Después
Todavía duran, 24 horas después, las emociones del domingo a la noche. Pero la Copa del Mundo da pocos respiros. Wellington quedó atrás. A 140 kilómetros, unas dos horas en auto, a través de una ruta que ofrece mar, playas y montañas. Otro de los tantos paisajes maravillosos que ofrece Nueva Zelandia por donde se la mire. Los Pumas ya están en Palmerston North, una ciudad que de primera impresión tiene mucho de Invercargill, aunque más grande, con 80 mil habitantes.
Aquí está el Museo del Rugby neocelandés, toda una reliquia para un país en el que el rugby es una pasión inmensa, al punto que en una votación que organizó un canal de TV, la mayoría de la gente pidió que la bandera de éste país se cambie por la de los All Blacks. Y aquí se jugarán sólo dos partidos por la Copa del Mundo: el miércoles, Rumania-Georgia, y el domingo, el que nos interesa a nosotros: Los Pumas-Georgia. A las 13 hora local, 21 del sábado en la Argentina.
El día después trajo la mala noticia que se temía el domingo por la noche. Juan Fernández Lobbe se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda. Tendrán que operarlo y su recuperación demandará al menos 6 meses. Out de la Copa del Mundo para un emblema Puma. Corcho es mucho más que el subcapitán. Es un jugador irreemplazable adentro y afuera de la cancha. Es, junto al Pato Albacete el general del line y, además, el comandante de los forwards. Una verdadera pena, porque puso todo para rendir aquí al máximo de sus posibilidades. La última postal del Corcho lo pinta de cuerpo entero: en una pierna hacía ya un buen rato, porque no quería salir, metió un tackle asesino. Si se iba, tenía que ser así. Un gigante.
¿Quién vendrá en su lugar? Es todo un misterio por estas horas de la noche del lunes neocelandés. “No se sabe”, informan oficialmente desde la concentración Puma. El hermetismo dio lugar a una danza de nombres nada menos que con Juan Martín Hernández a la cabeza. ¿Será posible? Habrá que esperar. Pero, sin dudas, sería un golpe de efecto fenomenal.
También mañana se sabrá la suerte de Rodrigo Roncero, quien salió desgarrado. Le harán los estudios y de acuerdo a los resultados, seguirá acá (no estará ante Georgia) o habrá que llamar a otro reemplazante. Ahí, Andrés Bordoy cuenta con las mayores chances, ya que puede ocupar los tres puestos de la primera línea.
El lunes fue de distensión para el plantel. El viaje fue matizado con juegos de cartas y una vez en el Coachmen Hotel, en el centro de la ciudad, todos se fueron a descansar. Tampoco habrá actividad el martes. Sólo atención a la prensa de 5 jugadores a partir de las 16, en el Massey University Sport Rugby Institute. Las prácticas retornarán el miércoles, desde las 10. Y Phelan daría el equipo el viernes.
Cada vez que ven a un argentino, los neocelandeses le dicen que se ven en los cuartos de final, en el Eden Park. Es verdad que esa opción está ahora sí muy cerca, pero todavía hay que jugar con Georgia. Y hay que recuperar a la tropa. Queda mucho por delante en esta Copa del Mundo.






Newman
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