Pumas – Springboks (ustedes)

Clasificado bajo Minuto a minuto, Pumas, Pumas-Boks, Rugby Championship, Springboks, Sudáfrica | el 27-08-2016 |

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Post habilitado para seguir las alternativas del encuentro entre Argentina y Sudáfrica, a partir de las 16:40 en Salta.

Argentina: 15 Joaquín Tuculet, 14 Santiago Cordero, 13 Matías Orlando, 12 Juan Martín Hernández, 11 Manuel Montero, 10 Nicolás Sánchez, 9 Martín Landajo, 8 Facundo Isa, 7 Juan Manuel Leguizamón, 6 Pablo Matera, 5 Tomás Lavanini, 4 Matías Alemanno, 3 Ramiro Herrera, 2 Agustín Creevy (c), 1 Nahuel Tetaz Chaparro
Suplentes: 16 Julian Montoya, 17 Felipe Arregui, 18 Enrique Pieretto, 19 Guido Petti, 20 Javier Ortega Desio, 21 Tomas Cubelli, 22 Santiago Gonzalez Iglesias, 23 Lucas González Amorosino

Sudáfrica: 15 Johan Goosen, 14 Ruan Combrinck, 13 Lionel Mapoe, 12 Damian de Allende, 11 Bryan Habana, 10 Elton Jantjies, 9 Faf de Klerk, 8 Warren Whiteley, 7 Teboho Mohoje, 6 Francois Louw, 5 Lood de Jager, 4 Eben Etzebeth, 3 Vincent Koch, 2 Adriaan Strauss (c), 1 Tendai Mtawarira
Suplentes 16 Bongi Mbonambi, 17 Steven Kitshoff, 18 Lourens Adriaanse, 19 Pieter-Steph du Toit, 20 Jaco Kriel, 21 Rudy Paige, 22 Morne Steyn, 23 Jesse Kriel

Springboks-Pumas (ustedes)

Clasificado bajo Minuto a minuto, Pumas, Pumas-Boks, Rugby Championship, Sudáfrica | el 20-08-2016 |

170

Post habilitado para seguir las alternativas del debut de los Pumas en el Rugby Championship 2016, frente a Sudáfrica, en Nelspruit, a partir de las 12:05. El árbitro será el neozelandes Glen Jackson.

Sudáfrica: 15 Johan Goosen, 14 Ruan Combrinck, 13 Lionel Mapoe, 12 Damian de Allende, 11 Bryan Habana, 10 Elton Jantjies, Faf de Klerk, 8 Warren Whiteley, 7 Teboho Mohoje, 6 Francois Louw, 5 Lood de Jager, 4 Eben Etzebeth, 3 Julian Redelinghuys, 2 Adriaan Strauss (c) , Tendai Mtawarira.
Suplentes: 16 Bongi Mbonambi, 17 Steven Kitshoff, 18 Vincent Koch, 19 Pieter-Steph du Toit, 20 Jaco Kriel, 21 Rudy Paige, 22 Juan de Jongh, 23 Jesse Kriel.

Argentina: 15 Joaquín Tuculet, 14 Santiago Cordero, 13 Matías Orlando, 12 Juan Martín Hernández, 11 Manuel Montero, 10 Nicolás Sánchez, 9 Martín Landajo, 8 Facundo Isa, 7 Juan Manuel Leguizamon, 6 Pablo Matera, 5 Tomas Lavanini, 4 Matías Alemanno, 3 Ramiro Herrera, 2 Agustín Creevy, 1 Nahuel Tetaz Chaparro.
Suplentes: 16 Julián Montoya, 17 Felipe Arregui, 18 Enrique Pieretto, 19 Guido Petti, 20 Javier Ortega Desio, 21 Tomás Cubelli, 22 Santiago Gonzalez Iglesias, 23 Ramiro Moyano.

Pumas (Springboks)

Clasificado bajo Pumas, Pumas-Boks, Rugby Championship | el 18-08-2016 |

97

Daniel Hourcade confirmó el equipo de los Pumas para enfrentar a los Springboks, el próximo sábado en Nelspruit, a partir de las 12:05. Con respecto al XV que cayó contundentemente con Francia, habrá 5 modificaciones para el encuentro en el que el capitán Agustín Creevy cumplirá 50 tests. Por decisión táctica, Matías Alemanno ingresará por Guido Petti, Juan Manuel Leguizamón estará por Javier Ortega Desio, mientras que Martín Landajo llevará la 9 en lugar de Tomás Cubelli. En el centro de la cancha, Juan Martín Hernández y Matías Orlando formarán dupla, en lugar de Jerónimo De la Fuente y Matías Moroni. El hombre de Duendes no viajó a Sudáfrica por lesión, mientras que el de CUBA viene de disputar los Juegos Olímpicos, y estará disponible para el encuentro frente a los Springboks en Salta.
1.       Nahuel Tetaz Chaparro
2.       Agustín Creevy (c)
3.       Ramiro Herrera
4.       Matías Alemanno
5.       Tomas Lavanini
6.       Pablo Matera
7.       Juan Manuel Leguizamon
8.       Facundo Isa
9.       Martín Landajo
10.   Nicolás Sánchez
11.   Manuel Montero
12.   Juan Martin Hernandez
13.   Matías Orlando
14.   Santiago Cordero
15.   Joaquin Tuculet
Suplentes
16.   Julian Montoya
17.   Felipe Arregui
18.   Enrique Pieretto
19.   Guido Petti
20.   Javier Ortega Desio
21.   Tomas Cubelli
22.   Santiago Gonzalez Iglesias
23.   Ramiro Moyano
Crédito Audio: Prensa UAR

