Historia

Clasificado bajo Diario de viaje, Sensaciones | el 15-08-2012 |

15

En el Waterfront de Ciudad del Cabo está el Nobel Square, un espacio con estatuas en homenaje a los cuatro Premio Nobel de la Paz que tuvo Sudáfrica: Albert Luthuli (1960), Desmond Tutu (1984) y Frederik de Klerk y Nelson Mandela (1993). Todos los que pasan por ahí se sacan una foto al lado de la que refleja a Mandela.

Hoy por la mañana vi una escena todo cariño. Varios niños negros, con uniformes escolares, acariciándole la cara al Gran Mandela como si esa estatua fuese de carne y hueso.

Mandela fue, es y será el gran prócer de Sudáfrica. A metros del Nobel Square hay un museo del hombre que fue vital para terminar con el apartheid en este país y desde ahí salen las embarcaciones para Robben Island, donde Madiba estuvo preso durante 27 años. Hoy tiene 94.

Hoy también es un día histórico, sobre todo para el rugby. Hace 20 años, tras el fin del boicot internacional al sangriento régimen de discriminación racial, los Springboks jugaron por primera vez un test después de una ausencia que se extendía desde 1981. En el medio, sólo enfrentaron a seleccionados disfrazados bajo otra denominación. Los Pumas como Sudamérica o Hispanoamérica XV o los All Blacks como NZ Cavaliers.

El 15 de agosto de 1992, conocido acá como “The Return”, en el Ellis Park de Johannesburgo, los Springboks volvieron a jugar oficialmente contra un seleccionado de otro país. Fue ante los All Blacks, que los vencieron 27-24. Un momento histórico, con el viejo himno de Sudáfrica y también con las viejas banderas.

En los Boks jugaron las dos estrellas de la era del boicot: Naas Botha (capitán) y Danie Gerber.

En ese gira que hicieron los All Blacks, se enfrentaron a los Juniors Springboks, integrados en gran mayoría por los que en 1995 se consagraron campeones del mundo.

El segundo test post boicot fue en Newlands, donde Los Pumas jugarán el sábado. Esa vez, los Wallabies no tuvieron piedad y ganaron 26-3.

No sólo el rugby, sino toda Sudáfrica cambió de 20 años a esta parte. Cambios, ya no en el rugby, sino en la sociedad, que tardarán mucho tiempo más en verse realizados. Porque esos chiquitos negros que hoy acariciaban al Mandela estatuta como si fuese de carne y hueso son los primeros que gozarán de una educación digna.

Lluvia

Clasificado bajo Análisis, Diario de viaje, Mundial 2011, Nueva Zelanda 2011, Pumas | el 15-09-2011 |

52

Visa Llueve en Dunedin y llueve en Invercargill. El frío y el viento acompañan en ambos escenarios. Ese es el clima que les toca a Los Pumas en el jueves neocelandés. Llueve en la última práctica en el Caledonian Ground de la ciudad que los cobijó desde su arribo a la Copa del Mundo. Llueve en la ciudad que los recibe para el partido del sábado contra Rumania, segunda escala en la ruta hacia los cuartos de final. Tres horas de recorrido en micro entre una y otra. De la parte inferior de la Isla Sur hasta el extremo absoluta de la misma.

No es antojadiza la referencia metereológica en el arranque de ésta crónica. Además del poder físico de los rumanos, Los Pumas tienen muy en cuenta en qué condiciones se puede llegar a jugar el test en el pequeño reducto del Rugby Park Stadium. Imploran porque la lluvia se ausente al menos entre las 15.30 y 17.30 del sábado. Se sabe: con la pelota mojada es más complicado plantear un partido como el que preparan los argentinos. O sea, con mucho control, desgaste con los forwards y más vuelo hacia afuera del que idearon contra Inglaterra.

Otro factor es el viento. El Rugby Park Stadium de Invercargill no tiene tribunas atrás de los ingoals. Es abierta y el viento entra por todos lados. Se vio anoche, en la victoria de Escocia ante Georgia. Un pateador preciso y letal como Dan Parks hizo la diferencia. A los palos y con sus kicks tácticos, de un lado al otro y a cargar. Ese partido entre los dos rivales que les tocarán después a Los Pumas puede ser un espejo ante idénticas condiciones, ya que también llovió. No hubo tries y a los dos les costó mucho hilvanar más de tres fases seguidas por pérdidas de pelota.

Pero tampoco es cuestión de encender más alarmas de las necesarias. Fundamentalmente, porque Los Pumas lucen confiados y seguros de sí mismos, sabiendo que hay que ir paso a paso y jugando cada partido como si enfrente estuviesen los All Blacks. “No ganamos con la camiseta. Sabemos que no nos sobra nada. Lo más importante es la humildad”, señala el gran Pato Albacete, estandarte de éste equipo.

“¡Tenemos que tacklear bien abajo!”, se le escucha arengar a Corcho Fernández Lobbe, capitán para esta parada. Fue durante una parte del entrenamiento de esta mañana, la última en el Caledonian Ground, al que el periodismo tuvo acceso completo. Otra muestra de que el equipo está bien. Sí, a los rumanos habrá que detenerlos hachándolos bien abajo, buscando siempre desordenarlos. Ahí es donde son más vulnerables y caen en penales.

Al margen del planteo y de las condiciones climáticas, Los Pumas deben sí o sí aprobar la gran materia pendiente de los últimos años, y que se volvió a evidenciar ante Inglaterra. Tienen que marcar puntos en cada acción de ataque. Con el try y con el pié. Si no se suma, todo los demás se va al tacho.

La gran responsabilidad de las patadas estará a cargo de Martín Rodríguez, quien sabe que falló más de la cuenta en la batalla de Dunedin. Las salidas y los kicks al touch y a los palos serán misión del rosarino, que, además, cambiará de puesto. De 15 a 12, como un segundo lanzador al lado de Santiago Fernández.

Mañana, viernes en Nueva Zelandia, será la primera práctica en Invercargill. Nada intensa. El plan de juego se aceitó en Dunedin. Rumania está más cerca. Pese al frío, la lluvia y el extremo del mundo que se siente en estos lares, los corazones empiezan a calentarse de nuevo. Ahí van Los Pumas.

