Canes
La tercera es la vencida. Después de 20 años en la competencia, y dos finales perdidas, Hurricanes se transformó en el rey del Super Rugby, luego de superar a Lions por 20-3. Era el único que faltaba coronarse en Nueva Zelanda, el país bicampeón del mundo, y el que mejor juega a este deporte.


Atrás quedó el poderío de Crusaders, la franquicia más ganadora del Super Rugby, y también los éxitos de Blues, que su último título lo consiguió en 2003. Más reciente en el tiempo llegó la etapa de Chiefs, con dos campeonatos en 2012 y 2013 de la mano de Dave Rennie, un equipo que aún sin varios artífices de esos años, continúa con su dinámica y su competitividad. El año pasado le tocó el turno a Highlanders coronarse por primera vez. Hoy es el momento de Hurricanes, el equipo de Wellington, que al igual que el año pasado terminó primero en etapa regular, pero esta vez pudo rectificar todo en los partidos decisivos.
No la tuvieron para nada fácil los Hurricanes. Luego de la final perdida en 2015 en manos de Highlanders, sufrieron inconveniente y tropiezos desde el final de la temporada, hasta el principio de este año. Porque después de la frustración de caer en esa final en condición de local, en la que por lo producido durante todo el torneo era favorito, el equipo perdió a dos leyendas: Ma´a Nonu partió hacia el poderoso Toulon, y Conrad Smith hacia el Pau. La brillante pareja de centros dejaba la franquicia luego de varios años, pero no iba a ser todo: Nehe Milner-Skudder, la gran aparición del Super Rugby en 2015, que se ganó la titularidad en el Mundial, se lesionó el hombro en la tercera fecha ante Blues, y no jugó más. También James Broadhurst, habitual titular en el equipo subcampeón, no pudo estar por inconvenientes físicos esta temporada. Otros dos All Blacks, Ben Franks y Jeremy Thrush, emigraron al viejo continente, al igual que el samoano Reynold Lee-Lo. A esas bajas, hay que agregarle las dos derrotas en el inicio del torneo, una ante Brumbies, con goleada por 52-10 incluida.
Pero el entrenador Chris Boyd demostró que el juego, y el trabajo en conjunto está antes que los nombres. No cambió la estructura, y ante las bajas encontró a hombres cumplidores, que calzaron perfecto en el equipo. Aparecieron Vaea Fifita y Michael Fatialofa, dos guerreros poco vistosos pero efectivos. En los backs se sumaron Willis Halaholo, Matt Proctor,Ngani Laumape, Vince Aso y Jason Woodward, a quienes no les peso la responsabilidad de reemplazar a jugadores de nombre. Nueva Zelanda es una fábrica de criar cracks. Estas nuevas apariciones se sumaron a hombres ya consolidados, que se transformaron en el eje del equipo. Porque probablemente TJ Perenara y Beauden Barrett hayan sido los dos mejores jugadores en su puesto. El 9 y el 10, que suelen ser suplentes en la consideración del entrenador de los All Blacks, Steve Hansen, tuvieron un año fantástico y fueron claves en la conducción y en la finalización de las jugadas. La tercera línea también fue un punto fundamental para la obtención del título, siempre liderados por un Ardie Savea incansable en ataque y en defensa. El joven tercera línea pinta para adueñarse la 7 que dejó vacante Richie McCaw. Tuvo a su lado a hombres rendidores como Brad Shields, quien tranquilamente podría representar a los de negro, y Victor Vito, otro que continuará su carrera en Europa. Dan Coles demostró ser un gran líder, además de un hooker de categoría. Los del fondo también tuvieron su aporte a la causa, con James Marshall, Cory Jane, y el mencionado anteriormente Woodward, quien terminó quitándole el puesto nada mas ni nada menos que a Julian Savea.
El trabajo defensivo y la inteligencia táctica, terminaron siendo los factores claves para Hurricanes en estos play-off. Atacar a partir de la defensa y usar de gran manera el pie, exprimiendo al máximo las virtudes, le sirvió al equipo de Wellington para golear a Sharks, y vencer con claridad a Chiefs y Lions, todo sin recibir tries en contra. A veces, en un Super Rugby tan dinámico y vistoso se subestima el factor defensivo, que siempre va a ser determinante en este juego.
A pesar de la derrota, Lions cerró un torneo muy positivo, no sólo por haber llegado a la final, sino por el como, y por la gran base que le deja a los Springboks. En el Mundial disputado hace aproximadamente 10 meses, no hubo ningún jugador de Lions en la lista, y hoy es el equipo modelo en Sudáfrica. A la esencia de su rugby frontal y físico, le sumaron dinámica, y se animaron a ser protagonistas en todas las canchas. El tiempo se encarga de poner las cosas en su lugar, y tal vez haya sido un error presentar un equipo totalmente alternativo frente a Jaguares, y de esta manera ceder el primer puesto de la tabla general, y en consecuencia la posible localía en el partido definitivo. Seguramente la gran base de este conjunto estará en frente de los Pumas en dos semanas, en el debut del Rugby Championship.
Hurricanes es el gran campeón. Lo que no pudieron conseguir en este equipo leyendas como Ma´a Nonu, Conrad Smith, Chrisitan Cullen, Jonah Lomu ni Jerry Collins, entre otros, lo logró este grupo de jugadores, que completó el pleno neozelandes: Todas las franquicas Kiwis tienen títulos en el Super Rugby. Por esto también son los mejores.
NC
Crédito Fotos: @AllBlacks y @HurricanesRugby






Todos al Ingoal (24°)
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