Tackle
El rugby es uno de los deportes que más cambios introduce constantemente en su reglamento. Con dos objetivos puntuales: Que sea un juego más dinámico y atractivo, y en consecuencia atraer a más público y llegar a nuevos fanáticos. Además, para cuidar la salud de los jugadores en un deporte con varios retiros por lesión a una temporada edad, el más reciente el del dos veces capitán de los British and Irish Lions, Sam Warburton.
La Rugby Footbal Union y World Rugby modificarán, a modo de prueba, la regla del tackle en la segunda categoría de Inglaterra. La altura del tackle legal pasará a ser por debajo de las axilas en lugar de la línea de los hombros. La medida surge como resultado de la preocupación sobre las conmociones cerebrales. “Creemos que bajar la altura del tackle beneficiará tanto al portador de la pelota como al tackleador”, manifestó el director de rugby de la RFU, Nigel Melville, que agregó: “Se hará un análisis detallado de esta prueba y se comparará con los datos existentes del rugby profesional inglés para ayudar a informar cualquier enfoque más amplio. Todos los datos serán compartidos con World Rugby para ser agregados a la investigación recopilada de una prueba similar en el Rugby U20 Trophy de World Rugby”.
Un informe de la RFU reveló que el 47% de las conmociones están asociadas con el tackle. Además, el informe especifica que la conmoción significó el 19 % de todas las lesiones del portador de la pelota y el 43 % de todas las lesiones del tackleador.
El que se mostró en desacuerdo con esta medida fue Jim Hamilton, dos veces campeón de Europa con Saracens, ya retirado de la actividad: “Bajar el punto de contacto va a forzar tanto al atacante como al defensor ir mucho más bajo. Esto como resultado va a causar más lesiones en la cabeza” publicó el ex segunda línea en Twitter. “Creo que se debe enfocar más en la cantidad de partidos que se juegan”, agregó el segunda línea en Rugby Pass.
TMO
Otra de las cuestiones que se discutió largo y tendido en las últimas semanas es de la utilización del TMO. El primero que abrió el debate fue el CEO de la SANZAAR, Andy Marinos: “Una importante preocupación para nosotros en la actualidad es la implementación de los protocolos de TMO. Claramente no están funcionando y es necesaria una revisión. El objetivo de la revisión es realizar algunos cambios en los protocolos para asegurar la consistencia”. En una ventana de junio en la que se produjeron algunas decisiones controvertidas
(las cargas del francés Benjamin Fall y del australiano Israel Folau, por ejemplo), el Vicepresidente de World Rugby, Agustín Pichot, y el CEO, Brett Gosper, dejaron su opinión del asunto: “Todos hemos visto los tests de junio y todos hemos tratado de hacer frente a algunas de las incoherencias y sólo estamos tratando de hacer una solución simple. ¿Así que cambias todas las reglas? No es el camino a seguir. Solo tenemos que ser constantes todo el tiempo”. Manifestó el ex capitán de los Pumas. En la misma línea, Gosper dio su punto de vista: “Probablemente en este momento hay demasiada confianza en el TMO. La sensación es que nos gustaría que los árbitros, ellos mismos, tengan un poco más de control. Es algo por lo que vamos a trabajar”.







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