Dunedin-Invercargill

Clasificado bajo Diario de viaje, Mundial 2011, Nueva Zelanda 2011, Pumas 7 | el 14-09-2011 |

39

Visa Ya está siendo tiempo de despedirse de Dunedin. La ciudad del verde, de los parques, de las calles empinadas (la mayor del mundo está aquí, se llama Baldwin Street y tiene una inclinación máxima de 19 grados, como lo graficó canchallena) , de las bahías, de los estudiantes, de las colinas, de las canchas de rugby por todos lados, de las playas, de la pulcritud, del frío y, sobre todo, de su gente amable. Dos semanas duró en este punto de la Isla Sur la estadía de Los Pumas, que han ganado fans por su comportamiento y por la actuación del sábado contra los ingleses.

Es momento de despedirse de Dunedin, entonces. Buenos recuerdos quedarán en la memoria. Cuando en la Argentina se esté terminando el miércoles, Los Pumas -y nosotros también- estarán viajando rumbo a Invercargill, en el extremo de la Isla Sur. Frío extremo y hasta nieve pronostican. “Lo único que espero es que no llueva el sábado”, ruega el capitán, Juan Fernández Lobbe. Llovió en la noche del miércoles, cuando Escocia le ganó 15-6 a Georgia un partido duro y cerrado, sin tries y con la puntería de Dan Parks. Pero Corcho ya piensa en Rumania, que aguarda en esa ciudad. El test por la segunda fecha del Grupo D será a las 15.30 de Nueva Zelandia, las 0.30 de la Argentina. Quizá no haya agua, pero sí mucho viento.

Pero, claro, para ir a Invercargill todavía falta, aunque ya se estén preparando las valijas. Los Pumas transitaron un míercoles tranquilo, pactado como día libre. Repitiendo la rutina de 2007, hubo gran asado en el parque del Mercure Hotel, enfrente del bello Jardín Botánico de Dunedin. A cargo del doctor Guillermo Botto, hombre de San Cirano, en ausencia de quien fue el responsable en Francia, el Campeón Sergio Carosio, quien tuvo que volverse a la Argentina por un problema personal.

La foto en la que aparecen Mario Ledesma, Botto, Alejandro Cubelli (manager), Martín Scelzo y Maximiliano Bustos (todos primeras líneas) no sólo grafica el asado, sino también el buen clima que reina en la concentración Puma. Hay tranquilidad y confianza. Aunque con una derrota, el plantel sabe que ante Inglaterra apareció el equipo. Que hay potencial suficiente para encarar lo duro que aguarda en esta primera rueda.

Después del asado, hubo gran campeonato de truco. Sólo abandonaron el hotel para dar las últimas vueltas por Dunedin los que quedaron eliminados pronto. Y en la noche del miércoles, la mayoría vio el partido Escocia-Georgia.

Antes de viajar a Invercargill, será la última práctica en el Caledonian Ground, con posterior atención a la prensa. A las 10 de la mañana. Luego, a almorzar y a subirse al micro para recorrer una tres horas hasta llegar al extremo de la Isla Sur.

Desde Invercargill será la próxima crónica. Este primer contacto con Nueva Zelandia que permitió Dunedin sirvió para conocer un gran país, donde predomina el hágalo usted mismo. Los hoteles tienen todo para que uno se cocine en la habitación. Hasta para lavarse la ropa. Olvídense de pedir algo de comer a las 12 de la noche. Lo mismo ocurre en los súpermercados (uno puede evitar la cola, pasar el código de barras de cada producto y pagar con tarjeta) y en los aeropuertos con el check-in.E, insistimos, la amabilidad de su gente. Todo lo resuelven con una sonrisa y buena onda.

A la segunda parada de Los Pumas en la Copa del Mundo. En busca del primer triunfo y de enderezar el rumbo hacia el objetivo de alcanzar los cuartos de final.

Crédito Foto: Prensa UAR

 

10-12-13-15

Clasificado bajo Análisis, Diario de viaje, Mundial 2011, Nueva Zelanda 2011, Pumas | el 13-09-2011 |

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Visa El viento parece empezar en el Caledonian Ground. No hay nada que lo detenga. Son manzanas y manzanas abiertas, sin un edificio cerca, con el mar que bordea la geografía. Los huesos ya más o menos se adaptaron a las 15 horas de diferencia, pero, de pronto, Dunedin obligó también a acomodar el chip del frío. Abundan entre los argentinos los abrigos, las bufandas y los gorros, pese a que algunos habitantes de esta ciudad andan de lo más tranquilos por la calle con pantaloncitos cortos y ojotas. Un señor neocelandés, con la picardía de nuestras tierras, entiende la situación e instala, en la puerta del complejo deportivo, una camioneta que porta una máquina de café, té y chocolate. Los enviados argentinos, unos cuarenta, lo asaltan en busca de algo caliente. Y él asalta con el precio: 5 dólares neocelandeses (unos 20 pesos nuestros) por un vasito. El hombre, igual, logra su cometido. Para completar la escena, varios de aquí nos han dejado aún más helados: “En Invercagill va a ser peor”.

A Invercagill se van Los Pumas el jueves después de almorzar. En micro, en un trayecto de unos 200 kilómetros que demanda, por su trazado montañoso, unas 3 horas. Allá esperan la dura Rumania y el segundo partido por la Copa del Mundo. Clave, porque la derrota ante Inglaterra obliga a ganar todo lo que resta de la primera rueda del Grupo B.

Pero aún es tiempo de Dunedin. En esta mañana helada, donde el sol asomó un poquito para luego esconderse tras la nubes que a la tarde ya taparon las colinas que bordean a esta ciudad, Los Pumas realizaron su penúltimo entrenamiento. El miércoles tendrán día libre y el jueves se despedirán del lugar que los albergó desde su llegada a Nueva Zelandia, allá por el 1º de septiembre.

Antes de empezar la práctica, Santiago Phelan reunió a todo el grupo para anunciar la formación. Dos cambios con respecto a los que entraron ante los ingleses, en la batalla de Dunedin. Ambos, obligados por las lesiones de Felipe Contepomi y por la que significó la baja de Gonzalo Tiesi. Pero si uno analiza los puestos, las variantes son cuatro, todas en los backs. Los que entran son Lucas González Amorosino (otro debut en una Copa del Mundo) y Marcelo Bosch, que jugó un tiempo y medio el sábado. Uno como fullback (15) y el otro como segundo centro (13). Santiago Fernández pasa de 12 a 10 y Martín Rodríguez (que será el pateador) de 15 a 12.