Pumas (Sudáfrica)

Clasificado bajo Pumas, Pumas-Boks, Rugby Championship | el 10-08-2016 |

71

Daniel Hourcade confirmó un grupo de 26 jugadores que viajará mañana a Sudáfrica, para enfrentar el 20 de agosto a los Springboks, en el debut del Rugby Championship. En el plantel no estarán algunos jugadores con inconvenientes físicos: A Santiago García Botta, Tomás Lezana y Gabriel Ascárate, quienes se lesionaron la semana pasada, ayer se agregó Jerónimo De la Fuente, que sufrió una contractura en el soleo de la pierna derecha.

Una de las novedades de la lista es la inclusión de Felipe Arregui, quien en un principio no estaba en la nómina de 33 convocados para los entrenamientos. También estará, luego de perderse casi todo el Super Rugby, Lucas Noguera Paz, mientras que Leonardo Senatore no viajará a Sudáfrica. Marcos Kremer podría hacer su debut en Nelspruit.

Audio de Daniel Hourcade

Primeras Líneas: Enrique Pieretto, Agustín Creevy, Nahuel Teaz Chaparro, Felipe Arregui, Ramiro Herrera, Julián Montoya y Lucas Noguera Paz

Segundas Líneas: Guido Petti, Tomás Lavanini y Matías Alemano

Terceras Líneas: Pablo Matera, Juan Manuel Leguizamón, Javier Ortega Desio, Marcos Kremer y Facundo Isa

Medioscrums: Tomás Cubelli, Martín Landajo

Apertura: Nicolás Sánchez

Centros: Juan Martín Hernández, Santiago González Iglesias y Matías Orlando

Wings y  Fullbacks: Santiago Cordero, Joaquín Tuculet, Lucas González Amorosino, Ramiro Moyano, Manuel Montero.

Crédito Foto y Audio: Prensa UAR

Historia

Clasificado bajo Efemérides, Historia, Pumas, Pumas-Boks | el 08-08-2016 |

30

Hace exactamente un año, Los Pumas consiguieron una de las mejores victorias de su historia, al derrotar a Sudáfrica, en Durban, por 37-25. Fue una noche ideal por el juego desplegado, y por todo lo que significó emocionalmente, con los Pumas del 65´en el estadio, luego de 50 años de aquel viaje que cambió el rugby argentino. Una noche en la que José Luis Imhoff, vio desde la tribuna a su hijo Juan anotarle tres tries a los Springboks, y superarlos con la camiseta de los Pumas, por primera vez en la historia. Para el recuerdo.

Infierno (II)

Clasificado bajo Pumas-Boks, Sensaciones | el 11-08-2008 |

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http://www.youtube.com/watch?v=_DeplfUmVQI&feature=related

Infierno

Clasificado bajo Análisis, Pumas-Boks | el 09-08-2008 |

43

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La esperanza duró exactamente 30 minutos. Hasta ahí, Los Pumas no sólo ganaban por 9-0, sino que dominaban a su rival a base de tackles, presión, máxima concentración, atrevimiento, adaptación a las nuevas reglas y disciplina. Incluso arañaron el try en una acción que a centímetros del ingoal se frustró por un penal de Rodrigo Roncero en su un ruck. Unos instantes después comenzó, como se prevía, el viaje al infierno. Los Springoks quebraron una vez y a partir de ahí apabullaron a los argentinos al punto que desde afuera el sufrimiento requería que el partido concluyese lo antes posible. Fue, al fin, un 63-9 que incluyó 9 tries en contra y ninguno a favor y que se convirtió en la vitoria más abultada de las 13 que los sudafricanos cosiguieron frente a la celeste y blanca. Más aún: dejó al equipo argentino con varios lastimados, al punto que debieron ingresar todos los que estaban en el banco.

Es, sin dudas, una derrota dura, pero que no debe hacer perder la cabeza. Los Pumas, mientras tuvieron piernas, mostraron nivel internacional y mejoras con respecto a los tres test de junio en la Argentina. En otras circunstancias distintas a estas (recordar: lesionados, no cedidos y, fundamentalmente, los procesos de preparación absolutamente opuestos entre uno y otro equipo) seguramente los Boks hubiesen ganado, porque son mejores, pero quizá no por esta diferencia.

Uno de los interrogantes era hasta dónde les iba a dar el físico a los argentinos. Bien, el plan, bien ejecutado, aguantó 30 minutos. Según Agustín Pichot, “una enormidad” para un equipo que volvía de las vacaciones. Hasta ahí, Los Pumas sorprendieron a una Sudáfrica que, al menos por lo que se apreció por televisión, salió como subestimando el compromiso.

