Joost9

Clasificado bajo Periodistas invitados, Sensaciones, Textos | el 24-08-2012 |

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Por Eugenio Astesiano

Roberto Fontanarrosa, autor de innumerables íconos del humor gráfico y de la literatura argentina, escribió con su habitual prosa: “En el mundo hay bondad y maldad. Justicia e injusticia. Árboles y tortugas. Hay muchas cosas…”

Una de esas cosas que tiene este mundo, (una de las peores cosas que tiene este mundo) es una enfermedad –bastante inusual que afecta a poca gente alrededor del mundo- que se llama Esclerosis Lateral Miotrófica y que por algún designio del destino, parece determinada a golpear a aquellos que son referentes en sus actividades. El genial rosarino autor de Inodoro Pereyra fue una de sus víctimas.

Joost Van der Westhuizen, el brillante ex medioscrum de los Springboks y tal vez uno de los jugadores de rugby más influyentes y prolíficos de la historia de este deporte, también la padece.

Días pasados, estando en Ciudad del Cabo, en una de esas noches largas en las que uno está aún con horario argentino, en una de las señales del canal SuperSport vi una entrevista que se estrenaba ese día con mucha prensa, hecha en forma de documental que me conmovió e impactó profundamente. Era Joost hablando libre y abiertamente de su vida hoy, de sus expectativas sobre lo que está afrontando y del desenlace inevitable que tiene un horizonte cercano. Esta enfermedad es una asesina lenta y no tiene cura conocida hasta ahora. Pueden ver un extracto acá.

El medioscrum del campeón del Mundo de 1995 está hoy en la Argentina. Viajó a Mendoza invitado por la Embajada de su país y está dando a conocer a su fundación.

Pero eso no es todo: el ex capitán y mejor número 9 de la prolífica historia del rugby sudafricano hará algo que seguramente será de impacto profundo y, también, un tremendo impulso anímico para los jugadores Bokke que saldrán a la cancha mañana. Será él quién, en el vestuario del Malvinas Argentinas, les entregue las camisetas verde y oro a cada uno de ellos.

Otra de las grandes personalidades afectadas por esta cruel enfermedad es Stephen Hawking, el brillante científico inglés, que escribió un libro llamado La Historia del Tiempo. En su prólogo, hay una frase que reza “Aparte de haber sido lo suficientemente desafortunado como para contraer el ALS, he tenido suerte en casi todos los demás aspectos de mi vida. Así, mi enfermedad no ha constituido una seria desventaja”.

Joost está dispuesto a que así sea también para él. Por lo pronto, mañana dará un paso más en su batalla. Por todos los que somos fanáticos del rugby, ojalá la gane.

Colinas

Clasificado bajo Periodistas invitados | el 15-08-2012 |

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Otra mirada de lo que mostraron ayer Los Pumas.

Por Eugenio Astesiano, desde Ciudad del Cabo

Ni la lluvia, ni el viento, ni el temporal le ha logrado sacar el buen humor a Los Pumas. Se palpa tranquilidad, se llega sabiendo que se ha hecho todo lo mejor posible para el inicio de este torneo. Y todos están alineados con eso.

Hemos criticado al equipo porque no ha jugado bien ante el Stade Francais, es cierto, pero también hemos reconocido que hay cosas que se han mejorado mucho, como el line out.

Pero todo eso es anécdota o pasará a serlo, ante tamaño evento que a partir del sábado, Los Pumas empezarán a caminar por los próximos cuatro años, al menos.

Ayer se los vio así: calmos, sin esos nervios y esa tensión con la que sí se los vio semanas atrás. Ya no están contenidos, a la defensiva. Incluso Tati Phelan, habitualmente poco afecto a los micrófonos, estuvo atendiendo a la prensa sin ningún problema, con muy buena predisposición de su parte, respondiendo todas las preguntas sin esquivar las respuestas.

