A propósito del debate que se está planteando alrededor de algunos temas que suceden en la vida del rugby argentino, José Javier Tito Fernández fijó su postura en esta entrevista que le realizó el sitio rugbytime.
Hoy es un día histórico. Se va, al fin, G.W.B, el símbolo de la guerra, la tortura y la codicia que terminó con el descalabro económico mundial que nos golpea a todos. Llega Barack Hussein Obama y, con él, algo de esperanza. Ojalá cumpla con el lema “We are one”, el que le puso el título también al festival que el domingo se desarrolló en el Lincoln Memorial de Washington, como parte de los festejos de la asunción que se producirá en este martes 20 de enero del 2009. En ese mismo lugar, el 28 de agosto de 1963, otro negro, Martin Luther King, pronunció aquel famoso discurso en el que decía “¡Hoy tengo un sueño!”. Cinco años después lo asesinaron.
En el festival del domingo tocó U2. Bono hace referencia a aquel discurso de Martin Luther King antes de entonar Pride (In the name of love), la canción que precisamente está dedicada al líder de la defensa de los derechos civiles. Y, luego, viene City of Blinding Lights.
Así, con la música que le dio clima a la marcha de Barack Hussein Obama (aquí, detrás de un vidrio blindado) hacia la asunción de la presidencia de los Estados Unidos y, al mismo tiempo, el fin de G.W.B, transcurrimos este día histórico.

La Unión Sudafricana de Rugby (SARU) estaría a punto de tomar una resolución histórica: cambiar por primera vez en 102 años el emblema de su seleccionado, la gacela que precisamente le dio origen al nombre de Springboks. La idea tiene que ver con la difícil integración racial que lleva adelante ese país.
¿Cuál es la propuesta? Que en la parte izquierda de la camiseta figure como distintivo del equipo la King Protea, la flor nacional de Sudáfrica. Y que en la parte derecha, mucho más pequeño, vaya el histórico Springbok.
La noticia, más que interesante, fue brindada por el sitio de la BBC. Me la acercó Luciano Giliberti, autor del muy buen blog Historias Deportivas.
Aquellos que piensen que es imposible que el seleccionado de Sudáfrica no tenga más como emblema al Springbok vayan unos años más atrás cuando parecía lo mismo con los jugadores negros. Vale recordar que los Springboks fueron históricamente el símbolo de los blancos.
Por José Javier Tito Fernández (*)
He leido con alguna atención las declaraciones de Carreras en perodismo-rugby y las de A.Pichot en otro sitio. Puedo o no estar de acuerdo con cada uno de ellos. Sin embargo, no puedo dejar de verificar, cuanto más claro es el ex jugador en el tema en cuestión, con relación a un presidente que históricamente navega en un “NI” gigantesco.
Realmente, la problemática entre el amateurismo y profesionalismo muy pocos pueden discutirlo con conocimiento de causa y si bien en la nueva oleada sólo ve lo positivo del profesionalismo, los mayores que hoy conducen la UAR no tienen, o al menos no demuestran, tener argumentos valederos para encontrar un punto de equilibrio entre los nuevos tiempos y los anteriores.
El poder que ejercen desde principio de año apenas les sirvió para acomodar ciertos tantos políticos, repartirse en una ceremonia (primer reunión del consejo) corbatas, escudos y otros espejitos; parodiando la entrega de la camiseta del seleccionado sin la necesidad de pegar un tackle, formar un scrum, etc.
Tal cual lo define el ex capitán, “los clubes deben seguir formando jugadores con el perfil de los que históricamente representaron al país”. En el cómo lograrlo estriba la dificultad, ya que dado el cambio que parece avecinarse, no será de la forma que hasta ahora ha estado desarrollándose (tema para discutir en profundidad).
Carreras y los dirigentes de turno han proclamado diferentes posturas en los últimos años, lo que denota, al menos, una falta de convicción tal que no hace otra cosa que demostrar su condición de “indefinidos” o “desorientados” dentro de la fauna que transita por este deporte.
Sólo basta saber, leer o al menos recordar declaraciones de todos ellos en los últimos años, y se podrá verificar como muchos de ellos pasan de defender el amateurismo a ultranza algunas veces y/o a levantar las banderas del profesionalismo otras. En fin, apenas una anécdota, que por lo irrelevante de las personas, se pierde el Rugby Argentino la posibilidad de profundizar un análisis que produzca una idea centrada en el bien común y no de una u otra postura y menos demostrando a las claras que no se sabe bien qué camino seguir.