Tres penales de Felipe Contepomi pusieron un 9-0 que reflejaba lo que ocurría en la cancha. Bien temprano, sin embargo, aparecieron los problemas. La maldición de los pilares continuó con Pedro Ledesma, quien debió abandonar la cancha a los 8 minutos y medio con una lesión en una de sus rodilla. Más tarde también se marchó lastimado Roncero. O sea, de los cuatro pilares que fueron a Sudáfrica en la lista inicial, dos quedaron afuera antes del test y los otros dos no completaron los 80 minutos.

Después  de una gran jugada de varias fases (a esa altura, además, Los Pumas estaban haciendo una enorme tarea en la reuperación de pelotas en los rucks), el equipo estuvo a centímetros del ingoal. Iban 30 clavados. Un minuto y medio más tarde, los Boks ganaron un scrum y, con las ventajas de las nuevas reglas para los que atacan, Jean de Villiers apareció lanzado como un avión. Quebró dos tackle y el otro centro, Adrian Jacobs, apoyó el try. Eneguida llegó el golpe de nocaut: el debutante wing Jonge Nokwe hizo malabarismos por la derecha esquivando a tres rivales y anotó otro try.

El resultado ajustado con que concluyó el primer tiempo (14-9) no dejaba, sin embargo, expectativas. Estaba claro que Los Pumas ya habían dado todo lo que tenían. El asunto era saber hasta dónde iban a seguir resistiendo y en cuánto iba a parar la cuenta. Encima, Juan Fernández Lobbe, el mejor junto a Federico Martin Aramburú, había terminado con un fuerte esguince en el cuello. Entró para probar porque es un Puma de ley, pero a los 5 minutos no pudo más. Tampoco estaba bien Felipe, quien gracias a su enorme amor propio aguantó todo el partido.

Lo que siguió fue un festival Springbok. Se largaron a jugar todo y a aprovechar cada hueco en el centro de la cancha y cada pelota recuperada. El try del enorme octavo Pierre Spies fue un calco de uno de los del Mundial. Y vinieron otro 6 más: dos de J.P.Pietersen, dos del recién ingresado Joe van Niekerk, uno de Fourie du Preez en la segunda pelota que tocó y uno más de Bismarck du Plessis.

Habrá que rearmarse ahora. Seguir buscando el equipo para el futuro, tratar en la ventana de noviembre en Europa de defender el cuarto puesto en el ranking y de aguardar de las decisiones políticas de acá y, fundamentalmente, del poder del rugby, para saber si alguna vez Los Pumas podrán afrontar este tipo de partidos en condiciones normales como cualquiera de los otros seleccionados que están arriba en este deporte.

El camino no es para nada sencillo. Quedó otra vez demostrado en este sábado donde hubo fiesta completa para los sudafricanos en el Ellis Park. Nelson Mandela, ausente con aviso, recibió como regalo una goleada por sus 90 años.

Vigilia

Clasificado bajo Análisis, Especial, Pumas-Boks | el 08-08-2008 |

23

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Llegó el momento de escribir sobre lo estrictamente rugbístico. El test de mañana camina, como tantos otros en la leyenda de Los Pumas, por dos sentimientos diametralmente opuestos: el temor por una paliza y la esperanza de un batacazo. Está todo dado para una victoria abultada de los Springboks, pero, se sabe, los argentinos suelen agrandarse en estas paradas bien complicadas. Hay mucho en juego en este partido que no está incluído en las ventanas que determina el IRB. El último campeón del mundo contra el tercero; el revival de aquella semifinal disputada 10 meses atrás; el festejo por los 90 años de un héroe como Nelson Mandela; las nuevas reglas; los cómputos para el ranking; la atmósfera del Ellis Park; las distintas realidades e historias de los dos equipos. Todo eso estará puesto en la cancha durante los 80 minutos.

La pregunta que nos hacemos todos desde acá es si Los Pumas estarán en condiciones de ofrecerles batalla de igual a igual a los poderosos Boks. Las respuestas está en el campamento argentino en Johannesburgo. Pero en el intento de análisis hay elementos para poder soñar aunque sea por unos instantes antes de las 10, hora del kick-off. El primer punto está en lo señalado más arriba: a los rugbiers de camiseta celeste y blanca no se los pasa por encima así nomás y mucho menos cuando la mano viene cambiada. Hay una mística que no es verso ni un lugar común. Existe, y estos jugadores la tienen.

Otro aspecto pasará por saber si Los Pumas pueden poner en práctica los distintos aprendizajes que dejaron los múltiples enfrentamientos con los sudafricanos. En 1982, un ex entrenador Bok despechado (Nellie Smith) les explicó a los argentinos entre el test que había pasado en Pretoria con un contundente 50-12 y el que se venía en Bloemfontein que para jugarles a los Springboks había que determinar exactamente cuando una pelota era buena y cuando era mala. Aquel Sudamérica XV cumplió el plan y llegó la histórica victoria de 21-12. Más acá en el tiempo, Los Pumas pudieron comprobar esa diferencia en la semifinal del Mundial. O sea, una pelota no segura o un pase muy plano y anunciado es casi siempre try de los Boks.

