Wilko

Clasificado bajo Foco, Internacionales | el 13-12-2011 |

21

Se trata del rugbier más determinante para un seleccionado al menos en la última década. Que se ha ganado el rubro de leyenda, como uno de los grandes de todos los tiempos. Cuatro Copas del Mundo, un título (2003), una final (2007); campeón del 6 Naciones; el mayor anotador de penales (255) y drops (36) en test-matches; el que más tantos logró para los British & Irish Lions (67). Pero el que además de su pié mágico revolucionó el puesto de apertura imponiendo ahí un tackle feroz y al que todos consideran un verdadero caballero del rugby. Jonny Wilkinson, Wilko, ha decidido que no jugará más en el seleccionado de Inglaterra.

Las vueltas de la vida. Martin Johnson fue el que dio una puntada más para colocarlo más cerca de aquel inolvidable drop de derecha que sentenció la final de la Copa del Mundo 2003, ante los Wallabies, en el Olímpico de Sydney, y en uno de los partidos más dramáticos de la historia del rugby.

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Y fue el mismo Jonno, ya en otro rol, el que le marcó la última jugada, cuando lo mandó a reemplazar en el duelo de cuartos de final ante Francia, por la reciente Copa del Mundo. Recuerdo esa escena en el Eden Park. En medio de la confusión inglesa, Wilko se fue en silencio, como si nada. Y escribí en Twitter que quizá estábamos asistiendo a la última función de uno de los más grandes de la historia.

Ni Wilkinson ni Johnson, dos gigantes, el capitán y el hombre clave en el título del 2003, tuvieron un buen Mundial, aunque el apertura sacó a relucir su sangre fría para liquidar el partido con Escocia en el momento más caliente. Y ambos se marcharon de sus distintas funciones a la vuelta de Nueva Zelandia. Wilko como jugador y Jonno, como coach.

Pero hoy la noticia es que ya no lo veremos más a Wilkinson con la número 10 de la Rosa. Lo decidió a los 32 años, luego de vestir la camiseta de Inglaterra en 91 tests y de haber anotado nada menos que 1.179 tantos. Un fenómeno que marcó una época.

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USA

Clasificado bajo Foco, Juegos Olímpicos | el 06-12-2011 |

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Así como se viene escribiendo que el Rugby Championship provocará un antes y un después en el rugby argentino, desde hace un buen tiempo que se sostiene que lo mismo le pasará al rugby mundial con el ingreso a los Juegos Olímpicos. Más países jugándolo en pos de una medalla y más desarrollo del Seven, la especialidad con la que se debutará en Río de Janeiro 2016.

Prueba de esto último es lo que se prepara en los Estados Unidos. La Unión de ese país acaba de contratar 23 jugadores de Seven (15 hombres y 8 mujeres) que se dedicarán exclusivamente al rugby, con sede en el Centro de Entrenamiento Olímpico que está en California.

Noticias como estas habrá muchas en lo que viene.

Agradecimiento a Sebastián Bustos Rappa, desde USA

 

UAR (Castillo)

Clasificado bajo Foco, UAR, URBA | el 05-12-2011 |

48

El tucumano Luis Castillo seguirá siendo el presidente de la Unión Argentina de Rugby (UAR) por un nuevo mandato, después de haber conseguido este fin de semana, en Paraná, el apoyo de todas las Uniones del país. En los próximos días se tejerá el armado del próximo Consejo, que en principio gobernará el período 2012-2014, aunque existe una intención de modificar los estatutos para extender los mandatos a cuatro años.

El rugby argentino afrontará en el futuro un frondoso panorama, sobre todo en el ámbito internacional, con el ingreso de Los Pumas al Rugby Championship.

De este modo, se zanjaron las diferencias que en algún momento habían existido entre Tucumán y Córdoba por el control de la UAR. Cabe destacar que Buenos Aires también apoyó la continuidad de Castillo.

El armado del futuro mapa de la dirigencia tendrá también algunos cambios, ya que varios de los presidentes de las Uniones que comandaron el proceso de llevar al Interior a la cabeza de la UAR terminarán sus mandatos.