Phelan iba a dar el equipo el jueves, pero se adelantó 48 horas. “Es lo mejor para los jugadores”, me dijo después de confirmar a los XV en conferencia de prensa.

– ¿Cómo jugador te pasaba lo mismo? ¿Lo pensaste más como ex jugador o como entrenador?

– No, a mi me daba lo mismo. Pero ahora que lo decís, tenés razón. Cuando yo jugaba, queríamos saber a los titulares cuanto antes. Te permite ya fijarte de lleno en el partido.

Tati, como el resto, sobre todo los que tienen más batallas sobre sus espaldas, está confiado, pero aún le dura la bronca por el triunfo que se escapó el sábado. “Lo teníamos ahí”, confiesa y se le cambia el rostro. Corcho Fernández Lobbe, que será el capitán, lo certifica cuando grafica: “Ahora tenemos la espalda contra la pared. No queda otra que ganar”.

Corcho es alma en este equipo y, sin dudas, una garantía como capitán en reemplazo de Felipe Contepomi, quien por primera vez una lesión lo deja afuera de un partido en sus cuatro Mundiales. El mellizo, Martín Scelzo y Mario Ledesma son los tres de este plantel que registran esa marca (los anteriores son Agustín Pichot y Pedro Sporleder), pero el Bocha marcará un récord el sábado en presencias, llegando a las 15.

Más del tercera línea criado en Liceo Naval: “Vamos a plantearles una batalla de muchas fases con los forwards, para desgastarlos. Y tendremos que cuidarnos mucho de los penales, porque ellos juegan al line y después te complican con el muy buen maul que tienen”. Es así: Rumania tiene un pack durísimo, con una primera línea que masacra en el scrum.

Esto último permitiría un comentario de porqué Los Pumas no llevan tres primeras líneas al banco. Quizá era lo más aconsejable, pero hay que ver que los tres cuartos son jóvenes y sin tanta experiencia, y que lo que pasó con Inglaterra justifica poner cuatro forwards y tres backs.

Ahí también entra la explicación que dio Phelan sobre la convocatoria de Lucas Borges, quien hoy por la tarde arribó a Dunedin. “Tiene la experiencia importante para poder transmitírsela a los backs, que son jóvenes”. El más chico de todo el plantel, el tucumano Nicolás Sánchez (cumplirá 23 años el 26 de octubre), irá al banco. Al cachorro de Lawn Tennis se le dibuja la ansiedad por entrar.

A Los Pumas se los ve tan bien como antes de jugar contra Inglaterra. Se percibe en cada gesto y en cada palabra. Quizá la bronca por los porotos que se escaparon el sábado signifique un plus positivo de cara al test con Rumania. Queda mucho por recorrer, porque así lo exige un Mundial de rugby, tan largo como el de ningún otro deporte.

Mientras tanto, Los Pumas se van despidiendo de Dunedin. Una ciudad hermosa y con gente muy amable, siempre dispuesta a solucionar cualquier problema. Pero con un clima hostil. Claro, como nos dicen aquí, en Invercagill va a ser peor. Es en el extremo de la Isla Sur. Casi como si fuese en la Antártida. Pero no hay de qué quejarse. Estar en una Copa del Mundo de rugby en un país de rugby como Nueva Zelandia supera cualquier cuerpo congelado.

Dunedin

Clasificado bajo Diario de viaje, Mundial 2011, Nueva Zelanda 2011, Pumas | el 07-09-2011 |

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Dunedin, en la Isla Sur de Nueva Zelandia, es una ciudad pintoresca, de típica estructura británica y con una gran influencia escocesa, al punto que se la conoce como la pequeña Edimburgo. Incluso, Dunedin proviene de la traducción al escocés gaélico de Edimburgo. Aquí también está ubicado el único castillo de todo el país. La gente es amable y a las 6 de la tarde ya no se ve a nadie por la calle.

El clima de la Copa del Mundo se nota en las vidrieras y porque aquí todos saben de rugby, pero se estima que la ciudad tomará color con la llegada hoy de los hinchas ingleses y de los argentinos. El viernes estará instalado en el centro, en lo que se conoce como Octógono, una carpa con pantalla gigante para seguir el debut de los All Blacks.

 

En Dunedin está la Universidad de Otago, fundada en 1869. Es la que le da vida a la ciudad, ya que allí concurren unos 25 mil estudiantes, cuando la población total aquí es de 124 mil habitantes. Es común ver a los jóvenes con una pelota en la mano, y todos los días, a eso de las 6 de la tarde, se improvisa una multitudinaria tocata (en la que también participan mujeres) en una cancha que está sobre una de las avenidas principales. A cuatro cuadras de donde están Los Pumas. Allí, al mediodía, celebraron un pic-nic los integrantes del staff, aprovechando la jornada libre.

Una ciudad tranquila, de gente amable, con mucho verde y lugares hermosos.  Vale la pena estar aquí.


Comandantes

Clasificado bajo Diario de viaje, Mundial 2011 | el 05-09-2011 |

14

El vuelo 1182 de Aerolíneas Argentina que partió el sábado a las 2.30 de Ezeiza con rumbo a Auckland tiene aroma de rugby en cada asiento. Viajan ahí una delegación de chicos del Taraguy de Corrientes, un grupo en el que se mezclan los de Delta con los de San Fernando, bloggeros de periodismo-rugby (Fede, con Daniel, su padre, en una hermosa relación que ya va por su tercer Mundial compartido juntos), periodistas y los comandantes del Bronce del 2007: Agustín Pichot y Marcelo Loffreda.

Como para darle más sabor, la película que se proyecta es la deliciosa Medianoche en París, que, irremediablemente, también trae recuerdos de aquel 2007, sobre todo la del impacto ante Francia.

