Resurgir
Apenas finalizó el partido ante Hindú, Manuel Montero expresó en televisión lo que les había manifestado a los jugadores su entrenador Gustavo Jorge: “Lo que nos dijo es que Pucará tiene que estar arriba todos los años, no tenemos que aparecer en las finales cada dos o tres años. Pucará tiene jugadores, entrenadores y tiene todo para estar peleando arriba, y en algún momento ojalá se nos dé”. Luego de estar cerca del descenso en 2016, el conjunto de Burzaco resurgió con una enorme temporada en la que tuvo un progreso notable. Lo mismo se puede decir del SIC, que si bien en cuanto a resultados esta temporada fue parecida a la de 2016 (quedó eliminado en cuartos de final), tuvo avances con lo que respecta al juego y al desarrollo de sus jugadores. Los dos generan ilusión para seguir peleando arriba en los años venideros y quizá, como dijo Montero, a algunos de los dos se le dé.
Si bien conceptualmente son estilos de rugby distintos, los dos equipos tuvieron similitudes marcadas que analizaremos a continuación:
Dos vueltas de 10
Sin lugar a dudas, los retornos de sus aperturas le dieron un salto de calidad grande a sus equipos. Lucas González Amorosino luego del profesionalismo y varias temporadas en los Pumas volvió a su club de toda la vida. El cambio de puesto le vino como anillo al dedo tanto a él como a al equipo. Sin la explosión de otras temporadas, le aportó equilibrio y pausa a una línea de backs brillante, que necesitaba un conductor de esas características. Con la sabiduría para elegir cuando jugar de manos y cuando dormir el juego, González además le dio otra variante con el uso del pie, siendo opción para despejar al touch o lanzar kicks cruzados, que en varias ocasiones terminaron en try para los de Burzaco. Por su parte, lo de Benjamín Madero en 2017 fue extraordinario. Él mismo admitió que pensó en no jugar más al rugby tras sufrir severas lesiones. Pero en 2016 volvió, y en 2017 recuperó el nivel que lo llevó a distintos seleccionados durante su carrera. Con 29 años, tal vez haya jugado su mejor rugby. Manejó los hilos del SIC, fue un guía para los nuevos chicos y finalizó como segundo goleador del campeonato, detrás de Lucas Frana. Además, jugó dos clásicos inolvidables: Anotó los 14 puntos de su equipo en el triunfo en el CASI y, en la Zanja, marcó un try en la última jugada para remontar un 30-10, en menos de un tiempo. Esto último después de un susto en la rodilla que lo tuvo tres semanas afuera de las canchas.
Backs determinantes
Además de los aperturas, Pucará y SIC tuvieron tres cuartos que terminaron siendo decisivos. Los de Burzaco, famosos por su cantera inagotable de backs, son junto a Hindú el segundo equipo con más tries en la fase regular mediante sus tres cuartos (52). En ese aspecto sólo lo supera Alumni, que sumó 57 conquistas, 36 de ellas a través de Luca Sábato y Máximo Provenzano. Nueve de los “ligeros” formaron parte de algún seleccionado nacional: Lucas González Amorosino, Germán Klubus, Cuan Cappiello, Joaquín Paz, Julián Domínguez, Bautista Delguy, Diego Palma, Felipe del Mestre y Manuel Montero, quien se sumó en la recta final. Además, Tomás Buckley, tryman de Pucará en el torneo, y Lucas Mensa fueron dos de los jugadores más regulares y estarán con el seleccionado de la URBA para el Campeonato Argentino. Sin el lucimiento de los del club de Burzaco, los backs del SIC también le aportaron mucho al ataque de su equipo. En los 23 partidos de la temporada sumaron 46 tries, sólo detrás de los otros tres semifinalistas. A su histórico juego de forwards, este SIC le agregó audacia por afuera y capacidad para hacer tries de distintas formas. El regreso óptimo tras una rotura de ligamentos de Rodrigo Etchart, fue clave. El hombre de Argentina XV y los Pumas 7´finalizó con 12 tries, y fue uno de los jugadores más desequilibrantes del torneo. Más atrás, Gastón Arías (10), una de las caras nuevas del juego reducido, Juan Soares Gache (6) y Lucas Bustos (6). Como mencionamos antes, la categoría de Benjamín Madero marcó la diferencia, mientras que Santos Rubio, un potente número 12, fue una pared en el centro de la cancha.
Las mejores defensas
No es casualidad que en la fase regular hayan terminado arriba SIC y Pucará. Los dos equipos tuvieron las mejores defensas del certamen. En un torneo marcado por la paridad, los cambios en el marcador y equipos con vocación ofensiva, los de Burzaco recibieron 416 puntos y los de San Isidro 450. El tercero fue CUBA, con 462, y el cuarto Alumni, con 527. Son también los dos que menos recibieron tries: 52 Pucará y 55 SIC.
Gratas apariciones
Una de las razones de la gran campaña de ambos es la aparición y la explosión de algunos de sus jugadores, sobre todo los del San Isidro Club. Una nueva camada de Zanjeros nutrió a la primera y puede ser una buena base para lo que viene. Andrea Panzarini y Tomás Meyrelles se adueñaron de sus puestos, y le dieron energía y potencia a la tercera línea. Marcos Borghi se afianzó en la segunda. Juan Soares Gache debutó como medioscrum, y su dinámica y velocidad disimularon la ausencia de un gran jugador como Lucas Alcacer, que terminó siendo suplente. Santos Rubio y Joaquín Ferrari formaron una buena dupla de centros, mientras que Gastón Arias se consolidó en el fondo de la cancha. Por su parte, en Pucará se destaca la aparición de Tomás Buckley, uno de los mejores wings del torneo con un poder de tracción notable. Lucas Mensa se hizo fuerte como centro, y hasta jugó en algunas ocasiones de apertura. Ya no es novedad el gran nivel de Bautista Delguy en el fondo de la cancha, pero no hay que dejar de mencionar que recién cumplió 20 años. Guido Albertario se afianzó en primera, y fue uno de los puntos altos en el pack de forwards.
Intermedias fuertes
En un torneo tan extenso, contar con un plantel largo es fundamental. Pucará y SIC lo tuvieron. En intermedia, también finalizaron en los dos primeros puestos (campeón el Zanjero). En la pre intermedia A, los dos estuvieron entre los mejores cuatro. Sin embargo, los conducidos por Santiago González Bonorino son, después de Alumni, los que menos jugadores utilizaron (desde el arranque): Sólo 29. En cambio, los dirigidos por Gustavo Jorge son los segundos que más usaron: 37. El que más utilizó fue Atlético del Rosario con 39, aunque vale destacar, tres de ellos hicieron su única aparición en la última fecha, cuando el descenso estaba consumado.
Por Nicolás Casanova








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