Por otro lado, la UAR se encuentra abocada a renovar los contratos de sus sponsors. Uno, clave, es con el Standard Bank, con el que llegó a un nuevo acuerdo. ¿Por qué es importante? Porque el anterior incluía la cesión temporaria de las oficinas que actualmente tiene la Unión en la calle Reconquista.

Pero como ese edificio se vendió, se esta buscando un nuevo lugar, mientras se extiende por unos meses el contrato de alquiler. La intención de la UAR es mudarse a la Zona Norte del Gran Buenos Aires. Cabe recordar que la Municipalidad de Tigre le cedió un predio para el Alto Rendimiento en la localidad de Benavídez.

Donde no hubo acuerdo fue en la URBA. Finalmente, se presentarán dos listas para la renovación parcial del Consejo. Una, apoyada por los clubes más afines a la actual conducción, lleva como vicepresidente a Pedro De Larrechea, de Olivos. La otra, impulsada por clubes como Belgrano, SIC, Lomas y La Plata, postula para ese cargo a Osvaldo Ferreras, de San Cirano.

 

Mono

Clasificado bajo Foco | el 02-12-2011 |

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Cristian Sánchez Ruiz fue elegido por la UAR como Oficial Nacional de Referato, con el objetivo de desarrollar el arbitraje de base en todas las Uniones del país. Asumirá sus funciones el 1º de febrero del año próximo.

El Mono Sánchez Ruiz, apertura de Olivos durante varias temporadas, es profesor de educación física y se dedicó al arbitraje ni bien se retiró como jugador.

El arbitraje es un tema fundamental en el rugby argentino y está bien que la UAR busque estas opciones.

 

Plata

Clasificado bajo Foco, Juegos Panamericanos | el 31-10-2011 |

48

Una medalla de plata en los Juegos Panamericanos es un logro excepcional para cualquier deportista argentino, que suele prepararse cuatro años para esa meta, y para desde ahí despegar sus sueños a los Juegos Olímpicos, la máxima aspiración. Pero el sabor es distinto si el segundo lugar del podio le corresponde a Las Leonas o al seleccionado de fútbol, que eran amplios favoritos, aunque con la redonda la Argentina ya no es favorita de nada.

Bien, el rugby vivió en Guadalajara un hecho histórico, con su primera participación en un Juego Panamericano, la antesala a la vuelta a los Juegos Olímpicos, que no será en Londres 2012, sino en Río de Janeiro 2016. Y en ese ámbito, Los Pumas 7 eran los amplios favoritos a quedarse con el primer Oro, porque la Argentina es dominadora desde siempre en la Región, porque el equipo se preparó espacialmente y por la calidad de sus jugadores.

Sin embargo, Los Pumas 7 no se llevaron el primer lugar. Quedaron segundos. Medalla de Plata. Y el sabor es amargo, difícil de festejar, porque no se jugó bien y la final contra Canadá se escapó por dos errores groseros.

Fue 26-24 para Canadá, que casi significa ir a tiempo extra si Gonzalo Gutiérrez Taboada metía la difícil conversión que le quedó tras el try de Joaquín Luchetti en la última jugada. Los Pumas jugaron realmente mal, como lo reconoció su entrenador, Nicolás Fernández Lobbe, y no alcanzó con la entrega.

El bronce fue a manos de los Estados Unidos, que superó a Uruguay por 21-17.

La importancia de esta acontecimiento la rubricó el hecho de ver al presidente del IRB, Bernard Lapasset, entregar las medallas en el podio.

Un acontecimiento histórico para el rugby, en el cual, lamentablemente, Los Pumas 7 no cumplieron con las expectativas.

