Salta
Es miércoles por la noche, casi jueves, y acabo de aterrizar desde Salta, hacia donde partí ayer por la mañana tempranito. El motivo del viaje relámpago fue para lanzar la escuela de periodismo deportivo Deportea -de la cual soy codirector- en esa provincia del Norte argentino. Anduve de un lado para el otro, casi sin descanso, por lo cual recién ahora tomo contacto con el blog. Observo, con alegría, que algunos temas han sido comentados por el lado del humor. Bienvenido. También puedo acotar que discrepo con ciertas observaciones realizadas sobre algunos colegas y que considero que a propósito de los dos post anteriores, el rugby argentino tiene hoy temas más urgentes que la designación del nuevo entrenador de Los Pumas y de si Hugo Porta -a quien respeto- debe ser o no el representante ante el International Rugby Board (IRB). Pero bueno, volviendo a la chacota, agrego una anécdota: poco antes de abordar el avión de regreso sonó mi celular. Era Agustín Coscia, popularmente conocido como Fafá, de quien no tenía noticias desde hace un buen tiempo. Me agradecía por lo que había salido en periodismo-rugby y le expliqué que no sabía de qué se trataba por los motivos antes citados. Tampoco entendía si me hablaba en serio. Me insisitió que sí, que estaba agradecido. Y bueno…
En las agitadas y buenas horas que pasé en Salta obviamente el rugby no estuvo ausente. Casi todos con los que estuve me preguntaron por Los Pumas. Ya no sorprende a esta altura toda la admiración que sigue despertando en cualquier ámbito ese grupo que alcanzó el tercer puesto en el Mundial, que cada vez parece más milagroso. Y la consulta permanente es cómo el seleccionado argentino no es aceptado en el Seis o en el Tres Naciones. La gente que no está empapada en el rugby no lo puede entender. Tampoco sé si desde mi humilde óptica respondí con claridad a sus interrogantes. Al menos lo intenté. El tema, puedo asegurarlo, me acompañó a todos lados.
Tuve casi nada para la distracción porque, simplemente, no fuí de paseo. Apenas una recorrida a las apuradas por la hermosa Quebrada de San Lorenzo, fuente de inspiración de Los Chalchaleros, entre otros, y un regreso hacia el aeropuerto por la ruta 9, a cuyo borde se están levantando las nuevas instalaciones del Universitario Rugby, justo enfrente de la modernísima y flamante ciudad judicial.
Mi última visita a Salta -también fugaz- fue hace algo menos de dos años, cuando Los Pumas le ganaron a Italia. Puedo afirmar que está aún más linda. Y en un crecimiento asombroso. En ese lapso se levantaron, por ejemplo, los dos únicos hoteles de 5 estrellas en la ciudad. También luce impactante el nuevo edificio de la Biblioteca. Me contaron que el año pasado la provincia arañó el millón de turistas, el 30 por ciento llegados desde el exterior. Salta impacta por sus contrastes geográficos y sociales, tan típicos de esta Argentina. Es un lugar fantástico, que atrapa desde todos los lugares.
En el medio de tantas preguntas sobre rugby, alguien mencionó que allí trasciende que un conocido comentarista de fútbol por televisión cobró 250 mil pesos para hablar de las bondades de la provincia durante las emisiones. Una joyita. ¿Sí? Y 30 mil de la misma moneda para ir a dar una charla. Me pregunto si vivo equivocado. O si no es mejor tomarlo con humor. Quizá.






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Todos al Ingoal (25°)
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