Test 1
Se sabe: ningún test es igual a otro. Sobre todo para Los Pumas, carentes de competencias regulares y atados a diversas circunstancias que impiden presentar dos veces seguidas un equipo con todos sus titulares. Por eso, este choque de mañana con Inglaterra en Twickenham no puede comprarse a lo ocurrido hace apenas cinco meses contra el mismo rival. Ni a la derrota en Manchester ni al triunfo en Salta.
El panorama Puma esta vez no sufre de retiros ni de permisos no otorgados por los clubes europeos. Esta gira de tres partidos por Europa lleva el sello de las lesiones. De soldados trascendentes (Felipe Contepomi, Juan Martín Hernández, Juan Leguizamón) y de otros que empiezan a transitar su camino en la leyenda del seleccionado argentino (Gonzalo Camacho, Lucas González Amorosino, Genaro Fessia, Alvaro Galindo, Marcelo Bosch).
Por eso, el de mañana es un test enmarcado dentro de la transición que están atravesando Los Pumas. La de armar el equipo con vistas al Mundial del 2011. Y por ahí es donde hay que analizar el test con Inglaterra, que también llega averiado, pero necesitado mucho más que los argentinos de atrapar una victoria con vistas a los choques que le quedan con los grandes del Sur.
Dentro de ese panorama, hay buenas noticias. Retorna por primera vez desde la semifinal la histórica primera línea del bronce. Regresa Martín Scelzo para formar trío con Rodrigo Roncero y Mario Ledesma, quien mañana cumplirá su test número 70 con la celeste y blanca.

Puede ser esa un arma decisiva para los argentinos, pues Inglaterra ofrece ahí, en la primera posición de batalla, los agujeros más grandes por las lesiones. El pack argentino agrega otros dos mundialistas decisivos (Patricio Albacete y el capitán Juan Fernández Lobbe) y otros dos que hacen su bautismo de fuego en el rugby de alto impacto (Tomás Leonardi y Alejandro Abadie).
El cambio más traumático estará en los backs. Alfredo Lalanne y Santiago Fernández jugarán por primera vez juntos como pareja de medios. Martín Rodriguez Gurruchaga afronta su debut de fuego en el rugby de XV no sólo en una posición (primer centro) en la que no viene actuando, sino con la función de patear a los palos. En una situación parecida se encuentra Mauro Comuzzi. Sobreviven del bronce 07, Lucas Borges y Horacio Agulla, aunque éste cubrirá el puesto de full back.
El último enfrentamiento entre ambos en la Catedral del Rugby fue histórico para el rugby argentino. El 11 de noviembre del 2006, Los Pumas conseguían por primera vez un triunfo en Twickenham (25-18), dando los primeros síntomas de lo que iba a ocurrir un año más tarde en el Mundial.
Aquella tarde, el equipo jugó en un gran nivel, pero, sobre todo, mostró un carácter fantástico para golpear a los ingleses en el momento justo y después para aguantar la victoria. Fue el día en el que Federico Todeschini apoyó un try inolvidable de lado a lado y en la que acertó todo lo que pateó.
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La casualidad vuelve a poner a un jugador surgido de Atlético del Rosario con la responsabilidad de patear en Twickenham. Pero aquí tampoco vale mucho comparar. Todeschini era en el 2006 un jugador con varias batallas con la celeste y blanca y con una experiencia importante en el rugby europeo. Rodríguez Gurruchaga viene del Pladar.
Precisamente el Pladar tiene protagonismo en el test de mañana. Cuatro serán titulares (Fernández Leonardi, Comuzzi y el mismo Rodríguez Gurruchaga) y dos (Agustín Figuerola y Benjamín Urdapilleta) irán al banco. Pero no es lo mismo entrenarse cinco veces por semana en la Argentina que tener rodaje en Europa. Es absolutamente otra la intensidad física. Quedó comprobado con González Amorosino y Camacho. Ambos saltaron a mitad de temporada de la URBA a Inglaterra, y ya están lesionados.
El partido comenzará a las 11.30 hora argentina (14.30 del Reino Unido) y será televisado en directo por ESPN +. Arbitrará el galés Nigel Owens. Está anunciado un 80 por ciento de probabilidades de lluvia y viento en Londres, y ese puede ser un factor extra a la hora de definiciones. Está claro: los ingleses están acostumbrados a jugar bajo ese clima.
La clave estará en la obtención y en el duelo de forwards. Si Los Pumas mandan en el scrum, pueden empezar a derrumbar a los ingleses. Pero a eso le deberán agregar un line seguro, un cuidadoso control de la pelota y, sobre todo, corregir lo que vino siendo un dolor de cabeza del 2007 para acá: la disciplina. No olvidar que enfrente estará nada menos que Jonny Wilkinson.
También será auspicioso que el equipo se largue a jugar, como lo viene intentando. Arriesgando cuando se pueda, buscando variantes para quebrar la fortaleza inglesa en defensa.
Estos Pumas tocaron fondo en Manchester, pero luego le sucedieron dos muy buenas actuaciones, en la revancha con Inglaterra en Salta y en el encuentro con los Barbarians Franceses en Vélez. Habrá que ver cuál de las dos caras aparece mañana. Pero se vuelve a lo del comienzo: en este partido no debe trascender sólo el resultado. Lo importante es ver cómo responde el equipo en el primer mojón de una gira que seguirá el otro sábado en Gales y que culminará dentro de 14 días en Escocia.






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