 

Bleus

Clasificado bajo Foco, Mundial 2011, Nueva Zelanda 2011 | el 08-10-2011 |

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La locura con la que juega en los Mundiales es el sello de Francia. Lo hizo de nuevo. En un sábado de luna llena en Auckland. En el Eden Park. Cuando pocos apostaban por ella. Ante una Inglaterra que arribaba como favorita y poderosa. Otra vez aparecieron les bleus, venciendo por 19-12. Con una determinación mental tremenda. Con una tercera línea que barrió la cancha. Con un primer tiempo perfecto (16-0, dos tries) que significó un golpe de nocaut para los de Martin Johnson. Con un Marc Livremont exultante, que venía peleado con todos, especialmente con la prensa de su país, que comparaba a esta selección con la de Domenech en el Mundial de fútbol de Sudáfrica.

Sí, Francia está de nuevo en las semifinales. El primero en la historia que llega a esa instancia luego de haber perdido dos partidos en la fase regular. Recordar: este mismo equipo cayó hace una semana con Tonga, jugando un rugby paupérrimo. Pero nunca hay que darlo fuera a los franceses. Por algo son los verdugos de los All Blacks. Y en este país, en 1987, arrancaron con ese cartel cuando en la semifinal bajaron a los Wallabies. Para valorar aún más: ¡cuánto mérito el de Los Pumas en 2007 al ganarles dos veces en su propia tierra!

Fue una noche maravillosa, alimentada desde la tarde, con las calles y el Fanzone de Auckland invadidos por franceses e ingleses, vestidos con sus camisetas, cubiertos con sus banderas y pintados en sus caras. Un clima único. Difícil encontrar un lugar en el mundo donde se viva semejante fiesta del rugby. Con los buses esperando en largas filas para llevar a la multitud al Eden Park. O con los cientos que prefirieron ir a pie desde Queen’s Street, desde donde arrancaba el Fan Trail, en un recorrido que demandaba una hora para tres kilómetros.

Fiesta absoluta. Para los argentinos, que los había, y muchos, como para ir tomando la temperatura de lo que ocurrirá dentro de unas horas, cuando los que estén en ese lugar privilegiado sean Los Pumas. Y contra los All Blacks, nada menos. Atentos, porque impresiona el Eden Park. Tiemblan las piernas cuando uno va llegando. Y más aún cuando se está adentro. Es un templo del rugby.

Hinchas de los dos seleccionados, juntos, cantando en los buses. La Marsellesa, de un lado. El God Save the Queen, del otro. Un clásico del rugby europeo trasladado a un cuartos de final en el Hemisferio Sur.

Y adentro, todo fue de Francia. Cuesta creer que este mismo equipo haya sido el que perdió contra Tonga. Un francés lucía un cartel que rezaba: “Jueguen como Tonga”. Y Francia salió con una actitud fenomenal. A comerse a Inglaterra. A demolerlo a tackles y a darle rienda suelta a su otro sello, el del rugby champagne. Con un Rougerie que jugó un test memorable, al igual que Yachvili manejando la base y Clerc dándole vértigo a cada pelota. El hizo el primero y le sirvió el segundo a Medard.

Los forwards, por su parte, fueron gladiadores. Bonnaire (sobre todo él), Harinordoquy y el capitán Dusautoir brillaron de principio a fin. Estuvieron en todos lados. Defendiendo y atacando.

Inglaterra sólo reaccionó de a ratos. Llegó invicto, pero estuvo cerca de perder con Los Pumas y con Escocia. Acá, Francia lo desnudó. Y quizá hayamos visto el último partido de Jonny Wilkinson en una Copa del Mundo. Una leyenda que salió en el segundo tiempo y que no tuvo un buen torneo. Hasta anduvo flojo con el pié.

En la otra semifinal, en Wellington, Gales hizo historia otra vez en Nueva Zelandia. Como en 1987, alcanzó otra vez las semifinales. Irlanda, que venía de bajar a los Wallabies, se frustró nuevamente. Fue la última oportunidad de su extraordinaria generación liderada por el gran Brian O’Driscoll.

Los Dragones pegaron de entrada con un try de Shane Williams a los 2 minutos. Y en el arranque del segundo tiempo, Irlanda consiguió igualar en 10 con un try de Keith Earls, pero, enseguida, Gales lo liquidó con tries de Phillips y de Jonathan Davies, que lleva el mismo nombre y apellido de aquel apertura que descolló en 1987.

