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Clasificado bajo Opinión, Sanzaar, Súper Rugby | el 11-04-2017 |

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Volver a 15 equipos es un gran paso

Opinión

La SANZAAR finalmente tomó la decisión de cortar a tres franquicias del Super Rugby a partir de la temporada que viene. Una medida acertada para elevar la vara, y privilegiar la calidad a la cantidad.

Después de varias semanas de incertidumbre, con distintas voces opinando y especulando que era lo mejor para el futuro de la competencia, la mañana del último domingo en argentina arrancó con la noticia de la restructuración del Super Rugby. Dos franquicias sudafricanas y una australiana dejarán de existir cuando finalice la actual temporada. Kings y Cheetahs,por historia y presente, caen de maduro en la tierra de los Springboks, aunque algunas versiones indican a Bulls, próximo rival de Jaguares, como otra posibilidad. Rebels y Force pujan por mantenerse en Australia. Los próximos días serán intensos en las uniones de ambos países.

Kings, uno de los grandes candidatos a dejar la competencia

En el afán de expandirse, sumar nuevas regiones y explotar la marca Super Rugby, la SANZAAR cometió un error similar al que sufrió el fútbol argentino en 2015: la AFA ascendió a 10 equipos al tradicional campeonato de 20, dejando un número insólito de 30 clubes en primera división. Los objetivos eran claros, más allá de la excusa de “federalizar” el fútbol: más partidos significaría más dinero fresco. Pero el plan fracasó. Con tantos encuentros, hay varios que no resultan atractivos, bajó la competitividad y se estiró la brecha entre los grandes y los más chicos. Vuelta, y arrancar de nuevo. Con cuatros descensos y dos ascensos por temporada, se planea llegar a la cifra de 22 clubes en primera en 2020. La analogía de lo que sucede en el Super Rugby con respecto al fútbol argentino, es en el plan deportivo. Más franquicias, más partidos, mayor ingreso de televisión y sponsors, y la posibilidad de vender el producto a dos nuevas regiones. ¿El resultado? similar, pero con distintas matices. Encuentros menos atractivos que antes, menos público en las canchas, y una diferencia enorme entre las escuadras neozelandesas y el resto, a excepción de Lions, volviendo al fútbol argentino una suerte de Lanus, con un juego y un proyecto ambicioso. Stormers poco a poco encuentra un rumbo, Bulls y Sharks navegan en la irregularidad, mientras que Cheetahs y Kings no logran hacer pie. Australia, un país con varios deportes con más popularidad que el rugby union, es el que más está sufriendo en sus franquicias. El nivel de sus equipos en 2016 y 2017 es pobre. Brumbies sufrió muchísimas bajas; Waratahs y Reds tienen más estrellas que un juego consolidado. Rebels y Force, los dos que pujan por subsistir, carecen de hombres internacionales y calidad en sus plantillas. El caso de Sunwolves es 100% estratégico, con vistas a la inserción en el mercado asiático y con el Mundial de Japón a la vuelta de la esquina. Lo de Jaguares es deportivo. Hay material y herramientas para crecer, aunque al ser el único equipo profesional de la UAR, queda la incertidumbre de que sucederá con los nuevos jugadores que vayan surgiendo.

¿Habrá nuevos mercados en los próximos años? Es una de las incógnitas que el tiempo se encargará de responder. ¿Se meterá de lleno el rugby en los Estados Unidos?¿Habrá otra franquicia en Sudamérica?¿Se le dará una chance de crecimiento a las Islas del Pacífico, que con su materia prima alimentan a los mejores seleccionados del mundo?.

Hace algunas semanas, el ex segunda línea de Sharks, Saracens y los Springboks, Alistair Hargreaves, en una nota en el NZ Herald, manifestó su descontentó con el presente del Super Rugby con respecto al antiguo Super 12, competencia que según el “Era el torneo más atractivo para ver, el resto del mundo del rugby se asombraba”. Para el ex Springboks, la actual competencia “Es un absoluto desorden”, y agregó: “Hay un enorme abismo de calidad entre equipos y no es justo. Las personas que toman las decisiones sólo se centran en la línea de fondo, en lugar de lo que es mejor para los equipos, los jugadores y el juego”. Como declaró Hargreaves, todos queremos que retorne la máxima competitividad en el hemisferio sur. Volver a 15 equipos es un gran paso.