Si se empieza por ese aspecto clave, el resto pasa por evitar, ante todo, el 1 a 1 contra un equipo que siempre hizo de su potencia física una cuestión de orgullo nacional. Ir al choque con los Boks es ir al muere. Nunca entrar en el ritmo de ellos. La idea -anticipada por Santiago Phelan- es tratar de perforarlos a través de los espacios, que cuando más cortos serán mejor. Los Wallabies hicieron eso en el último test del Tres Naciones. Cuando se esto se produce, los sudafricanos suelen descontrolarse y es ahí donde no hay que dejarles una sola acción sin marcales puntos.

Será primordial, como siempre, pero más con estas nuevas reglas, ganar o equiparar al menos la batalla de los forwards. Allí es donde se empezará a definir todo. Los Pumas tienen con qué, pues dentro de la sangría de retiros, lesiones y problemas con los clubes europeos que afrontaron de cara a este test, el pack fue lo que menos se debilitó. Estará Corcho Fernández Lobbe, un líder de los 8, y vuelven dos delanteros fundamentales para el equipo: Mario Ledesma y Patricio Albacete. Y la lista se completa con Rodrigo Roncero, uno de los mejores pilares del mundo, con dos con muchas guerras encima como Rimas Alvarez y Martín Durand y uno que ya sabe bien de qué se tratan estos partidos, como Juan Leguizamón.

El único novato del pack es Pedro Ledesma. Vale volver a aquel 1982. En Bloemfontein se produjo el debut de Serafín Dengra, que tenía incluso menos edad y experiencia que el actual jugador del Stade Francais. En el primer scrum, el temible pilar Ockie Oosthuizen lo quiso asustar y le partió la nariz. En el segundo reagrupamiento, Serafo le devolvió con la misma moneda, y asunto terminado. Fue el rubio de San Martín el que ganó la pulseada. Dengra tenía al lado en ese tiempo a Perica Courreges. Pedro lo tiene hoy a su lado a su hermano.

Si Los Pumas avanzan con su histórico scrum, hoy esa plataforma es ideal para atacar por el espacio que se deja para la marca contraria. Y en el line -Sudáfrica tiene uno de los mejores del mundo, sino el mejor- habrá que estar más que atentos para que no ser sorprendidos con la regla que no limita la cantidad máxima en esa formación.

Por el lado de los backs, Felipe Contepomi, que vuelve al puesto de apertura, tendrá una responsabilidad enorme más allá de su rol de capitán. Además de imprimirle la calma necesaria a Nicolás Vergallo y a todo el equipo, el mellizo será el encargado de los kicks tácticos, que sí cambian absolutamente con estas reglas. Ya no hay que buscar el touch, sino que los envios deben ser bien al fondo o paralelos, tratando de arrinconar al rival. Y habrá que poner un candado en el centro de la cancha y no fallar jamás en el primer tackle. Y, si es posible, buscar el doble tackle para recuperar la pelota. También deberán estar cien por ciento concentrados los tres de atrás cuando sean los Boks los que traten de avanzar con el pie.

Los Springboks no sólo tienen a favor la localía, el compromiso con Mandela y su poderío, que es superior al de Los Pumas. No hay que olvidarse que son los campeones del mundo. Pero también llegan con ventaja porque vienen con ritmo de competencia y con la tropa entera, al punto que reservaron nada menos que a los temibles Bryan Habana y Schalke Burger y mandaron al banco a tres estrellas del Mundial como Du Preez, Fourie y Montgomery.

El que ocupará la punta de Habana, Jongikhaya Nokwe, también negro, es más grande de fisico y, dicen, casi tan rápido. Habrá que ver cómo asume ser el único debutante en su equipo.

Otra mirada estará centrada en las nuevas reglas. Insolitamente, algunos medios sudafricanos sostienen , según consignó el sitio prematch, que estas favorecerán a los argentinos. En ese sentido hay un hecho clave: no regirá el empleo del free-kick con el que los Boks vienen disputando el Tres Naciones. Y le apuntan al árbitro inglés Wayne Barnes, quien aparentemente tuvo más de un problema en su debut con las ELVs en un partido de la Currie Cup.

Los argentinos deberán proponerse un diez en disciplina y reducir a un dígito la cantidad de penales. Atención especial con la situación tackle/ruck y la liberación inmediata de la pelota. Recordar siempre lo sucedido con Italia.

Si Los Pumas pueden sostener físicamente el ritmo de los 80 minutos y también la concentración, existe el espacio para la esperanza. De lo contrario, será cierto aquello del temor.

Por último, hay dos aspectos que no se pueden soslayar. Si Los Pumas ganan, recuperarán el tercer puesto del ranking y se los tomará más en serio para futuras competencias internacionales, aunque está claro que esto no depende de los jugadores. Si Los Pumas pierden por más de 15 puntos, mantendrán el cuarto lugar, pero Inglaterra quedará demasiado cerca, además de que esto puede servirle de excusa a los popes del rugby para seguir sin tenerlos en cuenta. De todos modos, el objetivo sigue siendo armar un equipo para el futuro. Es el inicio de una nueva etapa. Se da en un partido de alto riesgo, pero histórico.

