Encontrarse
Es muy difícil que en un partido se logre salir de un pozo que lleva un año. Sobre todo para un equipo que viene golpeado por derrotas consecutivas, goleadas y enfrentándose a rivales que han sido netamente superiores. Por eso, antes que fantasear con epopeyas (que las puede haber, por supuesto) Los Pumas deben plantearse, más que nunca, objetivos cortos. Los más inmediatos: recuperar la mística y encontrar lo esencial de su juego. Hay con qué. El plantel está unido y el staff también. Quizá sea un buen punto de partida para cambiar la cara en los dos últimos tests del durísimo 2013.
Gales, en su fortaleza del Millennium de Cardiff, puede ser un buen tester para que el seleccionado argentino de rugby coloque los cimientos para ver si se puede reconstruir con vistas al futuro. También, claro, puede ser una herida profunda más para un equipo lastimado. Seamos realistas: Gales es hoy bastante más que Los Pumas, aunque no tenga el equipo completo y aunque venga de perder sin marcar tries ante los Springboks.
En un juego como éste donde la cabeza es tan importante, Los Pumas no pueden permitirse caerse mentalmente como les ha pasado últimamente ante la primera adversidad (try en contra). Pero también es cierto que el bocho está arriba cuando el juego lo sustenta. Ambas van de la mano y empujadas por el corazón, que sigue desequilibrando a fuerzas similares.
Si el scrum y el line sigue firmes como el sábado anterior ante Inglaterra, la clave estará en que Los Pumas encuentren una buena organización defensiva y, desde ahí, variantes y velocidad para doblegar al rival cuando tengan la pelota. Para eso, es imperioso limpiar con rapidez los rucks, y usar el pié con inteligencia.
Quizá, como se escribió al comienzo, no se pueda hacer todo en un partido, pero sí encontrar en algunos de todos estos aspectos un punto de partida.
Si bien el partido que está primero es el de mañana, el último de la gira, ante Italia, el sábado 23, en Roma, es quizá el más importante. No sólo porque cerrará el año, sino porque si ahí se produce otra derrota, no será sencillo levantar al equipo ni a éste staff interino. Y de lo que pase mañana dependerá el ánimo para lo de después.
Daniel Hourcade ha demostrado una enorme voluntad y se ha esmerado en transmitir confianza en cada una de sus palabras. Pegó, de alguna manera, un golpe de timón apostando a los Pumitas. Dos estarán en el XV (Pablo Matera, que ya es titular, y Santiago Cordero, que entra por la lesión de Juan Imhoff) y tres en el banco (Matías Díaz, Santiago Iglesias y Tomás Lavanini).
Los juveniles deberían haber tenido una oportunidad intermedia antes de dar un salto tan grande. La apuesta puede salir muy bien como con Matera o muy mal, como sucedió con Díaz (nunca más fue titular) en la debacle de Soweto. Pero es verdad que si no hay otra competencia fuerte, en algún momento hay que poner a los más chicos y emprender el recambio con vistas al Mundial 2015.
Desde las 11.30, con arbitraje del irlandés John Lacey y TV en directo por ESPN +, Los Pumas darán su penúltimo paso en el tumultuoso 2013.







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