Finalísima
Los escoceses han copiado el discurso de Los Pumas. Para ellos también el partido del domingo es el más importante de los últimos cuatro años. Lo enfatizó este jueves el centro Graeme Morrison, quien, además, tildó de “mago” a Felipe Contepomi, el capitán cuya presencia o no se confirmará recién el viernes, cuando Santiago Phelan difunda los XV titulares sobre el filo reglamentario que se obliga en la Copa del Mundo.
Los Pumas y Escocia están en Wellington, la capital neocelandesa que el domingo, a las 20.30 (4.30 de la Argentina), definirá buena parte del Grupo B. Para los argentinos, el test es decisivo. Ganar significará colocarse a las puertas de los cuartos de final. Perder, la vuelta a casa, por más que reste el encuentro con Georgia. Para los británicos, en cambio, una derrota todavía les dejaría una chance más si vencen luego a Inglaterra. Pero saben que el duelo es el que viene.
Escocia, que está descansando desde el miércoles después del triunfo ante Georgia, se entrenó el lunes en una cancha de cricket situada a minutos del centro. Los Pumas, que recién arribaron ayer a Wellington, en cambio sólo fueron al gimnasio (primero los forwards y más tarde los backs) y recién mañana martes volverán a las prácticas. ¿El lugar? El Newton Park, muy cerca del Amora Hotel, donde se encuentran alojados, frente al Waterfront de esta bella ciudad.
Para los medios locales, el duelo entre Argentina y Escocia es el más decisivo de los que restan por la primera rueda. Queda All Blacks-Francia, pero ese será para determinar cuál queda primero en su grupo. De la batalla de Wellington, uno quedará afuera y el otro acompañará, seguramente, a Inglaterra.
Aquí, dan como favoritos a Los Pumas. Pero todo el plantel argentino no quiere leer ni escuchar nada de eso. “Es una final, como las dos anteriores, porque nosotros vinimos a jugar siete finales. Lo que pasa es que si en esta perdemos, nos quedamos afuera”, señaló Martín Scelzo, el único de los 30 que todavía no había hablado con la prensa.
El pilar que lleva cuatro Mundiales en su mochila y que confesó que le duele ser suplente, tiró una de las suyas cuando dijo: “Ojala que el domingo a Parks le agarre diarrea”. Dan Parks, el 10 de Escocia -se supone que estará el domingo; viene de marcar todos los tantos ante Georgia-, ha sido una pesadilla últimamente para Los Pumas. En los dos tests del año pasado, en Tucumán y en Mar del Plata, anotó 32 de los 37 tantos en ambas victorias de los de Cardo.
Manuel Carizza también recordó esos choques. “Escocia no suele jugar un gran rugby contra nosotros, pero lo cierto es que siempre nos complica más de la cuenta”. Y sobre Parks agregó lo que todos saben: además de su poder a los palos, maneja perfectamente los tiempos con el kick táctico.
El rosarino que actualmente juega en el Biarritz resaltó un aspecto del juego que mejoró notablemente en el equipo durante éste Mundial: el line. “Pato (Albacete) y Corcho (Fernández Lobbe) están analizando en el video la táctica a seguir y después me la dirán”, como para graficar aún más todo lo que significan dos de los grandes emblemas que tiene no sólo el pack, sino Los Pumas 2011.
Por otro lado, a Wellington ya empiezan a llegar hinchas argentinos. Ayer nos cruzamos con la buena gente de Comodoro Rivadavia y del CRAI de Santa Fe. Se estima que el domingo en el Wellington Regional Stadium habrá más aliento que en los partidos en Dunedin e Invercargill, porque se sumarán los que viajarán desde la Argentina para ver los dos últimos encuentros y, probablemente, compatriotas que están viviendo en Auckland o en Australia.
En Nueva Zelandia están sorprendido con la cantidad de argentinos que llegaron hasta aquí para alentar a Los Pumas. Salvo los de esta zona del mundo, ningún otro seleccionado contó con semejante respaldo. Hasta Los Pumas mismos no lo podían creer el sábado en Invercargill.








17º
17º
17º