Una de sus frases aún resuena “Llegamos en muy buenas condiciones. Nos hemos preparado muy a conciencia. Si las cosas salen mal, no será excusa. Habrá que mejorarlas, pero de eso se trata. Es un proceso que no tiene un tiempo, un plazo de ejecución. Los empezamos nosotros y veremos cuando explota definitivamente”.

Queda claro que el entrenador tiene ante sí una parada brava. Y sabe que también el equipo tiene mucho por progresar, pero también sabe que el equipo no tiene techo y que si se adapta rápido, el juego aparecerá. Y es el juego y no tanto el resultado lo que importa, aunque Horacio Agulla fue claro: “ninguno de nosotros va a salir a perder ningún partido, pero sabemos que es complicado”.

La tienen todos clara y saben por dónde viene el asunto. Es el primer paso de muchos, habrá nervios del debut, habrá ganas de jugar y de sacarse la ansiedad, pero también saben que la mente fría y unos buenos primeros veinte minutos serán claves para que el partido no se vaya de las manos.

Como dijo Nelson Mandela alguna vez: “Después de escalar una gran colina, uno se encuentra sólo con que hay muchas más colinas que escalar”.

Para Los Pumas, esa primera colina se llama Newlands. Quedarán 23 más por subir.

Ciclos

Clasificado bajo Periodistas invitados | el 14-08-2012 |

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Este post quizá sea el inicio de algo que vengo programando desde hace un tiempo en el blog, que como ya dije varias veces, es de todos. Pero siempre me leen a mí y creo saludable darle espacio a otros periodistas, en carácter de invitados. Arranco con Eugenio Astesiano, viejo lobo de periodismo-rugby, que también está en Cidad del Cabo y escribió este texto, que va con foto de su autoría.

Por Eugenio Astesiano

Sorprende esta Ciudad del Cabo. Estuve acá hace catorce años y la ciudad es otra. Completamente. Y en muchos sentidos.

En 1998, Ciudad del Cabo tenía aún resabios del apartheid. Y eran muy notorios. Tanto que era todavía imposible (e impensado) ver caminando por la calle (como se ve hoy) parejas interraciales de la mano en lugares públicos, por ejemplo…

La ciudad hoy derrocha progreso, aunque la pobreza sigue siendo palpable. Sin embargo, quedan apenas vestigios –visibles- de aquel funesto y detestable sistema racista que de la mano de una sola persona se consiguió desterrar.

Neson “Madiba” Mandela pasó acá, en Robben Island, la espantosa prisión frente a Ciudad del Cabo (hoy convertida en museo) los años de su vida más terribles, pero que en definitiva, lo convirtieron en mito aún viviente.

Acá, en 1998, Julio Farías y Rodrigo Roncero eran dos chicos de menos de 20 años de edad y estaban haciendo sus primeras armas como juveniles argentinos en el equipo de M21 que ese año y acá en Ciudad del Cabo (en Stellenbosch, en realidad), hacían historia ganándole por primera vez a un representativo de Nueva Zelanda. También la habían ganado con autoridad a Inglaterra y a Sudáfrica mismo. Perdieron el Torneo hemisferio Sur (así se llamaba) a manos de Australia, en el último minuto de juego.

Mucho se ha hablado de aquel equipo del 98. Muchísimo. Enorme camada de jugadores ha sido y ha dejado una huellla muy importante en el seleccionado argentino, Los Pumas.

Hoy, dos de aquellos jugadores vuelven a Ciudad del Cabo, a cerrar seguramente su etapa como jugadores de élite, pero a abrir otra muchísimo más importante tal vez ya no para ellos (o sí, porque serán los que dejen la huella) pero sí para el rugby argentino.

Y así como hace años soñar con Los Pumas en un Torneo de semejantes características era impensado, también era impensada esta foto, en este país. Siya Kolisi, tercera línea de los Stormers (el equipo local del Súper Rugby), le firma un autógrafo en la remera a una chica de un colegio privado, de los más caros de la ciudad.
Hermoso marco es Ciudad del Cabo, a la sazón, para abrir y cerrar historias.