Por Nicolás Casanova

Los cambios del Super Rugby con el paso de los años

Pese a que 1996 fue el año que en el que comenzó formalmente esta competición (con la llegada del profesionalismo y el nacimiento de SANZAAR), todo empezó en la segunda mitad de la década del ‘80, más precisamente en 1986. Bajo el nombre de South Pacific Championship, seis escuadras lucharon palmo a palmo por el trono. ¿Cómo estaba compuesta dicha competición? Por tres equipos de Nueva Zelanda (Auckland, Canterbury y Wellington), dos de Australia (Nueva Gales del Sur y Queensland) y Fiji. Se extendió hasta 1990. Auckland, con cuatro coronas en su haber, fue el líder absoluto en aquella época. Canterbury, por su parte, se impuso en dos ocasiones (en 1987 compartió la gloria con el representativo de la isla Norte).

Luego, en 1992, se disputó el Super 6, que tuvo como campeón a Reds, que en ese momento tenía a Michael Lynagh como una de sus principales figuras; un año más tarde, se agregaron cuatro equipos y pasó a llamarse Super 10. Duró tres años. ¿Los campeones? Transvaal (que hoy en día es conocido como Lions) celebró en 1993 y, una vez más, Reds, que lo hizo por duplicado (1994 y 1995).

Post éxito de Sudáfrica en la Copa del Mundo llevada a cabo en su territorio, la ovalada dio un giro de 180 ° con la llegada del profesionalismo. A partir de allí, Super 12 y, para muchos, el nacimiento de lo que actualmente conocemos como Super Rugby. ¿Quiénes fueron los privilegiados en estar en el primer año de SANZAAR como entidad rectora? Por Nueva Zelanda, Blues, Chiefs, Crusaders, Hurricanes y Highlanders; por Australia, Brumbies, Reds y Waratahs; por Sudáfrica, Bulls, Cats (Lions), Sharks y Stormers. Fueron diez temporadas de dominio kiwi: Crusaders, con Richie McCaw, Scott Robertson, Justin Marshall y Andrew Mehrtens como algunas de sus tantas figuras, ganó cinco campeonatos; Blues, con el famoso plantel del 2003 que tuvo a Carlos Spencer, Joe Rokocoko, Doug Howlett y Rupeni Caucaunibuca como exponentes, festejó en tres ocasiones. Además, la bandera de Australia quedó en lo más alto en 2002 y 2004. El encargado de izarla fue Brumbies, con Stephen Larkham consagrándose como leyenda.

Richie McCaw, una de las grandes leyendas del Super Rugby

En 2006 se fundaron dos nuevas franquicias: Force y Cheetahs. El nombre, como ya había ocurrido anteriormente, volvió a modificarse: de Super 12 a Super 14. Perth y Bloemfontein, en la previa, asomaban como dos mercados económicos a explotar, principalmente la primera de las dos ciudades mencionadas. El oeste australiano no contaba con un conjunto de rugby union. La ilusión fue tan grande que llegó a tener 20 mil socios en su debut. Este segundo cisma fue clave en la evolución del rugby sudafricano: en 2007, Bulls, con Percival Montgomery, Francois Steyn y el capitán John Smith, obtuvo su primer título al superar a Sharks en la definición. Ojo, esto no fue todo para los de Pretoria, quienes no se conformaron con lo hecho y sumaron dos copas más a su vitrina: fue en años consecutivos (2009 y 2010), con un explosivo Bryan Habana, una segunda línea de élite conformada por Bakkies Botha y Victor Matfield, y Fourie du Preez junto a Morné Steyn adueñándose de los tiempos en ataque.

En 2011, una nueva franquicia se sumó al espectáculo: Melbourne Rebels. Ese año la ARU festejó por duplicado: Reds, con Will Genia y Quade Cooper como estrategas, doblegó a Crusaders en la final. Entre 2012 y 2015, primera vez para tres escuadras: Chiefs (2012 y 2013), Waratahs (2014) y Highlanders (2015).

