Ahí
Los Pumas quedaron ahí nomás de los cuartos de final de la Copa del Mundo. Sólo un punto necesitan ante Georgia en el test que comenzará en unas horas (las 13 del domingo en Nueva Zelandia, las 21 del sábado en la Argentina) en el Arena Manawatu de Palmerston North. Si lo logran, después tendrán que vérselas con los All Blacks, el domingo 9 (4.30 de la Argentina), en el Eden Park de Auckland, uno de los templos del rugby.
Esa posibilidad quedó luego de la agónica victoria que Inglaterra alcanzó ante Escocia por 16-12, en el Eden Park. Los ingleses, que por un momento podían quedar eliminados si al otro día Los Pumas ganaban con bonus, quedaron al final primeros en el Grupo B, y en cuartos chocarán con la destruída Francia, que hoy fue humillada por Tonga, en un histórico 19-14 que debió ser aún más amplio.
Como lo ocurrió ante Los Pumas, Escocia tuvo la victoria en las manos. Llegó a ganar 12-3 promediando el segundo tiempo, hasta que Jonny Wilkinson acertó un drop y, enseguida, un penal. Fue una noche rarísima para el 10, que falló tres penales y un drop, todos factibles para un fenómeno como él. Luego, salió lesionado en su hombro. Y Toby Flood, que había entrado antes por Mike Tindall, pasó de apertura, con lo que el equipo tomó más profundidad en ataque. Y así, a 5 minutos del final, de un ataque de Flood nació el try con el que Chris Ashton liquidó las ilusiones de los del Cardo.
Como Escocia perdió con bonus, aún no está eliminado. Sólo se clasificará si Los Pumas pierden y no se llevan nada del partido con Georgia, porque a empate en puntos, define el resultado del encuentro entre ambos.
A la tarde, luego del captain’s run, Mario Ledesma hizo la radiografía perfecta de lo que significaba jugar después de Inglaterra-Escocia. Lo definió como que eso creaba en el equipo “un pensamiento parásito, que es algo que se dice en Francia. O sea, que te produce algo negativo en la cabeza. Yo no lo quiero ni ver por televisión”.
Pero como también dijo Ledesma, Los Pumas tienen que salir a jugar como si necesitasen los 5 puntos. “Un buen partido nos dará el ritmo que necesitamos si después vienen los cuartos de final”, agregó, en coincidencia con Fabián Turnes.
“Estoy nervioso, pero sé que si jugamos un buen partido tenemos que ganar”, acotó el 2, quien añadió: “La semana pasada me daba vueltas en la cabeza que podía ser mi último partido. Ahora, no”.
Además de la catastrófica derrota de Francia, que podría haber sido eliminado si Tonga conseguía punto bonus, Nueva Zelandia se paralizó con la lesión de Dan Carter, que al igual que Richie McCaw, no podrá estar ante Canadá, en el partido que le sigue al de Los Pumas. Luego lo harán Gales-Fiji e Irlanda-Italia, clave para la definición del Grupo C, con Italia buscando una victoria histórica que lo clasifique a los cuartos y que deje afuera a los de verde, porque los Wallabies -que siguen sumando lesionados- hoy hicieron lo suyo al superar a Rusia por 68-22, en un test en que los europeos, debutantes en un Mundial, pusieron todo el corazón para evitar una goleada mayor.
Si Italia vence a Irlanda, entonces los Wallabies quedarán primeros y evitarán a los Springboks en cuartos de final.
Lo cierto es que la primera rueda toca a su fin. Y que Los Pumas están ahí de hacer historia. De clasificarse por segunda vez consecutiva para los cuartos de final de una Copa del Mundo. Más aún: de enfrentar, como en la primera edición, en 1987, también en este país, a los All Blacks. Aunque en circunstancias totalmente opuestas.






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