Curiosidad de esta semifinal que protagonizarán los del Norte: ambos llegan a esa instancia sin ser invictos y luego de haber quedado segundos en su zona. Los dos que arribaron con todos los partidos ganados, se quedaron afuera.

En horas, será otra historia. El turno del Sur. En Wellington, Springboks-Wallabies. Y aquí, en Auckland, en el Eden Park, Los Pumas yendo por la hazaña contra los All Blacks. Preparados para vivir otra fiesta de rugby.

 

 

Playa

Clasificado bajo Foco, Mundial 2011, Nueva Zelanda 2011, Pumas | el 06-10-2011 |

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Visa Onetangi Beach es una de las tantas playas que reúne Waiheke Island, a unos 35 minutos de ferry del puerto de Auckland. Un lugar maravilloso, soñado, con el mar azul y transparente, las casas incrustadas en las colinas verdes y repletas de vegetación, los caminos sinuosos y una tranquilidad pasmosa. Teñido de rugby en éste jueves neozelandés. Está la delegación entera de Francia. Y hay, fundamentalmente, Pumas. En scooters, paseando con sus novias. Ahí van, disfrutando del día de sol, Juan Leguizamón, Martín Rodríguez, Leonardo Senatore, Agustín Creevy, Alfredo Lalanne y Lucas González Amorosino. Encontrándose con hinchas argentinos y posando con una bandera que lo dice todo en cuanto a la pasión.

Es que ha sido el jueves del descanso para Los Pumas. El último antes del duelo histórico del domingo ante los All Blacks, que también pasearon por la playa, en este caso la que está a metros de su concentración, en Takapuna, en las afueras de Auckland. Un día para aflojar las tensiones, limpiar la cabeza y encarar de lleno las horas que se vienen. Entre ellas, las de las 13.00 del viernes, cuando Santiago Phelan dé a conocer los XV titulares y los 7 reservas que saldrán al Eden Park intentando la hazaña de vencer a los mejores del mundo en su casa.

Un jueves que también mostró a Santiago Fernández, Horacio Agulla y a miembros del staff almorzando con sus familias en el Waterfront, a Patricio Albacete paseando con amigos por el centro de la ciudad y a Marcelo Bosch junto a su novia trepando a lo más alto (328 metros) de la Sky Tower.

Hay precaución en la gente de aquí con la que uno charla. No son pocos los que creen que Los Pumas pueden ganarle a los All Blacks. No ocurre lo mismo con la prensa, para la que los argentinos parecen no existir. Incluso, en una sección que dan noticias generales de los países que están en los cuartos de final, del único que no escriben es de la Argentina. Aunque Colin Meads, gloria de los Abs, hoy señaló en una columna referida a que Gales puede llegar a la final, que Los Pumas tienen un juego al que los locales deben respetar.

Los Pumas pisarán este viernes el Eden Park. En la clásica ronda que da comienzo a cada práctica, Phelan dirá en voz alta el equipo. Y ya no habrá tiempo para más descanso. La batalla, una de las más importantes de la historia del rugby argentino, estará al alcance de la mano.

Afilados

Clasificado bajo Foco, Mundial 2011, Nueva Zelanda 2011, Pumas | el 05-10-2011 |

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Visa Los forwards reunidos, con el Pato Albacete llevando la voz cantante y Corcho Fernández Lobbe como si fuese a jugar, es una de las imágenes de Los Pumas en el miércoles neozelandés. Corresponde al entrenamiento de la mañana, en The Trusts Stadium, en Waitakere City, a unos 20 minutos del centro de Auckland. Que buena parte se llevó a cabo bajo la lluvia y otra, bajo el sol. Y es una de las imágenes de un equipo que está mentalizado en dar el gran golpe en la Copa del Mundo. En hacer más historia volteando a los All Blacks en su casa. Sabiendo que se trata de una batalla complicadísima, pero posible al fin.

“Son 80 minutos y somos 15 contra 15″, es lo que repite cada integrante del plantel Puma. Todos reconocen que los All Blacks son los mejores del mundo, a los que muchos de ellos incluso admiran, pero confían en el plan de juego que intentarán llevar adelante y, sobre todo, en el corazón que lleva adentro esa camiseta.

