Sin respuestas
Los Pumas cayeron sin atenuantes ante los All Blacks en Gold Coast. Enorme diferencia entre un equipo que dominó durante todo el partido y otro que defendió con coraje pero que, como siempre sucede cuando se juega solo a defender, terminó vulnerado claramente por su rival. Tercera derrota consecutiva de Argentina, que no logra hacer pie en el Rugby Championship 2021. Nueva Zelanda 39 – Argentina 0.
Pablo Matera tomó la pelota del kick off y arremetió con el entusiasmo y la furiosa vitalidad característica de cada comienzo de partido. Matera encaró como para llevarse el mundo por delante pero, para su sorpresa, chocó contra un mundo de granito negro que, en ese momento, se llamó Nepo Laulala. Fue la cruel señal de lo que se venía, un negro anochecer para el seleccionado argentino en la costa de oro. A medida que avanzó el partido los mundos contra los que chocaron Los Pumas fueron adquiriendo distintos nombres, distintas formas y no es exagerado decir que chocar y golpearse sin ideas contra todos los mundos del Rugby Championship ya se ha convertido en un hábito en lo que va de este torneo 2021, tan aciago para el equipo de Mario Ledesma. Las razones seguramente son muchas y merecen un análisis mas profundo que el de una madrugada urgente, pero es necesario hacerlo cuanto antes. La repetida declaración aludiendo al trabajo en los entrenamientos de la semana ya no alcanza. Si a ese trabajo no se le agregan ideas y creatividad, el esfuerzo de los jugadores en los ochenta minutos de la verdad se diluye y la inmolación defensiva solo sirve para sumar golpes y lesionados.
Suena exagerado, pero es real: el equipo argentino no pudo hilvanar una sola aproximación al ingoal rival en todo el partido. Todo fue de los All Blacks que, desde el inicio, pusieron a Los Pumas contra las cuerdas y golpearon sin cesar hasta que la defensa se fue desmoronando. La diferencia de nivel entre un equipo y otro fue abismal en lo colectivo y en lo individual. Ante semejante desigualdad, los pequeños éxitos individuales se diluyen en la ineficacia colectiva. Entonces las dos pelotas que roba el especialista Guido Petti en el line no se traducen en nada positivo. Y las pescas de Julián Montoya no alcanzan para motivar a sus compañeros. Y la valiente actitud para el tackle de Gonzalo Bertranou apenas sirve para frenar un embate de tantos. Y la confusión general obliga a que la pareja de medios, que supuestamente debe pensar el partido, se dedique a recibir un golpe tras otro hasta que uno de ellos, Nicolás Sánchez, termina lesionado. Y la mejora en la disciplina de los primeros 35 minutos, muy trabajada y conversada en la semana, se disipa ante el desbande general que provoca la creciente diferencia en el marcador a medida que avanza el partido. Entonces el hincha de Los Pumas, ante la desazón que genera la impotencia del equipo propio, debe conformarse con admirar las virtudes ajenas, como esa maravilla de Beauden Barrett en el try de Luke Jacobson del segundo tiempo.
Los All Blacks fueron implacables y estuvieron siempre muy concentrados, con sus jugadores tomando las adecuadas decisiones individuales que terminan redituando en el mejor rendimiento colectivo. De esa manera, dejaron sin chances a Los Pumas. Como si se hubieran enojado luego del triunfo argentino del año pasado, los hombres de negro se volvieron implacables. 77 a 0 sumando los dos partidos que siguieron a la hazaña de Sydney. Pero también fueron implacables los números del partido de hoy, veamos algunos: 5 – 0 en tries, 226- 112 en pases, 115 – 73 en rucks ganados, 62 – 38 en posesión. ¿Para que seguir? Enormes diferencias. Esta vez, los números explican el partido. Pero también lo explica la gran actuación de la pareja de medios neozelandesa, la contundencia de su pack de fowards, con Brodie Retallick superlativo y Asafo Aumua ganando metros cada vez que tuvo la pelota en las manos, y por supuesto, la solidez colectiva de un equipo que, desde el minuto cero, sabe a qué juega. Argentina, en cambio, no sale de la confusión. Hoy enfrentó a un equipo que le planteó desafíos muy diferentes a los que había padecido ante los Springboks y tampoco supo resolverlos. Hay cuestiones que cuesta entender, como que en medio del vendaval en que se convirtió este Championship se improvise a Emiliano Boffelli como apertura suplente, teniendo al titular entre algodones, o que un jugador como Santiago Chocobares, que siempre cumple, sea relegado al banco. La confusión hace que una circunstancia feliz como es el debut en el seleccionado se convierta en un momento complicado para Gonzalo García que entró a hacer lo que pudo en un puesto que no es el suyo. El planteo colectivo también es difuso; seguramente el plan de Los Pumas no fue defender los ochenta minutos a diez metros del ingoal, pero es lo que terminó sucediendo ante la falta de objetivos claros. Ni siquiera aparece la astucia para, al menos, intentar congelar el partido cuando se viene el aluvión. Hoy todo se redujo al heroísmo defensivo.