Tomar una determinación exige hacerlo con convicción y no por conveniencia. Los debates, reuniones públicas y ocultas , ameritan al menos un profundo sentido común que parta desde los diferentes sectores de nuestro Rugby. Sólo a partir de una idea correcta puede lograrse una idea convincente; sólo con una idea convincente se pueden sumar más adeptos.
Debe existir el debate aún en el disenso. Salvo algunos pocos ventajeros que están pensando en el dinero a ganar o a no dejar ganar al otro, existen una infinidad de hombres de Rugby que les interesa adaptarse a los cambios, pero necesitan a la vez analizar en profundidad cuál es el precio que nuestro rugby debe pagar. Los jugadores son los mas sanos y genuinos, los únicos que, aún sin estar de acuerdo con ellos, mantienen su transparencia. Todos, absolutamente todos los demás, tienen o tenemos intereses creados, lo que por supuesto es de lo mas natural y no tiene nada de malo.
Lo que brilla por su ausencia es que cada uno de esos intereses sea expresado francamente para facilitar el análisis en primer término y así, luego, tratar de encontrar el modelo que nos merecemos. Claro que para eso hace falta algún grado de sinceridad que por lo visto no abunda ultimamente.
Sería bueno que se opine poniendo el verdadero nombre y apellido de acuerdo a los parámetros de lealtad y coraje que se esgrimen en nuestro deporte, para hacer mas creible cada opinión. Al menos pretendo, como en el juego, finalizar esta idea remarcando la importancia que tiene el hacerlo conforme con uno mismo y la tranquilidad de espíritu que produce el saber que se cumplió con lo pactado. Convencido que tal vez sea esta una forma de facilitarle entre todos una brújula a quien la necesite.
(*) Tito Fernández envió este texto que decidí publicarlo pese a que no estoy de acuerdo con algunos de sus conceptos, pero que creo que ayudan a uno de los tantos debates que necesita el rugby argentino.
UAR-SportFive (II)
Clasificado bajo Crónica, Política | el 15-09-2008 |
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Un dictámen firmado por Marta Beiró de Goncalvez, Procuradora Fiscal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, le dio a la Unión Argentina de Rugby (UAR) un importante round ganado en el largo y farragoso pleito que viene manteniendo con la empresa SportFive.
La UAR ya había logrado un punto a su favor con otro dictámen, en aquella oportunidad firmado por la fiscal general de la Cámara Comercial, Alejandra Gils Carbó, y que este blog reprodujo en su momento.
Ahora, periodismo-rugby tuvo acceso a este nuevo dictámen, que se produce luego de que SportFive recurrió a la Corte Suprema de Justicia.
De este modo, la UAR está más cerca de resolver el conflicto a su favor, pagando lo que le adeuda a SportFive por sus servicios y no la suma que reclama la empresa, que según trascendidos alcanzaría los 2 millones de dólares.
El conflicto con SportFive se originó durante la anterior conducción de la UAR, pero el tema -que dividió las opiniones en la dirigencia- sigue bajo la lupa de la Comisión especial que se formó para ese fin.
El International Rugby Board (IRB), a través de un comunicado en el cual destacó que la Argentina está cumpliendo con algunas de las pautas establecidas en el Plan Estratégico, entafizó que la entidad y la Sanzar deberán intervenir para que Los Pumas tengan en el futuro una competencia internacional regular.
En el informe presentado por Morgan Buckley en la última reunión del consejo del IRB del pasado jueves, se señaló que ante las dificultades que tiene la Argentina para insertarse en las competencia del Sur por tener a la mayoría de sus jugadores en Europa, las alternativas pasarían por conformar un plantel estable en el país, integrar rugbiers argentinos a los combinados provinciales del Sanzar (el Súper 14) y armar un equipo en Europa para disputar algún torneo de clubes de ese continente.
Por otro lado, el IRB enfatizó que la UAR avanzó en los siguientes puntos: creación de un nuevo modelo de gobierno; el establecimiento de la subcomisión de rugby profesional; la designación de un gerente general y el establecimiento de sus nuevas oficinas; la pronta resolución de los conflictos vinculados con el concurso de acreedores y el mejoramiento del modelo financiero.
UAR-SportFive
Clasificado bajo Política | el 19-05-2008 |
2
El largo y conflictivo proceso que enfrenta a la Unión Argentina de Rugby (UAR) y la empresa SportFive tiene un nuevo capítulo con el dictámen de la fiscal general la Cámara Comercial Alejandra Gils Carbó.