Antes de ir hacia el estadio, Los Pumas tuvieron una sesión de video. A la tarde, fueron al gimnasio y hoy, jueves en Nueva Zelandia, tendrán día libre. El viernes, luego del reconocimiento del Eden Park (ese día también irán, escalonados, All Blacks, franceses e ingleses, estos dos últimos protagonistas del choque del sábado), Santiago Phelan dará a conocer el XV titular y los 7 que estarán de reservas.

El plan de juego no ofrece muchos misterios. Excelente obtención, extremo control, máximo concentración, fiereza en el tackle, organización defensiva (nunca ir de a uno; tratar de envolverlos entre dos y tres), orden, pelotas lentas, ataque por el canal del 10 y, más que nunca, no desperdiciar ni una posibilidad para anotar puntos. Los 80 minutos, de físico y de cabeza. Los Pumas creen que si pueden lograr todo esto, la victoria es posible.

¿Qué pistas hay del equipo que puede salir el domingo al Eden Park, a las 20.30 de Nueva Zelandia, las 4.30 de la Argentina? Algunas. Retornará Rodrigo Roncero, recuperado de la lesión que lo sacó del test contra Escocia. Podría volver Felipe Contepomi de 10, aprovechando que no estará Dan Carter y que Colin Slade, seguramente su reemplazante, sentirá la presión del acontecimiento. En ese caso, Santiago Fernández volvería de 12. ¿Y en la tercera línea? El que más chances tiene es Leonardo Senatore, 8 ante Georgia. Y es probable que regresen a la titularidad Manuel Carizza, Gonzalo Camacho y Martín Rodríguez, aunque esto no es oficial y debe tomárselo de esa manera. Como pistas.

Auckland, a todo esto, ya es una fiesta preparando el fin de semana espectacular que se viene. Con franceses, ingleses y argentinos dándole color a una ciudad grande y con el movimiento de las urbes. Se respira rugby por cada rincón. La gente respeta a Los Pumas. Más aún: quieren mucho a los argentinos. Y también empezó a haber respeto desde el lado de los All Blacks.

Mientras, Los Pumas esperan afilados. Con la chance de hacer aún más historia. Falta menos.

Crédito Foto: Rodrigo Vergara-UAR

Extremos

Clasificado bajo Foco, Mundial 2011, Nueva Zelanda 2011, Pumas | el 04-10-2011 |

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Visa Es muy notorio el contraste. Mientras los All Blacks contestan sobre el cruce de cuartos de final del domingo como si se tratase de un trámite, a Los Pumas parece que les sale espuma de la boca cuando mencionan que “hay que jugar un partido perfecto” y, de ese modo, se dan manija para soñar con una victoria que sería una epopeya. Son, al cabo, los dos extremos en un duelo de ésta naturaleza. Del poderoso que se siente ganador de antemano y del más modesto que sabe que tiene la oportunidad de voltear a un gigante en su propia casa y en el torneo que más lo desvela.

Es así, nomás. Aquí hay una confianza 100 por ciento pura en Nueva Zelandia, que es decir los All Blacks, como reza la leyenda que lleva la pelota gigante que está instalada en el Fanzone, en la zona del Waterfront, a orillas del Pacífico, en el centro de Auckland. Una ciudad que respira rugby más que nunca. Con franceses, ingleses y argentinos que se mezclan en las calles con los habitantes de ésta urbe, dándole marco a la llave de los cuartos de final que el sábado y domingo se jugarán en el Eden Park.

Ese contraste se vivió en el martes neozelandés. Por un lado, en la conferencia de prensa que cinco jugadores de los All Blacks (Cory Jane, Richard Kahui, Kieran Read, Adam Thompson y Victor Vito) brindaron en el hotel donde se encuentran alojados, el Spencer On Byron, en Takapuna, en las afueras de Auckland, hubo un clima rondando lo despectivo en la referencia a Los Pumas. “Me preguntás por el equipo o por el animal”, contestó Read cuando un periodista argentino lo consultó sobre las fortalezas del seleccionado argentino. Y en esa vía giraron las otras tres respuestas.