El 2016 fue, para muchos, un antes y un después para la SANZAAR, el Super Rugby y el rugby profesional en la Argentina: además de la reincorporación de Kings y la llegada de Japón al mercado sureño a través de Sunwolves, Jaguares, con varios Pumas que consiguieron llegar a las semifinales en el Mundial de Inglaterra 2015, se sumó a la competencia. Con 18 organizaciones y 142 partidos entre febrero y julio (solo se detuvo para la ventana de junio), la nueva versión recibió más críticas que vistos buenos por parte del público, algo que se vio reflejado en la caída de los espectadores en los estadios, más allá de que el “verdadero negocio” son los derechos televisivos.

Por Santiago Ángel

Rivales

Clasificado bajo Jaguares, Opinión, Súper Rugby, Sharks | el 28-03-2017 |

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Luego de haberse disputado 1/3 de la temporada regular del Super Rugby, Jaguares tiene un panorama alentador, y dos rivales claves en la lucha por los play-off: El primero, el mismo Jaguares, con sus virtudes y sus limitaciones, y el segundo Sharks, la franquicia de Durban, que justamente será el próximo desafío, un adversario que se transformó en la principal amenaza para clasificar a los cuartos de final.

Jaguares atraviesa su mejor momento desde que disputa el Super Rugby. Los tres triunfos conseguidos como local, lo ubican entre uno de los candidatos a los play-off por el lado de África. Las mejoras en defensa, la paciencia para atacar, la consolidación de jugadores en varios puestos claves y la inteligencia a la hora de tomar decisiones, son algunas de las razones del presente del equipo argentino. El plan de juego es distinto. Ya no se arriesga desde cualquier lugar de la cancha con pases al voleo, un estilo de juego más adecuado al rugby league que al union, que lleva a un agotamiento físico de los jugadores y a un descontrol del partido. Ahora se conserva la pelota, se producen más faces (clave la agresividad y efectividad en los rucks) y cuando es necesario se utiliza el pie.

Aún es algo apresurado hacer un balance, al ir sólo cinco fechas y haber enfrentado a rivales inferiores a los del año pasado. Todavía faltan 10 partidos, y Jaguares deberá enfrentar problemas externos ajenos al juego. Nuevos lesionados y suspendidos, que seguirá habiendo en una competencia tan exigente, la planificación de los viajes y la administración de las fatigas de los jugadores, algo esencial para que no se repita el fatídico 2016. También tendrán que lidiar con la interposición de la Ventana de Junio, donde este mismo grupo cambiará el chip para vestirse de Pumas y enfrentar a Inglaterra en dos oportunidades, y a Georgia. Agustín Creevy, Matías Alemanno, Tomás Lezana, Pablo Matera, Leonardo Senatore y Jerónimo De la Fuente son algunos de los que se les deberá dosificar la cantidad de minutos, más allá de las fechas libres. Además de sus rivales, Contra todo esto tendrá que pelear Jaguares, y sobre todo mantener la regularidad, evitar baches, y mejorar con urgencia las formaciones fijas.

Más allá de lo propio, El equipo argentino tiene un rival directo en la pelea por los play-off. Sharks también tuvo un buen arranque en la competencia, y se perfila para pelear hasta el final. La notable diferencia entre equipos neozelandeses y australianos, más el flojo arranque de Bulls, hace suponer que el mejor segundo de las zonas de África, será de la que integra Jaguares. Lions, por volumen de juego y calidad de plantel se perfila como el mejor de África, mientras que Kings está muy lejos del nivel del resto. Por eso Sharks, el próximo rival de los dirigidos por Raúl Pérez, será el gran adversario. Con un sólido pack de forwards, y todavía aguardando la recuperación de un gran conductor como Pat Lambie, el conjunto de Durban llegará con algo más de desgaste al encuentro con Jaguares, ya que el sábado deberá afrontar su compromiso ante Lions en la altura de Johannesburgo.

