Destino
Es tan compleja la realidad del rugby argentino que permite, como viene sucediendo en estos últimos días, que se mencionen a Los Pumas como posibles candidatos a ingresar al Seis Naciones o al Tres Naciones cuando ni siquiera hay una mínima posibilidad de juntar a todos los titulares para un amistoso. Más todavía: aún no sabemos acá mismo hacia dónde queremos ir.
Es tan compleja la situación que Los Pumas están en boca de todo el mundo sin jugar con ninguna de las potencias. Habla el presidente de la Federación Francesa, Bernard Lapasset, hablan los popes del International Rugby Board (IRB), habla la prensa calificada.
Los Pumas, así, van de un lado al otro. Un día aparecen con chances de jugar el Seis Naciones y al otro la posibilidad es en el Tres Naciones.
Quizá Lapassete haya dado una de las mejores definiciones: “El destino de la Argentina depende de la Argentina”. Es, en principio, así. Si el rugby argentino no define de una vez por todas dónde quiere pararse en este escenario, seguirá navegando por las aguas de la ambiguedad.
Es urgente, como planteó más de un léctor de este blog, proponer un debate serio y profundo, sin soberbias y sin que nadie se crea que es el dueño del rugby argentino.
¿Pueden convivir el profesionalismo y el amateurismo? Claro que sí. Pero para ambos tienen que haber normas bien claras.
Quizá como nunca, y gracias a lo que están realizando Los Pumas, el rugby argentino tiene la posibilidad de dar un salto que no pasa únicamente por una competencia internacional. Es la posibilidad de trazar su destino. Y esa es una tarea que hay que realizar entre todos.






Planteles
Todos al Ingoal (26°)
Todos al Ingoal (26°)