La prensa local es más categórica aún. Ni se plantean una derrota de los All Blacks. Sí algunos ex jugadores, como Andrew Merthens, quien sostuvo que a los de negro les convenía enfrentar más a Escocia que a Los Pumas.

“Vamos por más” es el extremo argentino que planteó Juan Figallo cuando se le pidió un mensaje a los argentinos. “Los superamos en entrega y en corazón”, agregó el pilar salteño, quien entró como titular en los cuatro partidos. De todos modos, el jugador surgido del Jockey Club es lógico al afirmar que “para ganar tendremos que jugar un partido perfecto. No hay otra chance”.

Y mientras para los All Blacks parece ser un partido más, para la enorme mayoría de Los Pumas es el partido soñado. Un cuartos de final de una Copa del Mundo, ante los mejores y en el Eden Park. Y como todo test de esa naturaleza, lo están preparando a fondo, dosificando, como la semana anterior, lo que es entrenamiento físico con descanso. Y mucho, mucho análisis. Buscando cuáles son las mejores fórmulas de contrarrestar a los locales. Primero y fundamental, imponiendo un ritmo propio. Cualquiera sabe que si son los All Blacks los que marcan el trámite, no sólo será derrota segura, sino también posible goleada.

Marcos Ayerza, de muy buen partido contra Georgia, confía en el scrum: “Si le ganamos esa primera batalla, será clave para el resto. Ellos tienen un muy buen scrum, y doblegarlos ahí puede significar una llave muy importante”. El pilar contó que todo esto se está analizando y que en las horas que vienen todos los primeras líneas se reunirán con Mauricio Reggiardo para fijar ahí una estrategia.

Clave será en el scrum la interpretación del árbitro. Aquí, la prensa local hizo eje en ello, al punto que la tapa del suplemento deportivo del New Zealand Herald es el australiano Steve Walsh, designado para Inglaterra-Francia. El galés Nigel Owens dirigirá el domingo. Viene con mala reputación después de perjudicar más de la cuenta a Samoa en el choque con los Springboks. Y aquí se encargan de recordárselo.

“Me arbitró muchas veces. Tiene una interpretación del scrum particular, como la tiene cada referí. Pero es un árbitro que cree estar en un pedestal. Y si aquí lo critican, es capaz de castigar al equipo local con toda la gente en contra”, apuntó Ayerza, a quien Owens lo arbitró en Inglaterra.

Los Pumas volverán el miércoles a las prácticas. Por la mañana, en el Trust Stadium, a unos 15 minutos del centro de Auckland. El jueves habrá día libre y el viernes, luego del reconocimiento del Eden Park, Santiago Phelan dará a conocer los XV titulares y los 7 suplentes que el domingo saldrán a jugar el partido más trascendente de los últimos cuatro años. A intentar, como esta chica con la bandera, que no sea todo 100% Nueva Zelandia.

Cambio

Clasificado bajo Foco, Mundial 2011, Nueva Zelanda 2011, Pumas | el 03-10-2011 |

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Visa Cambia la escenografía del viaje al llegar a Auckland. Se acabó el verde, la tranquilidad, el silencio y porqué no la hospitalidad que brindaron Dunedin, Invercargill, Palmerston North y hasta Wellington, en su condición de capital de Nueva Zelandia. Auckland es ciudad-ciudad. Las moles de cemento y vidrio trepan a los cielos, las avenidas son hormigueros de autos y gente, fluyen los negocios, el cruce de culturas es intenso, sobre todo con influencia asiática, y el ruido es el clásico de las grandes urbes. Sólo se mantiene igual el clima. Llueve y llueve en éste lunes que ya se va, ventoso y brumoso, ocultando la punta de la Sky Tower,  que es uno de los emblemas del centro comercial de éste país.

