Columna
Les dejo el texto que escribí hoy para La Nación, que no está subido a la web.
El partido de mañana en Salta determinará con más precisión con qué jugadores saldrán a enfrentar los Pumas a los Springboks el sábado 17 de agosto, en Soweto, y en qué nivel de juego se encuentra el equipo con vistas a un Rugby Championship que, absolutamente para todos, será mucho más complicado que el del año pasado.
En la revancha ante los New South Wales Barbarians, que no contarán con los 5 Wallabies que estuvieron el sábado en La Plata, Santiago Phelan mandará al césped del estadio Padre Ernesto Martearena al XV que tiene ideado para la batalla de Soweto. La única variante podría estar en la segunda línea, ya que a Patricio Albacete, hombre clave dentro y fuera de la cancha, se lo esperará hasta el último segundo para certificar si se recupera o no de un desgarro.
Phelan ya hizo un corte esta semana, dejando afuera de la primera etapa del Rugby Championship a Gonzalo Tiesi, Martín Rodríguez (ambos titulares en buena parte del ciclo del actual head coach de los Pumas), Juan Pablo Orlandi y Benjamín Macome. Tanto Tiesi como Rodríguez habían arrancado en el XV inicial en La Plata.
La salida sobre todo de Rodríguez abre un interrogante acerca del fullback. Ahí Phelan tiene 3 opciones: Joaquín Tuculet, Juan Martín Hernández y Lucas González Amorosino. La de Hernández por ahora no parece ser una alternativa, ya que vino practicando siempre de apertura e incluso tiene la función de patear a los palos. Sólo se daría esa posibilidad si el entrenador se decide por Nicolás Sánchez de 10, algo que ocurrió en los 2 últimos tests de noviembre, en Europa.
Tuculet y González Amorosino tienen características parecidas en cuanto a que son jugadores de ataque. El platense es más 15 y el formado en Pucará es más imprevisible. En el resto no debería haber sorpresas, aunque no debe olvidarse que Phelan siempre apostó una carta inesperada. Una podría ser Pablo Matera.
Los Pumas viajarán el domingo a Johannesburgo sin tanto ruido como el año pasado, cuando su debut en la Fórmula 1 del rugby produjo una explosión de marketing en los medios, las redes y la vía pública. A esta altura de 2012, los principales jugadores aparecían en decenas de avisos publicitarios, que insistían en los valores y en el corazón del seleccionado, argumentos que de tan mencionados han perdido su verdadero sentido. Hoy, crisis económica mediante, eso no sucede.
Tampoco han ayudado a la difusión algunas decisiones, como la no de haber televisado en directo por el abono de cable básico el partido del sábado. O ponerlo el mismo día que la fecha de la URBA. La UAR ayer se encargó especialmente de anunciar en las redes sociales que la revancha de mañana ante NSW Barbarians sí irá como es habitual por ESPN +. En este aspecto, como en otros, las empresas hacen su negocio una vez que firman un contrato, lo cual es absolutamente lógico, pero la UAR (lo mismo pasa con la URBA) no pone pautas y, a veces, se desliga de un producto que es suyo sólo a cambio del dinero. Lo mismo ha pasado ahora con el ticketing.
De todos modos, el vínculo del público con los Pumas sigue inalterable. Para el test con los All Blacks, en La Plata, ya no hay más entradas.






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