Sonidos

Clasificado bajo Especial, Música, Pumas-Boks | el 08-08-2008 |

3

La música para este fin de semana también está relacionada con Mandela. Se trata del final del concierto que se celebró el 27 de junio en el Hyde Park de Londres por sus 90 años. Liderados por la voz cautivante de Amy Winehouse, ahí están, entre otros, Queen, Annie Lennox y Simple Minds.
http://www.youtube.com/watch?v=1Z0Qoo0hva8&feature=related

46664

Clasificado bajo Especial, Perfil, Pumas-Boks | el 08-08-2008 |

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El número que figura en este título identificó a Nelson Rolihlahla Mandela durante los 27 años que estuvo en prisión. Es un número que también revela algunos de los aspectos brutales y esclavizantes con los que se manejó el régimen de apartheid sudafricano durante más de cuatro décadas del siglo XX. Pero además es un número que Mandela, como todo lo que hizo en su vida, lo transformó en un símbolo de paz y esperanza. Es el número que lleva su Fundación que, entre otros objetivos, lucha contra el sida. De esa enfermedad murió a los 54 años, en Johannesburgo, su segundo hijo, Makgatho, algo que el mundo se enteró por boca del mismo hombre que hoy está celebrando sus 90 años.

No es casual que dentro de los festejos se haya incluido casi como plato principal un partido de rugby. Tampoco que el escenario sea el Ellis Park de Johannesburgo. Ni siquiera porque los Springboks son el emblema del deporte sudafricano. Ocurre que la relación de Mandela con el rugby es casi un símbolo de lo que él buscó para su país. Desde su celda en la prisión de Robben Island (hoy convertida en un lugar turístico), Madiba, como lo llaman sus compatriotas a raiz de un titulo honorario adoptado por los ancianos de su tribu, siempre deseó la derrota de los Boks porque consideraba, con razón, que eso significaba un golpe al apartheid. El obispo negro Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz en 1984, alguna vez sentenció: “No saben el beneficio que le hacen al régimen de segregación racial todos aquellos deportistas que compiten con Sudáfrica”.

En aquellos tiempos, Mandela aprendió a admirar, sin conocerlo personalmente, a Hugo Porta, mucho más cuando el apertura marcó los 21 puntos del triunfo de Sudamérica XV contra los Springboks, en 1982. Cuenta la leyenda que cuando Carlos Menem se reunió por primera vez con Mandela, éste lo recibió preguntándole por Porta y que esa fue la razón para que el ex presidente de la Argentina decidiera nombrarlo embajador en Sudáfrica.

Pero cuando el 11 de febrero de 1990 fue liberado luego de una larga lucha por los derechos de los negros, Mandela se propuso encarar la integración de Sudáfrica a través del rugby y, claro, a través de los Springboks, que históricamente habían sido los representantes directos de la raza blanca. Al asumir la presidencia el 18 de julio de 1991 de manos de Fréderick de Klerk -ambos Premio Nobel de la Paz en el 93-, el líder del Congreso Nacional Africano tomó la realización del Mundial como el eje a seguir. Y su lema de unión y paz evitó un río de sangre en Sudáfrica.

La leyenda también cuenta que para ello citó al capitán de los Boks, Francois Pienaar, y que le propuso trabajar en conjunto, algo que el fornido y rubio tercera línea, admirado por la humildad del líder, aceptó. Había dicho Mandela al ser enjuiciado a cadena perpetua en 1964: “Durante toda mi vida me he dedicado a esta lucha del pueblo africano. He peleado contra la dominación blanca, y he peleado contra la dominación negra. He buscado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que todas las personas vivan juntas en armonía e igualdad de oportunidades. Es un ideal que espero poder vivir para ver realizado. Pero si es necesario, un ideal por el cual estoy preparado para morir”.

Afortunadamente, Mandela sobrevivió a un encierro en las más miseras condiciones humanas. Y parte de su sueño se cumplió el 24 de junio de 1995 en el Ellis Park de Johannesburgo. Ese día se dio el milagro: Mandela, negro, con la camiseta verde que había sido un símbolo de los blancos, le entregó la Copa del Mundo a Pienaar, blanco, capitán de los Springboks. Ambos con el número 6. Alrededor, 72 mil personas agitaban la nueva bandera de Sudáfrica y, blancos y negros, aclamaban a Mandela y a los Boks. Es, sin dudas, la foto más histórica de la historia del rugby.
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Es verdad: los All Blacks merecían ganar ese Mundial, pero el mundo necesitaba el triunfo de Mandela y los Springboks.

Este historia será llevada prontamente al cine. Clint Eastwood, quien ya ha incursionado como director con temas relacionados al deporte y a la cuestión racial con esa joya titulada Million Dollar Baby, está preparando El factor humano, un film que contará cómo Mandela aprovechó al rugby para integrar a Sudáfrica. Y retratará aquellos encuentros con Pieenar.

