan.
Los Pumas (3): Thomas Gallo, Julián Montoya (capitán) y Joel Sclavi; Guido Petti y Tomás Lavanini (A); Santiago Grondona, Marcos Kremer y Pablo Matera; Tomás Cubelli y Santiago Carreras; Santiago Cordero, Matías Orlando, Matías Moroni, Emiliano Boffelli y Juan Cruz Mallía.
Cambios: ST, Benjamín Urdapilleta por Santiago Carreras; 7m, Eduardo Bello por Joel Sclavi, Matías Alemanno por Guido Petti, Juan Martín González por Santiago Grondona y Gonzalo Bertranou por Tomás Cubelli; 22m, Santiago Socino por Julián Montoya, y 28m, Mayco Vivas por Thomas Gallo y Lucio Cinti por Santiago Cordero.
Entrenadores: Michael Cheika, Felipe Contepomi, Andrés Bordoy, Juan Fernández Lobbe y David Kidwell.
Primer tiempo: 2m, penal de Richie Mo’unga (NZ); 10m, try de Ethan de Groot convertido por Richie Mo’unga (NZ); 20m, try de Caleb Clarke convertido por Richie Mo’unga (NZ); 32m, penal de Emiliano Boffelli (LP), y 37m, try de Rieko Ioane convertido por Richie Mo’unga (NZ). Incidencia: 35m, amonestado Tomás Lavanini (LP).
Resultado parcial: Nueva Zelanda 24 vs Los Pumas 3.
Segundo tiempo: 6m, penal de Richie Mo’unga (NZ); 21m, try de Jordie Barrett convertido por Richie Mo’unga (NZ); 27m, try de Ardie Savea (NZ); 33m, try de Brodie Retallick convertido por Jordie Barrett (NZ), y 43m, try de Beauden Barrett convertido por Jordie Barrett (NZ). Incidencia: 17m, amonestado Fletcher Newell (NZ).
Árbitro: Nic Berry (Australia)
Cancha: FMG Stadium Waikato, de Hamilton
Fuente: Prensa UAR






Los Pumas (Australia)
Los Pumas (Australia)
Los Pumas (Australia)