Diferencias
Después de estos dos primeros fines de semana de ventana internacional abierta por el International Rugby Board (IRB), surge un dato contundente: la amplia superioridad que mostraron los seleccionados del Hemisferio Sur por sobre los del Norte. Australia no tuvo piedad con Gales (el sábado fue triunfo por 31-0), Sudáfrica aplastó a una Inglaterra que se cae a pedazos, Nueva Zelanda fue contundente en el primer test (el sábado será la revancha) con Francia y Los Pumas se adjudicaron la serie con Irlanda.
La historia de los Mundiales refleja una importante ventaja del Sur, que sólo resignó el título en la última edición, cuando Inglaterra quebró la hegemonía con el drop de Jonny Wilkinson. Todo parece indicar que el torneo que comenzará el 7 de septiembre en París no será la excepción a esa historia. No sólo porque los All Blacks vuelven a instalarse como amplios favoritos -esta vez más que en otras-, sino porque Australia y Sudáfrica van encontrando de a poco el nivel que los pone un escalón más arriba de las potencias del Norte.
Claro que falta mucho. Claro que, por ejemplo, Francia fue a la tierra de los All Blacks con un tercer equipo e Irlanda llegó a la Argentina con suplentes. Pero la tendencia parece inclinarse nuevamente hacia el Sur.
Y en ese Sur están, orgullosamente, Los Pumas, que ahora esperan a Italia, en un partido que le servirá a Marcelo Loffreda para ir cerrando la lista con vistas al Mundial. Ya habrán pasado todos los jugadores bajo su lupa. Y el sábado, en Mendoza, estarán en juego los últimos boletos.






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