Mandela, llamado también cariñosamente mkhulu (abuelo) por su pueblo, cumplió 90 años el 18 de julio. Sudáfrica todavía necesitará años y años para ver si se termina de recuperar, pero todavía tiene a uno de los dos o tres héroes vivos que quedan en esta tierra. Hoy, hasta los Springboks tienen un entrenador negro y una estrella negra. Ahí está Bryan Habana estrechándole la mano mientras Madiba sostiene la torta de los 90 años. El rugby argentino, que durante mucho tiempo no logró comprender lo que pasaba en Sudáfrica, debe estar agradecido de haber sido invitado a este homenaje y a formar parte de la historia de un hombre sencillamente increíble.
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Sudáfrica 1986-2008

Clasificado bajo Imágenes, Pumas-Boks | el 08-08-2008 |

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No fueron sólo los argentinos los que violaron el boicot de la ONU al régimen de apartheid. En 1986, los Cavaliers neocelandeses viajaron a Sudáfrica para jugar con los Springboks, que en esa época tenían a grandes jugadores como Morne du Plessis, Naas Botha y Danie Gerber, entre otros. Todo terminó en un gran escándalo político en Nueva Zelanda por la decisión de los All Blacks. A partir de ahí, nadie más quiso enfrentar a los Boks. Va un compacto de aquel encuentro.

Los tiempos hoy son distintos. Y prueba de ello es esta publicidad.

Ahora, las clínicas de rugby incluyen a los negros, como lo vivieron ayer los argentinos en el Soweto Rugby Club, adonde concurrieron también los Springboks. En la foto, Marcos Ayerza.

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Ellis Park

Clasificado bajo Especial, Historias, Pumas-Boks | el 07-08-2008 |

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Una gira de Los Pumitas por Ciudad del Cabo en marzo de 1997 me dio la oportunidad de conocer el mítico Ellis Park de Johannesburgo, ese estadio donde Los Pumas dieron el salto internacional tras vencer a los Juniors Springboks por 11-6. Fue un 16 de junio de 1965 y ese día quedó inmortalizada una de las fotos más emblemáticas del rugby argentino: la palomita de Marcelo Pascual. Claro que en ese tiempo no se trataba de la misma construcción de ahora, ya que fue remodelado en 1982, año en el cual otro equipo con 15 argentinos, aunque con la camiseta de Sudamérica XV, vencieron a los Springboks en Bloemfontein.

Los Pumas jugarán allí el sábado por tercera vez en la historia. La otra fue el 15 de octubre de 1994. Con Marcelo Loffreda como capitán, se perdió por 46-26, pero lo que quedó registrado fue que José Luis Cilley fue derecho del aeropuerto a la cancha y se anotó con un try, cuatro penales y dos conversiones.

El Ellis Park, inaugurado en 1928, es de esos lugares donde uno siente que está caminando sobre la historia. Enclavado en un barrio populoso en el cual es casi imposible ver un blanco por las calles y rodeado de decenas de tiendas, muchas de ellas con souvenirs rugbístico (ideal para aquellos que coleccionan corbatas de giras o series), el estadio es uno de los templos del rugby, aunque cuando fui lo que lucía en la entrada principal era un póster gigante que rememoraba el encuentro que en 1995, poco antes del Mundial, habían jugado allí las selecciones de fútbol de la Argentina y Sudáfrica, con un empate en 1.

Pero sólo esa era la referencia al fútbol. Ya adentro, otro póster, todavía más grande, retrataba el momento más glorioso del rugby sudafricano: aquel envio al cielo de Joel Stransky que significó la victoria ante los All Blacks en la final del Mundial. Sólo llevaba una leyenda: The Drop.

Fui hasta allí aprovechando que por el entonces Súper 12, habían llegado los Brumbies de Patricio Noriega y que en Johannesburgo se acababa de instalar otro Pato, Roberto Grau, para iniciar su carrera profesional en el Gauteng Lions. Vi el partido, pero a la mañana siguiente, antes de regresar a Ciudad del Cabo, los junté para una nota en Clarín. No era, convengamos, épocas de rugbiers argentinos actuando en el exterior. Tiempo después, ambos se sacaron chispas en el test del Monumental entre Pumas y Wallabies.

En estos días, Nicolás Balinotti, el enviado especial de La Nación, reflejó en una crónica el temor que genera caminar por las calles de Johannesburgo. Lo viví en carne propia en aquel 1997. Llegué confiado después de haber disfrutado del día y la noche de la bellísima Ciudad del Cabo y mi intención era dar unas vueltas por esa ciudad donde se concentra la mayor población de Africa del Sur.

Con una recomendación de mi gran amigo y guía Pablo Mamone tenía como objetivo cenar el sábado en un especie de Hard Rock al que me dijo que iban los All Blacks en el 95. Estaba a unas tres cuadras del hotel en el que me alojé, que enfrente tenía una enorme avenida que por la velocidad que le imprimían los automovilistas parecía una autopista.