El pleito arrancó en el comienzo de la anterior gestión de la UAR y ha transitado por varios carriles. Cabe recordar que la justicia de Francia -país de orígen de SportFive- falló en su momento que la situación debe resolverse en los tribunales argentinos.
Para leer el dictámen de la fiscal, hacer click acá.
Lejos de aquellos tiempos en los que brillaba como jugador, al punto de ser considerado uno de los mejores rugbiers de toda la historia y de ser el único argentino que integra el selecto Hall de la Fama, Hugo Porta vive en estos días horas tormentosas en su nuevo rol de dirigente. Primero, cinco Uniones le solicitaron la renuncia a la presidencia de la Confederación Sudamericana de Rugby (Consur). Luego, y derivado de este conflicto, recibió una dura carta personal -que se filtró a la prensa- de Mike Millar, uno de los popes del International Rugby Board (IRB), en la cual lo intima en nueve puntos. Y hoy, el futuro presidente de la Unión Argentina de Rugby (UAR), Porfidio Carreras, le dijo al diario La Nación que el asunto de su flamante designación como representante nacional ante el IRB “será analizado por el nuevo Consejo Directivo y después se tomará una decisión”.
Según pudo averiguar periodismo-rugby, el ex capitán de Los Pumas le contestó el jueves pasado a Millar, tema por tema, con otra misiva, también a título personal y en una primera versión en castellano. Allí, Porta brinda información sobre algunos aspectos que le reclama el IRB en cuanto al rugby de la región. Pero además pone especial énfasis en las cuestiones políticas que se viven en el rugby argentino, y si bien no involucra en esto al IRB, es crítico a ciertas posturas de la entidad que maneja al rugby a nivel mundial. Es más: en una posdata, Porta manifiesta su malestar porque la carta de Millar se haya hecho pública y hasta le envió el link del texto editado por el sitio tercertiempo. Sin embargo, si se entra hoy a ese lugar, la carta ya no figura. De todos modos, para quien la quiera leer, ha sido reflejada en un comentario de este blog en el post titulado Apuro.
Siempre de acuerdo a las fuentes consultadas por periodismo-rugby -Porta no quiso hablar del tema y en la UAR tomaron el mismo camino-, Porta le manifestó a Millar que no hubo una reunión del Comité Ejecutivo del Consur durante 2007, pero que sí se realizó una asamblea general el 11 de diciembre del 2006 en Santiago de Chile, en la cual se estableció el nuevo estatuto y que así está registrado en una carta que firmaron las Uniones el 19 de enero de este año. De todos modos señala que el estatuto no pudo aún ser inscripto legalmente por diversas razones, entre otras, geográficas.
En cuanto a la requisitoria de Millar de “la poca o ninguna planificación o armado de presupuestos respecto a los torneos financiados por el IRB en la región”, Porta habría contestado que “todos los torneos se cumplieron en tiempo y forma con subsidios IRB”. Y agrega que algunas Uniones aún no han mandando la documentación de los gastos, a pesar de haber sido solicitada por la tesorería en varias oportunidades. Cabe señalar que el tesorero de la Consur es el todavía secretario de la UAR, Raúl Sanz, al que también de las nueve Uniones, cinco -Brasil, Venezuela, Costa Rica, Colombia y Perú- le solicitaron la renuncia.
El terreno político al que en buena parte de la extensa carta se refiere Porta tiene un apartado especial en la figura de Hernán Rouco Oliva, a quien el IRB designó como Gerente General Regional. Millar dice que no se está cooperando con él, pese a que “fuiste consultado respecto de su nombramiento, integraste el panel que hizo las entrevistas para el cargo y estuviste de acuerdo con su nombramiento”. Sin embargo, Porta le respondió que “es una verdad a medias”, ya que, según él, sólo participó de dos entrevistas -con Jorge Braceras, el otro argentino que trabaja para el IRB, y el mismo Rouco Oliva- y que no estuvo en la selección a la que se presentaron varios candidatos.
Porta también le señaló a Millar que la Argentina se quejó por “la presencia indebida” de Rouco Oliva en la política de la región. “Asistió a reuniones con evidente signo político en Buenos Aires sin previamente anunciarlo a la UAR y menos al Directorio de Consur. Desconozco si fue enviado por ti o por algún miembro del management de la IRB. Sí tengo claro que estas reuniones generan desconfianza y producen confusión y preocupación en la región”, le habría manifestado Porta al alto dirigente del IRB, siempre de acuerdo a lo que pudo investigar este blog.