Ya en tierra neocelandesa, el domingo a las 7.30 de la mañana, hay dispersión. La mayoría va en busca de los motor-home, que serán vitales aquí para la mayoría de los argentinos que emprendan la aventura de seguir a Los Pumas. Son mucho más baratos que un hotel, pueden entrar hasta 6 personas y cuentan con todas las comodidades. Otros se apuran para tomar la primera conexión a Dunedin y otros se quedan en Auckland.

El contacto con la Copa del Mundo es inmediato. Cualquier desprevenido que llegue aquí se entera enseguida que se está por disputar el torneo máximo del rugby. Banderas, carteles de bienvenida y amplias fotografías de los All Blacks promocionando todo tipo de productos: desde calzoncillos hasta líneas aéreas. Los diarios del domingo traen sus suplementos especiales y en la televisión a cada rato hay alguna noticia vinculada con lo que arrancará el 9 de septiembre, precisamente en Auckland, en el Eden Park, cuando los neocelandeses comiencen el sueño de la carrera hacia el título ante Tonga.

Estuve unas 10 horas en Auckland esperando el vuelo a Dunedin, previa escala en Wellington. Mi amigo el gran Frankie Deges, quien trabajará como oficial del IRB, me facilitó su departamento -piso 25, vista de toda la ciudad- para darme una ducha y, luego, recorrer un poco la ciudad. Hay, como en el viaje desde Buenos Aires, olor a Copa del Mundo en cada esquina. Bares, restaurantes, hoteles. Todo tiene el sello de la RWC.

En Queen Street, el local de Adidas y de All About Rugby explota de gente el domingo por la tarde. La camiseta nueva de los All Blacks es la gran atracción. Cuesta 190 dólares neocelandeses. O sea, unos 672 pesos de los nuestros. Hay que pensarlo un par de veces. A 100 metros, sobre la bahía de Auckland, una ovalada gigante reza: “100 % New Zealand”. El lugar será uno de los epicentros de las múltiples fiestas que se celebrarán el viernes en la ciudad.

Para los medios, no existe otra tema que los All Blacks. Aquí son noticia hasta cuando tienen un hijo, como el caso del medio scrum Piri Weepu. Y en todas las lecturas se percibe un temor. Ocurre que las recientes derrotas ante los Springboks y los Wallabies en el Tri Nations abrieron grandes interrogantes. El Herald tituló que los All Blacks perdieron el Plan B. La presión sobre el seleccionado es tremenda. Incluso hablan de una gran martirio si se les vuelve a escapar el título.

Ya sobre la noche de Auckland, es hora de emprender otro vuelo, ahora rumbo a Dunedin, destino final de la primera parte del viaje. Air New Zealand también es All Black. Hasta los vasitos llevan los nombres de los jugadores. Y el video con las normas de seguridad tiene a dos que hacen de comandantes: Riche McCaw y Graham Henry. Ambos con bastante más presión que la que hoy tienen los comandantes del 2007, Pichot y Lofffreda.

 

Modelos (II)

Clasificado bajo Camino a Ser Puma, Diario de viaje | el 28-09-2008 |

8

¿Imaginan la cara de Galo, un chico de la M16 de Sixty de Resistencia, al momento de ganarse en el sorteo la camiseta que Los Pumas utilizaron en el Mundial que luce un autógrafo en el corazón de Agustín Pichot y que le es entregada por Diego Albanese? ¿Imaginan a 270 chicos del Noroeste jugando al rugby, todos mezclados, mientras los dirigen y los ayudan en los conceptos del juego Albanese, Santiago Fernández, Juan Ignacio Gauthier y Alfredo Lalanne? ¿Imaginan a esos mismos chicos haciendo cola en una carpa para que un equipo de especialistas les fabriquen sus protectores bucales a medida, privilegio en este país exclusivo de Los Pumas? ¿Imaginan a esos mismos chicos recibiendo charlas sobre prevención y reglamento a cargo de gente que sabe mucho del tema? ¿Imaginan a esos mismos chicos compartiendo un multitudinario tercer tiempo? ¿Imaginan a esos mismos chicos sacándose fotos y llevándose las camisetas de sus clubes autografiadas por los ídolos a los cuales hasta aquí sólo los habían visto por televisión?

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Esto ocurrió hoy en Resistencia, Chaco, en la última jornada de Camino a Ser Puma, organizada por la Red Solidaria Federico Acosta. Un día emotivo, inolvidable, donde la esencia del rugby estuvo en cada rincón y en cada minuto. Hasta el tiempo produjo el milagro: llovió. Y a la hora de jugar, salió el sol. “Fede está acá”, me dice Gloria, su mamá, y me aflojo tanto como cuando fue el himno en el partido inaugural del Mundial.

Los jugadores, que viajaron hoy a la mañana y ahora, a la noche, ya están de regreso salvo Lalanne, quien no encontró lugar en el avión y se quedó hasta mañana sin chistar, miran asombrados a los chicos cuando les toca hablar antes del sorteo. Albanese, a quien esos chicos miran con admiración, les devuelve su espíritu de Puma: “No importa ser Puma. Esa es una consecuencia; lo importante del rugby está acá, en ustedes”. Y el resto dice lo mismo.

Debieron venir más de 400 chicos y muchos más entrenadores y dirigentes. Claro, no hay que buscar interrogantes en los chicos. Sí respuestas, como la que dieron esos dos de 15 años que vinieron desde el club Adelante de Reconquista. Estuvieron en el CURNE a las 7.15 después de viajar 200 kilómetros. “Vimos la noticia en Internet y le dijimos a mamá que averiguara cómo venir. Cuando le dijimos a nuestro entrenador, nos dijo que era imposible porque teníamos un partido pactado. Nosotros creímos que debíamos venir acá”, me dijo uno de ellos con la sonrisa a flor de labios. No estaría mal que los grandes aprendan de los chicos.

La UAR apoyó y, a través de su gerente general, Guillermo Accame, quien también viajó hoy, prometió que la entidad seguirá estando al lado de estas iniciativas tendientes a la prevención y a poder vivir mejor, y que las extenderá al resto del país. Ojalá se cumpla.

Me llevo el abrazo conmevedor de estas madres modelo y también me llevó una artesanía de recuerdo que me la entrega nada menos que Gloria, todo un ejemplo para todos nosotros. Qué más pedir. Mañana volveremos a hablar de los temas de siempre: del campeonato, del futuro de Los Pumas, de las peleas por distintos motivos, del amateruismo y el profesionalismo. En fin, de cosas importantes. Pero no más importantes que esta.