Posiciones:

El año pasado, el equipo Argentino cayó en ambas oportunidades ante Sharks: 19-15 como visitante, y 25-22 en Vélez.
La semana que viene a Sudáfrica

Aún aguardando las recuperaciones de Marcos Kremer, Ramiro Moyano y Javier Ortega Desio, habrá que ver como planifican Raúl Pérez y su staff la gira por Sudáfrica, que además de Sharks incluye los duelos ante Bulls y Lions. ¿Comenzará la rotación y el descanso de las principales figuras? En una entrevista con La Nación, el entrenador rosarino manifestó : “Tenemos dos partidos muy importantes ante Sharks y Lions, ahí está el foco nuestro. Si no tenemos buenas tardes contra ellos, después vamos a estar obligados a ganar acá”.

NC

Crédito Foto: Prensa Jaguares

Etapas

Clasificado bajo Opinión | el 14-03-2016 |

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Por cuestiones de la fortuna y, también, de los años que llevo en este oficio (empecé en noviembre de 1978; el siglo anterior), me ha tocado estar en las etapas cruciales del proceso de transformación que tuvo el rugby argentino en los últimos años en la alta competencia profesional. La mayoría ubica el punto de partida en la Copa del Mundo de 2007, cuando el Bronce abrió el camino al campo rentado interno, que hoy se hace carne con la llegada esta semana del Super Rugby al país. En lo personal, creo que, mirando la gran foto -el contexto, el que todo periodista debe analizar-, la verdadera génesis de todo estuvo en Gales 1999 y que, como en todo proceso, necesitó de un paso atrás, también fundamental, como el de Australia 2003.

Pero yendo a la última parte, creo que hay un eje indispensable para analizar, que es el de Nueva Zelanda 2011-debut en Rugby Championship 2012-Inglaterra 2015-debut en Super Rugby 2016. Me tocó estar también en esas etapas que tendrán un primer punto final en Japón 2019, a la que ya no sé si llegaré, pero eso no es para nada importante.

Fui de los que desconfió en muchos pasajes de esta historia reciente. No es novedad: está escrito. Saben que tuve fuertes cruces especialmente con dirigentes y con Agustín Pichot porque en el medio hubo cuestiones que creí conveniente marcarlas. Quizá me haya equivocado. Los periodistas, aunque los más mediáticos en el país crean lo contrario, debemos admitir cuando nos equivocamos. No somos seres perfectos como creen los que se creen intocables.

Después de haber cubierto como periodista aquel debut en Newlands en el Rugby Championship y éste en Bloemfontein por el Super Rugby, con la Copa del Mundo de por medio, pude verificar que es indudable la curva ascendente que ha tenido el juego. Aquel “no sabemos qué nos espera” de Juan Fernández Lobbe en Ciudad del Cabo 2012 y éste “no sabemos qué nos espera” de Agustín Creevy en Bloemfontein 2015 son tan parecidos como distintos porque se trata, precisamente, de momentos tan parecidos como distintos, pero ambos son partes unidas del mismo proceso.

En estos días en Sudáfrica pude ir viendo cómo se están construyendo los Jaguares. En los partidos, el juego apareció menos de la medida esperada; por momentos los jugadores parecieron desorientados, sin acoplarse todavía a la camiseta nueva (la actitud, que nunca falta, apareció a pleno en los dos momentos más complicados: estando abajo 21-7 con los Cheetahs y jugando con dos menos ante Sharks) y todavía no hay muestras de un equipo firme. Pero lo será. Estoy convencido que los Jaguares jugarán un excelente rugby. Quizá no este año, o quizá sí, pero seguro en un par de años. Y también estoy convencido que los Pumas pueden hacer otro soberbio Mundial en 2019.

¿Qué pasará con el resto del rugby argentino? Tengo la misma respuesta que Fernández Lobbe y Creevy. Pero eso necesita un análisis más amplio y de más tiempo a futuro. Hoy, es imposible hacer un diagnóstico de cómo repercutirá en un deporte amateur tener una competencia profesional en tierra propia. Lo que aquí pretendía abordar es otra etapa, la del juego. Por eso creo que lo que el sábado comienza en Vélez es una buena oferta. Valdrá la pena ver jugar a los Jaguares. A estos que están ahora y a los que vendrán pronto.

