Felipe
¿Llegará Felipe Contepomi al duelo decisivo del domingo ante Escocia? Esa es la gran incógnita en Los Pumas. Y lo será hasta el viernes al mediodía, cuando Santiago Phelan de a conocer los XV titulares. Si el partido fuese hoy, el capitán no podría entrar a la cancha. Aún siente dolor en la zona de las costillas, producto del golpe que lo sacó rápido del primer test, ante Inglaterra, hace ya 10 días. Recién éste martes retomó la actividad, con algo de bicicleta en el gimnasio, por la tarde, pero ni se movió en la práctica de la mañana en el Newton Park de Wellington.
Nadie quiere arriesgar un pronóstico. El médico del plantel, Guillermo Botto, repite una y otra vez que el mellizo está evolucionando bien y que habrá que esperar hasta último momento. El rostro serio del mismo jugador avisa que será difícil que llegue. También lo que aportan aquellos que aseguran que una lesión así necesita al menos 21 días de recuperación.
La idea es que el miércoles y el jueves arriesgue un poco más en las prácticas. Incluso que pruebe pateando. Pero la decisión final, se insiste, la tomarán el viernes entre él, Phelan, Botto y, también, de acuerdo al consejo de los fisioterapeutas, Maximiliano Marticorena y Lucas Toro.
El rugby es el único deporte que no permite que un jugador se infiltre el día del partido. No es una prohibición ni se lo considera dóping, sino una especie de código de ética. Por eso, esa posibilidad estaría descartada para Felipe.
¿Y si finalmente juega? Bueno, aquí podrían hacerse algunas consideraciones, siempre desde afuera, sin mayores datos desde adentro del plantel, porque estas cosas se manejan en el más absoluto de los secretos. Una es que Contepomi pase de 12, donde el riesgo de ser golpeado es menor que jugando de 10, pues en ese puesto y en el rugby de hoy, el contacto es inmediato y siempre producto de dos tackles al mismo tiempo. Eso fue lo que le ocurrió contra Inglaterra.
Además, debe tenerse en cuenta que Escocia, consciente de esa situación, lo irá a buscar. Si Felipe va de 12, Santiago Fernández seguiría como 10 y Martín Rodríguez volvería como fullback, saliendo Lucas González Amorosino.
Lo cierto es que si bien el capitán de Los Pumas es un jugador clave para cualquier equipo, si no llega en óptimas condiciones sería un riesgo demasiado grande para un partido demasiado importante.
Pero no es sólo Contepomi el que está lesionado. El martes tampoco se entrenó Alejandro Campos, cuya recuperación de la lesión en el dedo gordo del pié se está demorando más de lo previsto. Aquí también es cauto el médico: “Vamos a esperar”, es la palabra de Botto.
Quien llegaría bien al domingo es Julio Farías Cabello, marginado el sábado del partido contra Rumania por una fatiga muscular. Hoy se entrenó diferenciado, pero el miércoles quizá ya lo haga con el resto del grupo.
El martes en Wellington tuvo de todo en cuanto al clima. Los Pumas practicaron por la mañana por momentos bajo un diluvio. A la tarde salió el sol. Lo que no varió fue el viento. Siempre está presente aquí.
El nuevo lugar de entrenamiento de Los Pumas en su estadía en Nueva Zelandia es un estadio que está dentro del Zoológico de Wellington. En una montaña, a 2 kilómetros del hotel donde se encuentran alojados.
El miércoles prevé otro doble turno idéntico: el Newton Park por la mañana y el gimnasio (a 2 cuadras del hotel) por la tarde. El ánimo del equipo es bueno. El discurso sigue siendo el mismo desde que se llegó: humildad y saber que cada partido es una final. Aunque el de Escocia sí que lo es. El más importante de los últimos cuatro años. El que puede servir para colocarse en las puertas de los cuartos de final o el que puede significar la despedida. Nada menos.






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