También cambia la escenografía para Los Pumas en ésta Copa del Mundo. Porque ahora vienen los cuartos de final. Y porque ahora vienen, fundamentalmente, los All Blacks. En una nación que no habla de otra cosa que de la lesión de Dan Carter. Todo gira alrededor de la estrella. Es tapa y título principal de todos los diarios y noticia central en los noticieros de la televisión. Habla su madre, su abuela, se analiza a su reemplazante (el chico Colin Slade), se opina cómo hará Graham Henry para armar el equipo sin él y se rememoran situaciones parecidas que vivieron los ABs (el caso más emblemático, el del capitán Andy Dalton, días antes del inicio de la Copa del Mundo de 1987, también aquí).

Pero nadie aquí, ni la prensa ni la gente, ponen en duda que, aún sin Carter, los All Blacks pasarán sin problemas a Los Pumas. En Auckland sí que el seleccionado argentino pasa desapercibido. Casi que se lo ignora. O se lo minimiza. Ni siquiera se lo recibió el lunes al mediodía en el aeropuerto con el Haka que fue protagonista en las otras ciudades. Se insiste: Auckland, al menos por ahora, es otra cosa, como salida de la Nueva Zelandia que fue acompañando el recorrido por la Copa del Mundo.

Está claro que los All Blacks son los grandes favoritos para el duelo del domingo en el Eden Park, pero en Nueva Zelandia parecen no haber aprendido la lección que los partidos hay que jugarlos. La historia se los marca, pero ellos ya piensan en una semifinal contra los Springboks o los Wallabies. Algo similar pasa con los ingleses. Ya se ven en la final, preguntándose si podrán vencer a los locales en la final.

Pero convengamos que todo este escenario les conviene a Los Pumas, por más que estén instalados en un hotel (el Heritage) en pleno centro y en pleno ruido, a la vuelta de la Town Hall. Cuanto más se los minimice, mejor para ellos, que se sienten más fuertes en la adversidad. Aunque el domingo tengan una misión casi imposible.

Para intentar la proeza (porque eso sería ganar el domingo), el equipo programó una semana muy parecida a la anterior en Palmerston North. Sólo habrá dos prácticas fuertes: el miércoles y el viernes. Martes, gimnasio; jueves, libre y sábado por la mañana, reconocimiento del Eden Park. Como adelantaron Phelan, Contepomi, Ledesma y Albacete tras la deslucida victoria ante Georgia, el ojo estará puesto en analizar al máximo cada detalle de los All Blacks. Hasta el más mínimo. “Hasta qué número calzan”, como dijo Ledesma. Hay que agudizar la cabeza y relajar los cuerpos golpeados.

Los All Blacks, en cambio, se alejaron del centro. Necesitan salir de todo el ruido que existe alrededor de ellos, más aún después de lo de Carter, quien como Corcho, se quedó con el equipo. Los de Henry están alojados en el coqueto Spencer On Byron, en Takapuna, a dos cuadras de la playa y a unos 25 minutos del centro de Auckland.

Auckland recibirá a enorme parte del tramo central de la Copa del Mundo, aunque Wellington tendrá el fin de semana dos duelos de campanillas: el sábado, Irlanda-Gales, y el domingo, Springboks-Wallabies. Pero los otros dos cuartos, las semifinales, el partido por el tercer puesto y la final se disputarán aquí.

En el recorrido por el centro, en Queen`s Street, la avenida que desemboca en el Waterfront, se ven argentinos, pero más franceses e ingleses. Buena fortuna ha tenido Inglaterra en éste Mundial. Jugó los tres primeros partidos en la misma ciudad, Dunedin, y bajo techo. Después se trasladó a Auckland para el duelo decisivo con Escocia y seguirá aquí hasta que concluya su participación. Vale aclarar que no era cabeza de serie, sino la Argentina. Los neocelandeses se lo remarcan y algunos diarios hasta se burlan del IRB por la sanción de la que zafó Jonny Wilkinson.

Empieza una semana histórica. Por primera vez Los Pumas pisarán el Eden Park, el único templo del rugby que les falta. Con los All Blacks, en un cuartos de final de un Mundial. Al que llegan por segunda vez consecutiva. No sólo por Auckland la escenografía ha cambiado en éste viaje.