JB

Discurrir

Clasificado bajo Opinión | el 25-02-2015 |

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Hace un par de semanas, cuando escribí la nota en La Nación sobre Francisco Pancho Casado, Casadito  (de paso: olvidé citar que su principal oficio fue el de cartero, en la zona que ahora es las Lomas de San Isidro), pregunté quién o quiénes para ustedes representaba la filosofía del rugby. Estoy ahora trabajando e investigando (junto a un gran equipo de periodistas) para un libro que empecé a escribir -y que ya les contaré- y entre tantos recortes, libros, revistas, diarios e imágenes llegué a una conclusión propia -como toda la que hay aquí, porque el blog lo escribo yo- que, por supuesto y como debe ser, es pasible de crítica: el prototipo del rugbier argentino es Héctor Pochola Silva. Si tengo que elegir un símbolo ahora ya sí como jugador, es el de Pochola. Los dejo a ustedes…

 

Ojalá

Clasificado bajo Opinión | el 23-08-2013 |

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Para Los Pumas, despojado de periodismo.

* Ojalá mañana encuentren la alegría por jugar.

* Ojalá puedan borrar la imagen del sábado pasado.

* Ojalá recuperen el tackle salvaje.

* Ojalá puedan cumplir con lo más esencial del juego: la obtención.

* Ojalá se impongan en el scrum y se hagan fuertes en el maul.

* Ojalá no tengan más lesionados.

* Ojalá saquen su bronca acumulada desde el sábado.

* Ojalá encuentren revancha.

* Ojalá nos tapen la boca a todos.

* Ojalá vuelvan a sentir el aliento de la gente.

* Ojalá sean ellos.

* Ojalá se rebelen, tal como lo indica su historia.

* Ojalá los más grandes guíen a los más chicos.

* Ojalá el sábado a la noche sea distinto al sábado a la noche de hace una semana.

 

Trabados

Clasificado bajo Opinión, Pumas, Test-matches, UAR | el 24-06-2013 |

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Pumas San Juan

Un triunfo, una leve reacción de carácter en el segundo tiempo y una tenue mejoría en el line y en el scrum. Poco, pero mucho para lo poco que han mostrado Los Pumas en ésta serie de junio que concluyó con un 29-18 sobre la modesta Georgia. Poco juego del equipo, poca gente para una sede que costó ubicar, poca previsión de parte de la UAR para éstos tests de mitad de año. El seleccionado ha quedado trabado en ésta ventana.

Es verdad que a partir del miércoles empieza otra historia con el plantel que viajará a Pensacola con vistas al Rugby Championship, pero no se puede dejar de lado lo que pasó, porque a la realidad de la alta competencia que plantea la UAR hay que mirarla desde todo su contexto y no, como pretenden u ocultan algunos, desde un plano de la excusa o de otra realidad.

Como escribí el jueves en La Nación, se sabía desde hace un año lo que esperaba para junio. No fue como en el 2012, cuando la situación era nueva. No se percibió un interés real por éste seleccionado ni se lo preparó adecuadamente para enfrentar a un seleccionado como el inglés. Es más: si no fue derrota el sábado ante Georgia se debió más a los errores infantiles del rival (penales a montones, un sombrerito inútil tirado en las propias 22) que a virtudes propias. Por eso el triunfo no debe engañar ni vale aquello de “al menos se ganó”.

Es cierto que este año es una bisagra en el plan previsto para la alta competencia internacional. Se sabía también. Pero no termina de cerrar como excusa, aunque se enojen o vean fantasmas con las críticas los que forman de ese proceso de alta competencia (dirigentes, staff, jugadores). Lo que pasó en esta ventana de junio debería formar parte de una profunda revisión. Para no volver a quedar trabados.

Crédito Foto: Prensa UAR

 

 

Sanciones

Clasificado bajo Justicia, Opinión, Reglamentos, Sitios, URBA | el 28-05-2013 |

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Comparto esta mirada -con la que acuerdo, por otra parte- publicada en el sitio Desde Abajo Rugby acerca de la sanción de 25 años que recibió de parte de la URBA el jugador Ariel Krauss por haber agredido a un árbitro.

 

Repudio

Clasificado bajo Opinión | el 11-11-2012 |

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Me llegó este video a través de Twitter. Lamentable. Es de esperar que se tomen medidas para que esto no suceda más.

 

140

Clasificado bajo Opinión | el 12-10-2012 |

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Escribí estas pequeñas reflexiones en los 140 caracteres que permite Twitter.

