Romper
O se rompe mañana o hay que esperar hasta el año que viene. Los Pumas tendrán a partir de las 19.45, en el Gigante de Arroyito, otra oportunidad, quizá la mejor, para vencer a los Wallabies y lograr, de ese modo, su primer triunfo en el Rugby Championship. Es un día también para intentar romper esa sensación de frustración por los resultados negativos que perturba al equipo y que va y viene desde el afuera, sin medir que se está por cumplir recién el segundo año de competencia regular con los 3 mejores del mundo.
Hay una sensación de que mañana es el día. Pero para que ello ocurra la variable es la misma de siempre, más allá de esta versión golpeada de los australianos: Los Pumas tienen que jugar un gran partido, mejor que todos los anteriores, y el rival no subir el nivel que viene mostrando. Más claro: si los argentinos no elevan su juego y los Wallabies recuperan el suyo, seguramente será derrota de nuevo.
Es indispensable escribir esto antes de meterse de lleno en lo que puede pasar. El de mañana es, como dijo Patricio Albacete (la figura en La Plata; fundamental su regreso), otro partido que se resolverá en el más mínimo detalle, porque eso exigen los tres seleccionados de la Sanzar. Y en esos detalles finitos es donde a Los Pumas todavía les falta dar esa categoría de la F1 del rugby. Volvamos al párrafo anterior. Para ganarle a los Wallabies, el Norte tuvo que armar un combinado de 4 países (los Lions). No es fácil esto.
Saliendo es esos detalles mínimos, que se perciben sólo en los análisis de video, no hay que ser un erudito para señalar qué es lo que tienen que hacer Los Pumas si quieren llevarse la batalla de mañana. Algunos puntos de nuestra consideración:
* Romper a los Wallabies con el scrum. Como sucedió en el primer tiempo con los All Blacks, pero a diferencia de La Plata, marcando puntos. Desde ahí, los argentinos deben forzar penales o tries a favor. Imponer la superioridad que tienen en esa formación. Si bien la baja de Juan Figallo es un punto en contra para mañana, Juan Pablo Orlandi puede hacerse fuerte en el fijo. Y del otro lado, Marcos Ayerza hacer el resto.
* Volver a ese line ganador y fuente de ataque de los primeros 40 minutos en La Plata. Buscar sorprender desde ahí. Y llevarlos con el maul. Como lo hicieron los Springboks el sábado pasado.
* Mejorar el juego con el pie. Una kick mal ejecutado es medio try en contra. Australia tiene mucha velocidad y potencia en los 3 del fondo.
* Romper la línea de ventaja australiana. Para eso es necesario generar más juego en la Central de Inteligencia del equipo (9 y 10). La presencia de Felipe Contepomi como 12 quizá le haga más liviana la tarea a Nicolás Sánchez. Si el canal 10-12 pone el equipo adelante, la pelota puede llegar a los wines o a Juan Hernández lanzado.
* Romper con el tackle y seguir mejorando la disciplina. Hay algo que se ha mencionado poco: Los Pumas ya no cometen tantos penales. Sin embargo, y volvemos al detalle fino, caen en infracciones en momentos cruciales del partido. Los 3 cometidas en el ST contra los All Blacks que terminaron en try o las 2 que en Perth les permitieron a los Wallabies salir del asedio y concluir en campo contrario.
Es un partido que se puede ganar, pero siempre y cuando se den muchos factores. Es posible soñar y romper también con una racha negativa que va más allá de este torneo. De sus últimos 23 tests, el seleccionado argentino ganó 4, perdió 18 y empató 1. El equipo lo necesita tanto como seguir mejorando su juego. Una cosa va de la mano de la otra. Si ambas se juntas, la mochila estará más liviana.
Crédito Foto: Prensa UAR







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