Luego de dejar mi bolso en la habitación, le pregunté a la recepcionista dónde estaba ese bar y cómo llegar. “Ya no está más”, me contestó. “¿Y hay otro lugar por aquí cerca para comer?”, insistí. “Sí, a cuatro cuadras, pero le pido que no salga del hotel. Coma acá”, respondió amable, pero enérgica.

Como muchas veces no le hago caso a mi instinto de supervivencia, decidí no tener en cuenta el consejo y encaré para donde estaba el restaurante. Ya era casi de noche. En la primera cuadra sentí algo de escozor por cómo me miraban los que pasaban con los autos. En la segunda, me empezaron a temblar las piernas cuando las miradas ya tenían otro tono. Opté por lo mejor: regresé y cené en el hotel junto a Noriega, que también se alojaba allí.

Al otro día fui hasta el Ellis Park. Bien temprano como para recorrer todas sus adyacencias. Cuando concluyó el partido y el tercer tiempo ya era otra vez de noche. Le pedí un taxi al hombre que custodiaba la puerta por donde ingresaban los periodistas. “Sí, pero espere adentro. Cuando llegue, yo le aviso. No se le ocurra salir”, me dijo, también amable y enérgico. Al llegar el auto, pude adivinar en el afrikkans que hablaban que el hombre le daba precisas instrucciones al chofer de que me tenía que acompañar hasta entrar al hotel. Así fue.

En el camino divisé las mansiones amuralladas y con alambre de púas. Y también las construcciones sumamente precarias que abundaban. Me di el gran lujo de estar en el Ellis Park, pero confieso que me hubiese gustado quedarme un tiempito más en Johannesburgo para recorrerla más en extenso y conocer su cultura. Pero de día, claro.

¡Vamos!

Clasificado bajo Crónica, General, Pumas-Boks | el 06-08-2008 |

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Con seis de los que enfrentaron a los Springboks en las semifinales del Mundial y otros cuatro que integraron ese plantel, Los Pumas confirmaron hoy a sus quince titulares para el test del sábado en Johannesburgo, que arrancará a las 10 de la Argentina (15 de Sudáfrica) en el Ellis Park con televisión en directo a través de ESPN +.

Lucas Borges, titular en la semifinal, no quedó ni entre los suplentes y una de las puntas estará ocupada por José María Nuñez Piossek. De los que estuvieron en ese partido el sábado jugarán Rodrigo Roncero, Mario Ledesma, Patricio Albacete, Juan Fernández Lobbe, Felipe Contepomi y Horacio Agulla.

Los Springboks también repiten a seis de los que jugaron en octubre pasado en París aunque por cuestiones diferentes a todas las dificultades con las que Los Pumas llegan a este test. Por ejemplo, reservaron al veloz wing Bryan Habana y al todoterreno tercera línea Schalk Burger, mientras que al banco irán el medio scrum Fourie du Preez, al centro Jaque Fourie y al fullback y goleador Percy Montgomery.

Estos son los 15 designados hoy por Santiago Phelan:

1. Rodrigo Roncero

2. Mario Ledesma

3. Pedro Ledesma

4. Rimas Alvarez

5. Patricio Albacete

6. Martín Durand

7. Juan Fernández Lobbe

8. Juan Leguizamón

9. Nicolás Vergallo

10. Felipe Contepomi (capitán)

11. Horacio Agulla

12. Miguel Avramovic

13. Federico Martin Aramburú

14. José María Nuñez Piossek

15. Bernardo Stortoni

Suplentes: 16. Alberto Vernet Basualdo, 17. Marcos Ayerza, 18. Esteban Lozada, 19. Alvaro Galindo, 20. Alfredo Lalanne, 21. Benjamín Urdapilleta y 22. Rafael Carballo.

Buenos Aires 1993

Clasificado bajo Especial, Historias, Pumas-Boks | el 06-08-2008 |

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El 11 de febrero de 1990, Nelson Mandela fue liberado luego de haber estado 27 años preso en la cárcel de Robben Island y, en el marco de ese proceso, el 17 de junio de 1991, el parlamento sudafricano, a iniciativa del presidente Fréderik de Klerk, promulgó el fin del brutal régimen de apartheid. En el 93, Mandela y de Klerk recibieron el Premio Nobel de la Paz. Ese mismo año, en octubre, los Springboks empezaban a salir del aislamiento con el que la ONU había castigado a inicios de los 70 a Sudáfrica por su política de segregación racial. Y uno de sus primeros destinos fue la Argentina.

Dirigidos por Ian McIntosh, un entrenador que precisamente después fue separado por haber efectuado comentarios racistas, los Boks llegaron a este país con una numerosa delegación buscando el equipo que dos años más tarde se iba a consagrar campeón del mundo en su primera presentación. El capitán era Francois Pienaar y el plantel contaba, por ejemplo, con dos jovenes que un tiempito más tarde iban a explotar como cracks: el medio scrum Joost van der Westhuizen y el elegante fullback André Joubert, a quien la prensa de su país bautizó como el Rolls-Royce del rugby.