Lo cierto es que Rouco Oliva -quien tiene una muy buena relación con parte de la cúpula que asumirá próximamente en la UAR- nunca fue visto con simpatía por quienes todavía están en el poder, sobre todo por Sanz.
Porta, en otro párrafo de su carta, apunta a cuestiones personales. Señala que se sintió atacado en los últimos seis meses por ”cuestiones políticas” y le reprocha a Millar que ni siquiera lo haya llamado telefónicamente tras su designación como representante argentino en el IRB, “el más alto honor que me dio el rugby junto con el de capitán de Los Pumas”. Cabe señalar que Porta tenía intenciones de presentarse como candidato a presidente de la UAR, pero no contó con el apoyo de la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA), que votó en su lugar a Carreras.
En tanto, una fuente cercana al IRB consultada por periodismo-rugby, reconoció algunos inconvenientes que mostró Porta en su cargo como presidente del Consur, pero también se mostró sorprendida por el momento y el tono de la carta escrita por Millar.
Como se ve, no será fácil la tarea de Porta en el IRB, siempre y cuando la nueva conducción de la UAR lo ratifique. Ocurre que la pelea se plantea en otros términos y muy lejos del césped donde con su talento y su pie magistral brilló como ningún otro argentino.
En algo más de 13 años de su historia centenaria, los Springboks han completado un círculo que intenta acompañar un proceso por el que Sudáfrica viene luchando desde hace décadas. En 1994, el wing Chester Williams se convirtió en el primer negro en calzarse la camiseta verde de los Boks. En la temporada pasada, el hooker Chilboy Ralepelle pasó a ser el primer capitán negro de los actuales campeones del mundo. Y, ahora, Peter de Villiers ingresó en la leyenda al ser elegido como el primer hombre de color para dirigir al seleccionado.
El rugby no es el primer deporte en Sudáfrica en cuanto a números de adeptos -el liderazgo está en manos del fútbol, y allí se realizará el próximo Mundial, en el 2010-, pero sí es una religión. Se vive de una manera espectacular, muy pasional, e históricamente ha sido una disciplina disputada por los blancos, que con el 11 por ciento representan una minoría absoluta -aunque poderosísima- en el país que es la entrada al pobre continente africano. Por eso, cuelquier decisión que ocurre alrededor de los Springboks se transforma prácticamente en una cuestión de Estado. Y, de hecho, la nominación de De Villiers lo ha sido.
El nuevo entrenador de los Boks ha dicho que jugarán aquellos que en mejores condiciones estén, y no por su color de piel. No es una declaración al pasar. Su antecesor en el cargo, Jake White, había dicho en su camino al título del mundo en el 2007 que sintió presiones en ese sentido. Al margen de algunos resultados negativos del equipo, se sospecha que sus palabras le quitaron poder y que por eso cerca de la cita de Francia se le adosó al australiano Eddie Jones.
En medio de aquellas declaraciones de White -a quien ni siquiera le alcanzó el título mundial para seguir al frente del equipo-, el responsable de la política deportiva del parlamento sudafricano, Buthana Komphela, había sostenido que los Springboks eran “demasiado blancos”.
La historia también indica que del fin del sangriento régimen de segregación racial para acá, dos entrenadores de los Boks fueron destituidos por manifestaciones en contra de los negros.
No es sencilla la realidad sudafricana. Ya la he abordado aquí en otra ocasión. El 61 por ciento de los que practican deporte en el país son negros, cifra que va de acuerdo en cuanto a los habitantes, pero ese número es todo lo contrario, y aún más, en el rugby.
Hay otros datos para apuntar. El candidato de la prensa para suceder a White era Heyneke Meyer, el único blanco en carrera en una lista que completaban otros dos negros: Chester Williams y Allister Coetzee. ¿Fue una decisión política más que rugbística la designación de De Villiers? Pergamaninos tiene: desde el 2004 estaba al frente del equipo Sub 21. El tiempo dirá si posee las condiciones necesarias para dar el salto a los Boks.
No fue, aunque así fue presentada por el mundo, una decisión política la de incluir al veloz Williams en los Sprinbgboks que luego ganaron el Mundial en su país. Lo justificó largamente con sus inolvidables corridas a los ingoales contrarios. Aunque cabe recordar que el país entró en pánico cuando el wing se lesionó poco antes del comienzo del torneo y estuvo en duda su participación. Williams era la carta de la integración racial en el equipo que había sido utilizado como instrumento político para romper el boicot que el universo le hizo al régimen de apartheid.