Ayer:

Derrumbe, descalificación, amenaza, silencio cómplice, silencio vago, ruptura, negocio, obscenidad. Todo eso ha sido el rugby hoy. Una pena.

Por las dudas, aclaro que me parecieron excelentes las notas de hoy en La Nación de @ccervino y @SantiagoDapelo

Hoy:

Asombrado por la poca repercusión que tuvo en algunos medios y periodistas de rugby el reportaje a Albacete en La Nación y lo que provocó.

En unos casos debe ser porque no conviene política ni comercialmente. En otros,por esa pelotudez de que por lo que lo dio otro no lo doy yo.

Se pierde, en todos esos casos, la regla número 1 en el periodismo: lo más importante es el lector.

El lunes voy a ir un poco más a fondo acá en el blog o en Rugby Fun.

Fair-play

Clasificado bajo Opinión | el 17-07-2012 |

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Aviso que acabo de eliminar el post Top 14 (1°). Creo que es la primera vez que algo así en la historia del blog. No me gustó el tono agresivo y descalificativo de varios de los omentarios. Ese saludos a tu “señora” colmó la medida. No hay lugar aquí para mensajes mafiosos.

Pido perdón a los 2 o 3 que respetaban el espíritu de ese post.

Abrazo

JB

 

Apuntes

Clasificado bajo Opinión | el 07-05-2012 |

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No suelo escribir en primera persona. No me gusta. Pero acá haré una excepción porque lo que quiero reflejar es una serie de apreciaciones que ni siquiera sé bien si se adaptan a los criterios de lo que yo entiendo por una nota (o un post, en este caso) periodística. Provienen esas sensaciones de partidos que miré en los últimos días, de conversaciones telefónicas, de charlas en privado, de reuniones de amigos o gente conocida, de lo que veo o escucho en la televisión o de lo que leo en los diarios y en la web. En fin, de todo lo que uno tiene el privilegio de acopiar por ser un cronista del rugby.

En primer lugar, habrán leído que el sábado estuve en el CASI. Decidí escribir una pequeña crónica comentada de lo que sucedió con el juego porque no lo quise mezclar con otras situaciones que me llamaron la atención y que, de algún modo, dispararon estas líneas que estoy tratando de elaborar. Detallo: jugadores que le hablaron todo el tiempo al árbitro, aplausos de mucha gente a una tarjeta amarilla a un jugador, chiflidos, gritos de adentro y de afuera. No soy un puritano de nada, por eso no hago hincapié aquí a algún que otro tackle a destiempo y alguna que otra trompada. Esto último siempre formó parte del rugby. No lo aplaudo, pero tampoco lo comparo con un pisotón o un golpe artero por detrás.

Tampoco voy a referirme si el árbitro tuvo o no una buena actuación. El tema va mucho más allá de eso. ¿Alguien hace algo para ayudar a los árbitros, que siguen sin alcanzar en número para cubrir todos los partidos del fin de semana? La cátedra dice que no son buenos. ¿Acaso los jugadores y los entrenadores son unos fenómenos? ¿Nunca se les cae una pelota o fallan una táctica?

Los silbidos al árbitro, los aplausos en ton de sorna por una tarjeta amarilla desvirtúan los valores de los que tanto se habla. Como los gritos desaforados desde los palcos.

Vuelvo a preguntar: ¿Y si los dirigentes en vez de preocuparse tanto por sumar pladares, por correr detrás de los régimenes de excepción, por sumar jugadores y más y más equipos en todas las divisiones ponen un mínimo esfuerzo para que sus clubes tengan  árbitros? ¿Y si en vez de tanta rosca política miran más allá de sus ombligos y atienden cuestiones domésticas más urgentes, como sociabilizar más las estructuras del juego y del desarrollo?

Se vive un rugby amateur en modo profesional. Se busca la victoria ante todo y eso, lamentablemente, ya hasta se ve en los infantiles.  ¿Desde cuándo concebimos que un chico de 14 o 15 años tenga que ir al gimnasio? ¿Desde cuándo establecimos que haya chicos de 16 o 17 años que no puedan abrir los brazos de lo pasado de pesas que están? No me digan desde que esto se hizo profesional. No. Entiendo que es como estamos viviendo.