La primera parada fue en el estadio de Ferro, ante un combinado de Buenos Aires dirigido por Hugo Nicola y Emilio Perasso. El rugby argentino todavía no se había reacomodado del cachetazo del Mundial 91 y ese sábado 30 de octubre las Aguilas presentaron un equipo que combinaba juventud y experiencia. Allí estaba Marcelo Loffreda, quien había sido parte del heroico triunfo ante los Boks en Bloemfontein, en 1982, cuando el rugby argentino se vistió de Sudamérica XV para eludir el boicot.

Absolutamente nadie esperaba un batacazo, pero finalmente Buenos Aires ganó por 28-27, con 23 puntos de Lisandro Arbizu, ese día apertura, y un try del ala de Alumni, Fito Vilallonga. Uno de los protagonistas principales fue el árbitro tucumano Pablo Bleckwedell, quien con sus fallos perjudicó claramente a los Springboks. Recuerdo el fastidio de los periodistas sudafricanos y el rostro colorado de bronca de McIntosh en la conferencia de prensa. Tanto quedó Blackwedell en la historia de los Boks que 10 años más tarde, luego del test en Port Elizabeth, cuando le pregunté a Joel Stransky, aquel del drop en la final del 95 y en ese momento comentarista de la televisión, por el arbitraje del australiano Nigel Williams me respondió secamente: “Igual fue mucho mejor que aquel que tuvimos en Buenos Aires en el 93”.

Con la furia a cuestas y con ansias de revancha, los Springboks viajaron precisamente a Tucumán para enfrentar al Naranja, que por esos años dominaba el rugby argentino y se hacia más fuerte ante su público. No recuerdo un clima tan tenso como el de esa noche calurosa en el Norte argentino. Se respiraba calentura. Y así fue: al primer scrum se armó una gresca descomunal que fue manejada con criterio por el árbitro Gabriel Bavio, quien esta vez se llevó los injustificados insultos de los locales. Los sudafricanos ganaron la pelea y el partido.

A la vuelta a Ferro aguardaban Los Pumas dirigidos por Tito Fernández y Pipo Méndez y capitaneados por Arbizu. Fue triunfo Springbok por un ajustado 29-26 que se transformó en un abultado 52-23 en la revancha.

De esa gira guardo dos anécdotas hilarantes correspondientes ambas al primer test. En esos años mi tarea profesional giraba más en torno a la televisión que a los medios gráficos. Trabajaba para Torneos y Competencias, fundamentalmente presentando desde Buenos Aires los torneos de tenis de Grand Slam y siguiendo los pasos de Gabriela Sabatini. Y como Torneos tuvo los derechos de los partidos, me convocó para relatarlos para el Canal 9 de Alejandro Romay en compañía de Perica Courreges, quien ya estaba incursionando por el periodismo. Perica, vale aclararlo, es un personaje dentro del rugby.

Lo cierto es que para el primer test, estuvimos armando toda la semana una producción de archivo con Hugo Porta, autor de los 21 puntos en 1982. La idea era que la transmisión arrancase con ese video y que, al terminar, yo dijise algo así como “Y ahora, habla este hombre”. Para eso, ya estaba pactado que Perica entrevistara a Porta dentro de la cancha y siguiera al instante mi pie. Pero, Perica no lo llevó solo a Porta, sino también a Pochola Silva, quien bien merecía otra nota, pero no esa.

Cuando las imagenes de archivo de Porta empezaron a salir al aire, desde la cabina vi que Perica se había sacado los auriculares y que, fiel a su estilo, estaba intercambiando bromas con Hugo y Pochola. Se iba acercando su tiempo y Perica seguía a las risotadas, sin escuchar los insultos que empezaban a salir de la boca de Juan Cruz Avila, quien hacía sus primeras armas como productor. Nada. Perica seguía en lo suyo. Hasta que me tocó darle el pase. Y, obvio, la jugada no salió, hubo eternos segundos en silencio y Perica recién se calzó los auriculares cuando un asistente, desesperado, le avisó que tenía que ponerle el micrófono a Porta.

Eso fue gracioso, pero lo que pasó al final resultó lamentable. Con el resultado 29-26, Los Pumas tuvieron un penal esquinado casi desde mitad de cancha, pero el ejecutor era Santiago Mesón y su pegada espectacular (de las mejores que me tocó ver) auspiciaba un milagro. La patada del tucumano tuvo dirección pero se quedó corta.

Al llegar a mi casa luego de un largo día, mi viejo, que no había podido ir a la cancha, me llamó preocupado. “¿Y cómo terminó el partido?”, me preguntó. “¿Cómo, no lo viste?”, respondí temeroso. “Sí, pero lo cortaron justo cuando iba a patear Mesón”, escuché del otro lado del teléfono en una época en la cual esa era la única vía de comunicación. Sin entender mucho llamé a otros amigos y me contaron lo mismo. Hasta que di con Juan Cruz Avila y, más furioso que con Perica, me explicó lo inexplicable: ese sábado el 9 de Romay tenía su programa de mayor rating (creo que era de música tropical) y debía comenzar a horario. En consecuencia, cortaron el partido sin importarle qué ocurría en Ferro. Nunca sentí tanto que había trabajado al cuete.