Sí parece haberlo sido la designación de Ralepelle como capitán. No sólo porque no es común en el rugby que ese honor caiga en alguien tan joven -el hooker tenía en ese entonces apenas dos meses más de 20 años-, sino porque lo fue justo en el test en el cual los Boks festejaban su centenario.
El rugby argentino tiene fuertes vínculos con Sudáfrica. Basta con recordar que ese fue el país que le abrió las puertas a la leyenda de Los Pumas. Quizá por tanto agradecimiento, la Argentina resultó uno de los que contribuyó a romper el boicot de las Naciones Unidas, enviando equipos bajo otro nombre. Es más. Hay una anécdota poco conocida y recordada. La Unión Argentina de Rugby (UAR), históricamente conservadora en cuanto a sus ideas políticas, fue de las pocas instituciones que desafiaron a la última dictadura militar. Claro que no por un tema de derechos humanos. Fue cuando publicó una solicitada en el diario La Nación criticando el hecho de que el rugby no pudiera competir con Sudáfrica, cuando dos ministros de ese “Proceso”, nada menos que José Martínez de Hoz y Albano Harguindeguy, iban de caza a ese país.
Por último, otro dato de la realidad. El nuevo himno sudafricano, Nkosi Sikelel’ iAfrica, está compuesto en cinco idiomas: xhosa, zulú, sesotho, afrikanns e inglés. Estos dos últimos representan a los blancos. Y es la única parte que cantan ellos cuando juegan los Springboks, los campeones del mundo que hoy están bajo el mando der un negro.
Se ha dicho aquí en más de una ocasión que una de los tantos aspectos positivos que mostraron Los Pumas en el Mundial fue haber resaltado los valores que ofrece el rugby. El equipo argentino fomentó la amistad, el respeto y aquello de que este es un deporte que enseña a superar las adversidades y, también, a vivir un poco mejor. En este momento de euforia sería bueno trasladarlo a otros ámbitos de la sociedad, sin creerse que el rugby es el único que ofrece estas virtudes.
Carlos Bilardo será el futuro encargado del Deporte y de la Juventud en la provincia de Buenos Aires, donde más se juega al rugby en la Argentina. Lo designó Daniel Scioli, elegido el domingo como gobernador por una abrumadora mayoría. El ex director técnico de la selección de fútbol fue uno de los tantos que opinó sobre Los Pumas en los 50 días que duró la aventura en el Mundial. Rescató la cabeza del equipo. Ni el corazón ni el espíritu.
Se conoce la posición de Bilardo en cuanto al fútbol. Podría trasladárselo hacia la vida. Lo ha dicho hasta el cansancio y también están sus gestos como jugador, entrenador y periodista. Para él, al rival hay que pisarlo, y lo único importante es ganar. No existen los que pierden, como si esa no fuese una alternativa que ofrecen el juego y la vida. Sería saludable que no extienda estas consignas hacia los chicos en su nuevo rol de funcionario público. Quizá el rugby, que es un deporte aunque algunos quieran verlo como una isla, pueda tenderle una mano, más en estos momentos.
Francisco Irarrázaval, ex ala de Newman y de Los Pumas (jugó el Mundial de 1991), será, según se supo, el encargado del área deportiva del gobierno de la Ciudad que a partir de diciembre encabezará Mauricio Macri. ¿Llevará lo que mamó en el rugby a la gestión pública? Es una incógnita. Lamentablemente, el deporte nunca figura en las prioridades de los políticos.
El rugby, haciendo un poco de historia, ha tenido un lujo de pocos en el deporte. Dos integrantes de la leyenda Puma, Rodolfo O’Reilly y Hugo Porta, fueron Secretarios en las gestiones de Raúl Alfonsín y Carlos Menem, respectivamente. Michingo apuntó a fortalecer el deporte formativo a través de su plan en los clubes de barrio e intentó, sin éxito, llegar a acuerdos con el Ministerio de Educación para fortalecer el deporte en las escuelas. El ex capitán fijó la línea en la alta competencia.
Si la dirigencia del rugby argentino tiene ahora la misión de encarar -o no- la expansión de este deporte a la mayor cantidad de gente posible, los funcionarios poseen una buena oportunidad de apelar a ciertos aspectos positivos que ofrece el rugby. Esos que mostraron Los Pumas y que tienen que ver con la esencia del juego de la ovalada.