Modelos

Clasificado bajo Camino a Ser Puma, Diario de viaje | el 27-09-2008 |

3

“1) Internet, 2) Celulares, 3) Spa urbano, 4) Gym, 5) Nutrialimentos, 6) Cirugías, 7) Viagra, 8) Fertilidad, 9) Las fórmulas de la belleza, 10) Diseños de autor, 11) Delivery, 12) Circuitos de compras, 13) Barrios cerrados”. Estas son “las cosas que nos cambiaron la vida”, según una nota que publicó hoy el suplemento Mujer del diario Clarín, que para festejar sus 10 años realizó una producción que fue a la tapa y para la que juntó a un grupo de mujeres -modelos, actrices- cuya principal virtud es que son lindas, y a las que cubrió con unos vestidos rojos largos y escotados.

A veces me pregunto en qué piensan los medios y los periodistas a la hora de reflejar la realidad. A qué apuntan. Busco algunas respuestas en este sábado en el que estoy en Resistencia, uno de los tantos lugares de este país golpeados terriblemente por una sequía que apenas recibió 90 milímetros de lluvia en 9 meses. A casi 500 kilómetros, en El Impenetrable, la situación es desesperante: ya se perdieron miles y miles de animales y hay riesgo humanitario. El traslado del agua se torna aún más complicado porque hace ya rato que se clausuraron los ramales ferroviarios.

Tengo enfrente mío otra realidad. También son mujeres. Modelos, claro, aunque lejanas a las tapas de los diarios. Más aún: lejanas a un espacio en los medios grandes. También, como las de Clarín, las identifica el rojo. No se trata de un vestido caro y diseñado por los modistas top, sino de un pañuelo hilvanado a mano, con muchísimo amor, que cuelga de sus cuellos sobre las camisas blancas. Y un corazón, también rojo, de prendedor, que identifica a la Red Solidaria Federico Acosta. Una de esas madres es Gloria, una señora que no pierde nunca la sonrisa pese a que ya lleva cuatro años sin Fede -aunque todos tenemos en claro que Fede está-, un chico que murió de una lesión grave cervical jugando al rugby.

Aquí, bajo un sol abrasador, y en el medio del campo, en las instalaciones del CURNE de Resistencia, seis integrantes de las madres de la Red (Gloria, Silvia, Mercedes, Irma, Nancy y Graciela) van y vienen porque se está desarrollando la segunda jornada de la tercera edición de Camino a Ser Puma. Con ellas está Pablo, un chico que acudiendo a los valores que ofrece el rugby, se recuperó increíblemente de otra grave lesión cervical. Y apoyan con otras tareas en la Red, Sandra, Marta, Laura, Alejandra, Miriam, Patricia y Blanca.

El Camino a Ser Puma tendrá su día culminante mañana, cuando unos 400 chicos reciban charlas de prevención y reglamento de especialistas autorizados para después comerse la frutilla del postre: participar de prácticas multitudinarias con sus ídolos. En este caso, Diego Albanese, Santiago Fernández, Juan Ignacio Gauthier y Alfredo Lalanne.

Hoy fue un día de charlas para jugadores de Primera, entrenadores, médicos y árbitros. Lamentablemente, el auditorio fue escaso para una convocatoria de este tipo. ¿La razón? En Formosa se disputó el mismo día y a la misma hora una fecha del Regional del Noroeste (en el que jugó CURNE, anfitrión de Camino a Ser Puma), por lo cual los principales destinatarios -¿sabrán realmente de todo lo que se dijo acá?- faltaron. A veces los dirigentes del Interior deberían mirarse para adentro cuando reclaman mayor poder en las decisiones del rugby argentino. Vale afirmar que estas jornadas contaron con el absoluto apoyo de la Unión Argentina de Rugby (UAR).

Antonio Di Pietro, fisioterapeuta del M20 nacional, disertó sobre las bondades de la prevención al momento de entrar a una cancha -cómo vendar correctamente un estribo, qué hay que hacer antes y después de cada partido, cómo recuperarse de las lesiones, los mitos alrededor de los suplementos vitamínicos- y relató cómo, a través de la prevención, se evitó un caso parecido al de Martín Gaitán con el Pumita Christian Etchart, a quien se lo obligó a presentar el apto médico para viajar al Mundial y allí se le detectó un problema cardíaco que ahora, tras una operación, lo puso de nuevo en condiciones para jugar al rugby.

Susana Presta, médica de la UAR ante el IRB, dio otra clase de cómo se maneja la prevención a nivel internacional y adelantó que los chequeos ya no incluyen sólo un electrocardiograma, sino una ergometría y hasta un ecodoppler. El odontólogo Rafael Ruarte -quien mañana junto a un equipo que lo acompañó especialmente desde Buenos Aires frabricará protectores bucales a medida para todos los chicos- contó que las lesiones bucales se redujeron en un 72 por ciento en Nueva Zelanda desde que el protector se hizo obligatorio. Miguel Peyrone, oficial de Desarrollo de Referato de la UAR, explicó las reglas nuevas. Miguel Sero, oficial de Desarrollo de la UAR en la Región NEA, habló sobre los ejercicios de musculación (estableció que el trabajo se debe hacer a partir de los 14 años), y Eliseo Pérez, secretario técnico de Desarrollo de la UAR y quien ayer brindó una aleccionadora charla para los padres, dio algunos elementos esclarecedores del Programa de Desarrollo que la UAR le presentó al IRB.

Es de noche. Refrescó. Un asado en el CURNE sirve para cerrar la jornada. Allí están también los chicos que estudian periodismo acá y que creyeron que había que apoyar con su trabajo a estas mujeres. Luciano Ifrán, uno de ellos, jugó con Fede. Los ya periodistas se ocuparon de toda la prensa, incluso de un suplemento especial publicado por el diario local Primera Línea y del programa que en la contratapa lleva un emocionante mensaje de Agustín Pichot. Agradezco estar acá. No todo está perdido.