Desde los medios se habla -hablamos- de tácticas, de si tal pasó a tal club, de dinero, de sponsors. Se arman mesas con periodistas y ex jugadores. ¿Y de la esencia? ¿Y de la realidad que vive la enorme mayoría de los clubes? Miramos para otro lado. Casi que hasta se perdió la capacidad de preguntarse por qué, por ejemplo, cuando un jugador viene de afuera en vez de colaborar con su club cobra por ir a otro.

Defiendo y me gusta el rugby de alta competencia. El profesional. Saben que apoyé el ingreso de los pladares en sus clubes. Pero tengo una sensación, por todo lo que detallé al principio, que está perdiendo terreno lo formativo. Que hay una loca carrera al éxito del resultado. Que los maestros anónimos, esos que todos los sábados están con los infantiles, cada vez son menos y son más dejados de lado. Que la pirámide se está invirtiendo.

¿De quién es la culpa? De nadie en particular. Ni siquiera puedo aportar, porque tampoco me corresponde, una solución. Sólo se trata de una mirada, con el fin de que sea un disparador para pensar. No más que eso.

 

Reflexión

Clasificado bajo Opinión | el 17-04-2012 |

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A la tropa de periodismo-rugby:

Entre mi falta de tiempo, las agresiones bajo el anonimato, la necesidad que tienen muchos de palparme de ideas a cada cosa que escribo, la insatisfacción generalizada ante cualquier tema y el poco interés que muestras las empresas para apoyar a éste espacio independiente, anoche me dieron verdaderas ganas de cerrar el blog.

Me tomaré unos días más para reflexionarlo mejor o para encontrar encontrar otras vías. Pero les quiero ser sincero, como siempre: estoy un poco cansado de todo. Pero como no es una decisión menor para mí, lo analizaré muy bien y pediré consejos, sugerencias y lo que haga falta.

Abrazo

JB

 

Superpuestos

Clasificado bajo Opinión, Pumas, UAR, URBA | el 05-08-2011 |

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Una vez más, un partido de Los Pumas se juega al mismo día y a la misma hora que toda la fecha de la URBA. Muchas veces, fue la dirigencia de Buenos Aires la que miró su ombligo sin importarle el seleccionado argentino. Pero ahora, ¿no podía la UAR ubicar este amistoso en otro día cuando no aparece ningún impedimento desde adentro ni desde el exterior? ¿No sabia la UAR que la URBA ya había programado su fixture para este año teniendo en cuenta los otros compromisos ya pactados de Los Pumas? ¿Era necesario sacarle ahora jugadores a clubes de Buenos Aires para este combinado sudamericano, cuando se está disputando el Top 14?

La verdad es  que en vistas de todo lo que ha venido sucediendo en este último tiempo, se esperaba, al menos de quien esto escribe, un gesto más contemplativo del lado de la UAR. O menos confrontativo. No suma nada en este momento.

 

Editorial

Clasificado bajo Opinión | el 18-04-2011 |

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No suelo recurrir a este estilo, tampoco me gusta, pero creo que la situación lo amerita y, si me permiten, haré abuso del privilegio que me otorga ser el responsable único de lo que se escribe en cada post de este blog. Por eso, no abundaré, al menos hoy, sobre todo lo que está ocurriendo en el rugby de Buenos Aires. Porque todo está dicho, todo está expuesto y es hora, quizá, de aportar algo de serenidad.

Sólo sostendré, desde mil rol de periodista que no juega, no dirige ni entrena, lo que vengo diciendo desde el comienzo. Que los jugadores del Pladar deben jugar en sus clubes de la URBA sin modificar el actual régimen, hasta que la UAR, de una buena vez, les encuentre un calendario acorde a la alta competencia internacional para la que se preparan, que no es, precisamente, en este ámbito doméstico. Y que el doble discurso, desde el amateurismo y desde el profesionalismo, se ponga, también de una buena vez, en blanco sobre negro.

Por último, que este período de transición necesario y alentador se lleve adelante con grandeza, pensando en TODOS, y no con el ánimo de egocentrismo, soberbia y revanchismo que se advierte desde algunos sectores.