Comunicación vital
SportFive, la empresa que comercializa los derechos de la Unión Argentina de Rugby (UAR), organizó durante la semana un desayuno al que invitó a algunos periodistas. Entre otros tantos temas, trascendió que los principales directivos de la compañía que tiene sede en Francia se ocuparon de dejar en claro que nunca estuvo en duda el viaje a Europa que Hindú se ganó al consagrarse campeón del Nacional de Clubes. Pocas semanas antes, la gente de Don Torcuato escuchó una noticia distinta de parte de la dirigencia de la UAR. Se les dijo, y lo aceptaron, que el tour se cancelaba por los serios problemas económicos que se afrontan desde las oficinas de la calle Rivadavia.
No queda claro por qué en un principio la UAR dijo que no y luego dio el sí. Tampoco aparece como muy transparente que una empresa se ocupe de convocar a los periodistas para brindar informaciones que corresponden a la UAR. Es más: según pudo averiguarse, los principales dirigentes de la Unión no estaban al tanto del desayuno que encabezaron dos ex Pumas: Diego Domínguez y Luis Criscuolo, presidente y director, respectivamente, de SportFive en la Argentina.
En esa misma reunión, la gente de SportFive habría anunciado que hay un buen número de empresas que están muy interesadas en sumarse al grupo de sponsors que tienen Los Pumas, pero que los acuerdos aún no pudieron firmarse por ciertos reparos puestos por los dirigentes que asumieron en la UAR a fines del año pasado. Y también se manifestó cierto disgusto porque desde la Unión no se difunden todas las noticias que se producen en este deporte. Si se tiene en cuenta el caso de Hindú, nunca se informó oficialmente ni la cancelación ni la realización del viaje.
¿Será cierto que SportFive piensa establecer un canal informativo paralelo a la UAR? ¿No terminará siendo éste un nuevo conflicto entre partes que en lo único que siempre terminó fue en problemas para los que cultivan el rugby? ¿Es verdad que en el contrato firmado con SportFive figura una cláusula en la cual la empresa francesa hasta tiene derechos en la elección de los test que juegue el seleccionado?
La UAR, que nunca tuvo una amplia disposición a difundir los hechos que ocurren en el rugby, estrenó a fin de año un link en su sitio de Internet en el cual se puede acceder a lo tratado en las reuniones del Consejo. Claro que no a todo. Se informa una parte. Nada de cifras, por ejemplo. No parece una política generosa hacia el exterior. De hecho, pudo saberse que los nuevos dirigentes les hicieron firmar a todos los empleados de la Unión un contrato de confidencialidad.
Si el camino optado es el de seguir el rumbo cada vez más pro fesional de las potencias, el rugby argentino debería entender y aceptar que el aspecto de la comunicación es vital.