Salta

Clasificado bajo Diario de viaje | el 13-02-2008 |

27

Es miércoles por la noche, casi jueves, y acabo de aterrizar desde Salta, hacia donde partí ayer por la mañana tempranito. El motivo del viaje relámpago fue para lanzar la escuela de periodismo deportivo Deportea -de la cual soy codirector- en esa provincia del Norte argentino. Anduve de un lado para el otro, casi sin descanso, por lo cual recién ahora tomo contacto con el blog. Observo, con alegría, que algunos temas han sido comentados por el lado del humor. Bienvenido. También puedo acotar que discrepo con ciertas observaciones realizadas sobre algunos colegas y que considero que a propósito de los dos post anteriores, el rugby argentino tiene hoy temas más urgentes que la designación del nuevo entrenador de Los Pumas y de si Hugo Porta -a quien respeto- debe ser o no el representante ante el International Rugby Board (IRB). Pero bueno, volviendo a la chacota, agrego una anécdota: poco antes de abordar el avión de regreso sonó mi celular. Era Agustín Coscia, popularmente conocido como Fafá, de quien no tenía noticias desde hace un buen tiempo. Me agradecía por lo que había salido en periodismo-rugby y le expliqué que no sabía de qué se trataba por los motivos antes citados. Tampoco entendía si me hablaba en serio. Me insisitió que sí, que estaba agradecido. Y bueno… 

En las agitadas y buenas horas que pasé en Salta obviamente el rugby no estuvo ausente. Casi todos con los que estuve me preguntaron por Los Pumas. Ya no sorprende a esta altura toda la admiración que sigue despertando en cualquier ámbito ese grupo que alcanzó el tercer puesto en el Mundial, que cada vez parece más milagroso. Y la consulta permanente es cómo el seleccionado argentino no es aceptado en el Seis o en el Tres Naciones. La gente que no está empapada en el rugby no lo puede entender. Tampoco sé si desde mi humilde óptica respondí con claridad a sus interrogantes. Al menos lo intenté. El tema, puedo asegurarlo, me acompañó a todos lados.

Tuve casi nada para la distracción porque, simplemente, no fuí de paseo. Apenas una recorrida a las apuradas por la hermosa Quebrada de San Lorenzo, fuente de inspiración de Los Chalchaleros, entre otros, y un regreso hacia el aeropuerto por la ruta 9, a cuyo borde se están levantando las nuevas instalaciones del Universitario Rugby, justo enfrente de la modernísima y flamante ciudad judicial.

Mi última visita a Salta -también fugaz- fue hace algo menos de dos años, cuando Los Pumas le ganaron a Italia. Puedo afirmar que está aún más linda. Y en un crecimiento asombroso. En ese lapso se levantaron, por ejemplo, los dos únicos hoteles de 5 estrellas en la ciudad. También luce impactante el nuevo edificio de la Biblioteca. Me contaron que el año pasado la provincia arañó el millón de turistas, el 30 por ciento llegados desde el exterior. Salta impacta por sus contrastes geográficos y sociales, tan típicos de esta Argentina. Es un lugar fantástico, que atrapa desde todos los lugares.

En el medio de tantas preguntas sobre rugby, alguien mencionó que allí trasciende que un conocido comentarista de fútbol por televisión cobró 250 mil pesos para hablar de las bondades de la provincia durante las emisiones. Una joyita. ¿Sí? Y 30 mil de la misma moneda para ir a dar una charla. Me pregunto si vivo equivocado. O si no es mejor tomarlo con humor. Quizá.

 

Regreso

Clasificado bajo Diario de viaje, Mundial 2007 | el 20-10-2007 |

51

Pego la vuelta. Esta noche. Después de pelear y agarrame más de una bronca porque fue imposible que me encontraran un lugar en Iberia antes del 1 de noviembre, no tuve otra que sacar otro pasaje. Lindo lo de la compañía española: tiene sobrevendidos los dos vuelos diarios Madrid-Buenos Aires, por lo cual desde hace semanas que están dejando varados a decenas de turistas en Barajas. Me consiguieron un boleto de TAM vía París-San Pablo-Ezeiza. ¿Consecuencia? Me pierdo la final del Mundial. Da un poquito de fastidio después de haber estado acá desde tres días antes del comienzo del torneo, pero me llevo tanto de aquí que eso tapa mi curiosidad periodística y rugbística de estar en el lugar de los hechos.

Rodrigo, mi hijo, al que tanto extraño, me grabará la final y la veré cuando nos juntemos en casa.

De todos modos, creo que este blog no puede quedarse sin la final. Podría recurrir a ciertos recursos periodísticos como la de no decir nada y escribirlo desde Buenos Aires, pero no es la idea de este espacio. Por eso les hago una propuesta-desafío. Que en este mismo post escriban ustedes el comentario. Yo eligiré uno el lunes y lo publicaré en lo que será el último testimonio del Mundial, el último que llevará el cabezal que identificó a esta cobertura. O sea, la última nota la escriben ustedes. Porque de eso se trata periodismo-rugby. De un ida y vuelta. Ahí está la esencia.

Es verdad que aquí participan varios periodistas que corren con ventaja. No importa. No tendré en cuenta tampoco la extensión, que nunca es fundamental. Pueden escribir libremente, de acuerdo a sus conocimientos y a sus sentimientos. Con su nombre verdadero o con el nick que se les antoje. Aquel post sobre la identificación para los comentarios fue sólo una idea, no una imposición. Se me ocurrió algo: entregarle al que finalmente decida que es el que más me gusta, un libro Ser Puma autografiado por sus tres autores, Alejandro Cloppet, Pablo Mamone y yo. Por eso les pido que sí pongan un mail al que les pueda responder. Si tienen ese libro pueden elegir otro. Claro, sin firma, a no ser que se trata de alguien que conozca.

No terminamos acá. Para nada. Diría que empezamos. Hay mucho para escribir, para contar, para transmitir, para intercambiar ideas, para opinar. Este espacio empezó sin Mundial y seguirá aún sin él porque queda por delante un camino que obliga a un montón de desafíos de los que deben participar la gente del rugby y también todos aquellos que se han acercado por el furor que provocó esta gesta de Los Pumas. ¿Cómo no seguir disfrutando de DEX, de Cecilia y de Victoria, de los dinosaurios, de los que viven en el exterior, de los chicos y de los veteranos, de los que entienden del juego, de los que aportan información todo el tiempo, de los que se van sumando, de todo este grupo que palpita el rugby?