Preocupante porque es difícil recordar un momento tan flojo de Los Pumas desde que se inició el Rugby Championship en 2012. Hubo derrotas contundentes pero al partido siguiente aparecía alguna reacción en el juego. Este año van tres partidos sin respuestas. La diferencia entre Los Pumas y sus rivales se estiró como nunca antes había sucedido desde que Argentina compite con los mejores del hemisferio sur.
El capitán Julián Montoya se mostró preocupado luego del partido, “ La indisciplina volvió a ser un factor clave. Tenemos muchas cosas por corregir y la verdad que no hay mucho tiempo. Veremos el partido, seremos autocríticos y arrancaremos la semana entrenando duro. No hay atajos ni fórmulas mágicas, sino seguir entrenando duro y hoy se vio claro donde tenemos que mejorar”. El próximo fin de semana se viene un nuevo choque con los All Blacks. Ojalá el trabajo en el campamento argentino alumbre las ideas necesarias para contrarrestar el enorme potencial de un rival que goza de un presente brillante.
Daniel Dionisi
Síntesis
Nueva Zelanda (39): Jordie Barrett; Sevu Reece, Rieko Ioane, David Havili y George Bridge; Beauden Barrett y TJ Perenara; Luke Jacobson, Dalton Papalii y Akira Ioane; Scott Barrett y Brodie Retallick (cap); Nepo Laulala, Asafo Aumua y Karl Tu’inukuafe.
Entrenador: Ian Foster.
Suplentes: Samisoni Taukei’aho, Joe Moody, Tyrel Lomax, Tupou Vaa’i, Ethan Blackadder, Brad Weber, Damian McKenzie y Quintin Tupaea.
Entrenador: Ian Foster.
Suplentes: Samisoni Taukei’aho, Joe Moody, Tyrel Lomax, Tupou Vaa’i, Ethan Blackadder, Brad Weber, Damian McKenzie y Quintin Tupaea.
Argentina (0): Juan Cruz Mallía, Bautista Delguy, Matías Moroni, Jerónimo de la Fuente y Santiago Cordero; Nicolás Sánchez y Gonzalo Bertranou; Rodrigo Bruni, Marcos Kremer y Pablo Matera; Matías Alemanno y Guido Petti; Santiago Medrano, Julián Montoya(cap) y Facundo Gigena.
Entrenador: Mario Ledesma.
Suplentes: Facundo Bosch, Carlos Muzzio, Enrique Pieretto, Tomás Lavanini, Juan González, Gonzalo García, Santiago Chocobares y Emiliano Boffelli.
Entrenador: Mario Ledesma.
Suplentes: Facundo Bosch, Carlos Muzzio, Enrique Pieretto, Tomás Lavanini, Juan González, Gonzalo García, Santiago Chocobares y Emiliano Boffelli.
Primer Tiempo: 10′, Gol de B. Barrett por Try de R. Ioane (NZ); 34′, Penal de B. Barrett (NZ); 36′, Try de Reece (NZ), y 43′, Gol de J. Barrett por Try de Papalii (NZ).
Amonestado: 42′, Matera (ARG).
Resultado Parcial: Nueva Zelanda 22 – Argentina 0.
Resultado Parcial: Nueva Zelanda 22 – Argentina 0.
Segundo Tiempo: 6 y 29′, Goles de J. Barrett por Tries de Jacobson (NZ); 37′, Penal de J. Barrett (NZL).
Amonestado: 26′, Muzzio (ARG).
Estadio: CBS Super Stadium, Gold Coast.
Árbitro: Nic Berry (Australia).
Fuente. aplenorugby.com.ar








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