Ha sido un placer y un orgullo haber podido estar acá para contarlo. Gracias de nuevo a Los Pumas y a ustedes. Vivimos 50 días inolvidables. Los dejo. Tengo que armar las valijas. No sé si habrá lugar para tantas emociones.

 

 

Raíces

Clasificado bajo Diario de viaje, Mundial 2007 | el 19-10-2007 |

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Queda poco para pegar la vuelta. Mañana les daré más precisiones. Hoy, en uno de los últimos post de esta cobertura, quiero referirme a algunas experiencias personales que viví en este Mundial que quizá no tengan estrecha relación con el rugby, pero que ocurrieron, precisamente, porque tuve la fortuna de haber estado aquí.

Luis Rigou y Diego Pittaluga son dos argentinos que llegaron a Francia hace 25 y 17 años, respectivamemente. Palparon desde chicos, en su tierra, la sensación de tener una ovalada en sus manos y de vivir el espíritu de este deporte. Son unos años más jóvenes que yo, pero compartí con ellos muy buenos momentos de la entrañable adolescencia porque íbamos al mismo colegio.

Desde que partieron que no los veía y sabía poco de ellos, aunque me enteré sin la dimensión que tengo ahora después de haber estado con él, de la importante carrera que hizo aquí Luis como músico, bajo el seudónimo de Diego (por su amigo) Módena.

Luis y Diego no se apartaron de sus raíces. Fortificaron la amistad de la infancia y trabajan juntos en diversos proyectos. Uno aportando la música y el otro con todo lo que sea producción artística y diseño gráfico. Me invitaron a un asado, el único que pude disfrutar en todos estos días en Francia, el sábado que les bleus le ganaron a los All Blacks. Fue una noche inolvidable, porque también estaban sus amigos franceses.

Lo de Luis es increíble. Después de haber tocado con Jaime Torres se vino a Francia a probar suerte con su flauta traversa. Ocarina (una flautita de barro), su primer disco, fue un boom. En su carrera lleva vendidos más de 14 millones de placas y ha superado en Francia, por ejemplo, a Michael Jackson. Cultor del folklore y del varieté, como le dicen aquí, Luis dejó a Diego Módena y se lanzó a un proyecto fantástico. Está construyendo -ya casi está listo- en una casa que ocupa toda una esquina en un proyecto que llamó Territorio Autónomo Creativo (TAC).

Allí, por ejemplo, tiene la consola que utilizó Pink Floyd para elaborar la joya El lado oscuro de la luna, mientras que la acústica de los estudios se la encargó al mismo que trabaja en ese rubro con Peter Gabriel.

“En un momento me encontré solo, aislado, y me dije que la música no era eso”, me cuenta Luis mientras recorremos el lugar que mezcla toda la parafernalia tecnológica con la calidez que se necesita para la creación.

Con Diego, que también aporta composición y canto, han lanzado Quebrada (www.quebrada.org), un disco de 16 temas de los cuales en dos participa con su voz el periodista Jorge Lanata. Ya lo escuché y me llevo una copia a la Argentina. Es una obra que apunta al corazón, de tremenda fuerza interpretativa, sobre todo en la versión El Santo Padre, de Violeta Parra.

Pasé una noche inolvidable porque, entre tantas otras cosas, pude apelar a las raíces. Mirando rugby y recordando episodios de nuestras vida. No quería irme de acá sin contarlo.

Hasta mañana.

 

Imaginación

Clasificado bajo Diario de viaje, Mundial 2007 | el 14-10-2007 |

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Informa bien Edgard en su parte meteorológico de todos los días de partido que ya es como una cábala inquebrantable en este blog. París luce celeste en su cielo y sol pega fuerte, así que evito hacer lo mismo que el domingo pasado, cuando me eché a relajarme bajo la Torre Eiffel. Es un domingo precioso, con miles de personas paseando por esta ciudad que viene de tener una noche distinta a la soñada por sus habitantes. Pasan los ingleses con sus pechos inflados de orgullo. Empiezan a verse más sudafricanos con las camisetas verdes. Y, como siempre, un grupito de argentinos que se juntan en el Arco del Triunfo. Tres acaban de llegar. Carga cada uno con  su valija. Uno de ellos tiene la celeste y blanca, pero la de fútbol, con el 10 en la espalda y el apellido de Riquelme estampado. Lo miro y recuerdo lo que leí anoche cuando volvió para escribir del Stade de France: la Argentina le había ganado a Chile con dos goles de Riquelme. Imagino porqué no puede ser un fin de semana completo.

Sebastien Chabal también es el rostro de la derrota francesa. Está en todas las tapas de los diarios. Tres de ellos (Le Journal Dimanch, Le Parisien y Aujourd’hui) optaron por el mismo título, “Ragean!”, que es un expresión francesa que deriva del verbo rabiar. “La dececpción es infinita”, dice L’Equipe. Todo lo contrario en la prensa inglesa. Jonny Wilkinson es el elegido. “Héroes”, “Gloria” se lee en una recorrida por las portadas. Recuerdo ayer cuando iba hacia el estadio en el subte atestado de gente a un jóven excitado con la camiseta de les bleus abrazando a otro con la de los Boks. “Acá está la finaaaalllll”, gritaba. Sigo imaginando.

Los días de partido a la noche son los más largos. No sé porqué este domingo me parece que no pasa más. Hablé hace un rato con DEX. Está feliz con el espectáculo que vivió anoche viendo el partido por pantalla gigante en el centro de París. Le digo, como si fuese un padre, que aproveche para pasear. Quedamos en econtrarnos antes de ingresar al Stade. Se lo nota ansioso. Supongo que habrá pensado lo mismo de mí. Hablamos de un hipotético pase a la final. Imaginamos.

No sé si estoy escribiendo por un compromiso periodístico o para calmar la espera del modo que mejor conozco. Leo ya no sé dónde, creo que a propósito de algo que dijo Agustín Pichot, una referencia al mayo francés del 68. El que lanzó aquella famosa consigna de “La imaginación al poder”. Por un instante se me viene el capitán a la cabeza. Sí, imagino.

Traje cuatro libros desde la Argentina creyendo que la estadía iba a ser más corta. Me queda por terminar el último, uno que tengo postergado desde hace mucho tiempo. Está en mi mesita de luz desde el lunes. Vuelvo a mirar la tapa tentadora desde anoche: “Argentina vs.Inglaterra. Mundiales de fútbol y otras guerras”. Imagino a la obra de David Downing agregándole un capítulo del rugby.

Basta. Decidí terminar aquí. Igual, no dejo de imaginar, no sólo porque nunca lo hago sino porque eso es lo que más han contagiado estos Pumas. Prefiero armar el bolso con la pesada computadora, ponerme la campera de todos los partidos y marchar hacia el estadio. No importa que falten todavía casi cuatro horas. Mejor llegar temprano.

Chau. Nos vemos en un rato.

Alergia

Clasificado bajo Diario de viaje, Mundial 2007 | el 09-10-2007 |

38

Disculpen, pero voy a romper con una tradición periodística. Dejo la noticia, lo más importante, para después. La escribiré luego de esto. Ocurre que cuando hoy ingresé al blog vi que ha provocado cierta alarma la nota de ayer. ¿Por qué contesto tan tarde? Porque LANACION.com, para la cual escribo todos los días, le pagó una fortuna a la empresa Orange -que tiene los derechos cibernéticos del Mundial- para que tenga internet libre desde cualquier punto. Pero la famosa plaquita de la incompetente Orange que va enchufada a la computadora funciona cuando quiere, y hace unos días que no da señales de vida. Entonces, tengo que transmitir desde el centro de prensa, que cierra a las 8, las 3 de allá, y a partir de ese momento quedo desconectado, salvo por el teléfono.

Primer diagnóstico: anoche me fui hasta Enghein les Bains a ver al médico de Los Pumas, Mario Larrain, a quien siempre molesto en cada gira. Lo que tengo es un fuerte cuadro de alergia, producto de que el domingo, antes del partido, me eché a tomar algo de sol abajo de la Torre Eiffel. Todo muy lindo, pero yo soy súper alérgico y el sol del mediodía, se sabe, lastima bastante. Parezco un chico en estas cosas. No aprendo aquel sabio mensaje de las abuelas: “La salud es lo primero”. Bueno, Mario me medicó y hoy amanecí algo mejor.

Segundo diagnóstico: conseguí hotel. Ya estoy seguro hasta que me vaya. El problema es cuándo. No hay pasajes. Me pusieron desde Buenos Aires en todas las listas de espera.

Tercer diagnóstico: son maravillosos. No tienen idea de cómo me acompañan en todo esto, día a día. Me emociono leyendo cada mensaje. No los conozco, pero es como si los conociera de toda la vida. Cecilia, zanjera de alma, recomendándome un médico en Francia. Juan T, dándome la dirección de hoteles en Francia.Todos deseándome que me mejore. No encuentro otra forma de agradecimiento que escribir esto antes que la noticia.

Disfruto con el corazón leyéndolos a Tomy, al Nazo (feliz por su superclásico) y a Fernandito (supongo que no tan feliz por el fútbol), algunos de mis amigos del alma junto al Mono, que ayer llegó a los 50. Me emociono con los comentarios de alumnos que pasaron por TEA y Deportea, como Luis Faraoni (brillante escriba; perdón que insista, imaginarán, no muy contento por el River 2-Boca 0), Victoria (cubanita de ley) o Johana (inquieta chica que se fue a vivir a Australia y que trabajó como voluntaria en el Mundial 2003).

Aprendo con las permanente contribuciones de Toluba y, les aviso, estoy buscándole una entrada a Dex. La conseguiremos como sea.

Todos me apuntan desde la Argentina lo que debo estar disfrutando este Mundial. Se refieren a la actuación de Los Pumas. No les falta razón. Pero lo que más drisfruto, de corazón, es de esto, del ida y vuelta que se genera en este espacio.

Para lo último, porque ese es el lugar que se merece, dejo a Pablo Llonto. Nunca pudo haber jugado al rugby. Es de esos que uno mira fijo y se esconden. No tacklea, pega patadas desde atrás. Debió decir en su nota muy bien escrita que tiene desde hace muchos años un problema personal conmigo y con mucha gente con la que comulgo. Llonto, por si no lo recuerdan, salía por Canal 9 vestido de smoking (¿careta?) hablando de las bondades del boxeo. Afortunadamente, camino por la vida en la vereda de enfrente a la de él.

¿Qué más? Gracias. Desde el alma. Ahora sí, me preparo para lo del día. Para un martes que ya dejó atrás a ese lunes.

 

 

Dualidad

Clasificado bajo Crónica, Diario de viaje, Mundial 2007 | el 08-10-2007 |

82

Es un lunes complicado para quien esto escribe. Está difícil conseguir hotel en París, hay demasiados problemas con la vuelta en avión (desde Buenos Aires me dicen que recién puede haber lugar para el 1 de noviembre, y el Mundial termina el 20 de octubre; mi pasaje original expira mañana) y además del cansancio y de lo que extraño, anoche se me agregó un cuadro de fiebre que me tiene preocupado. Por eso, ni bien termine de escribir esta nota intentaré que me atienda Mario Larrain, el médico de Los Pumas.

Pero también es un lunes especial. Porque es el día después de un acontecimiento histórico como el que protagonizaron Los Pumas. No lo es por haber estado anoche en el Stade de France solamente, sino por tener la suerte de poderlo transmitir. Y de ver cómo día a día este blog se alimenta de la pasión por el rugby y de tener la posibilidad de enterarme de todo lo que sucede allá a través de los comentarios. Por eso estoy escribiendo pese a todos los incovenientes relatados al principio.

Los Pumas han vuelto a su hábitat natural en Francia. Ya están de nuevo en el Grand Barriere de Enghein les Bains, donde prepararon las victorias contra les bleus y los irlandeses. A veces la moneda cae para el lado de la justicia. El International Rugby Board (IRB) no los dejó permanecer allí la semana pasada, pero al perder Australia, el lugar quedó libre y, claro, Los Pumas lo aprovecharon. Allí estarán hasta el final del Mundial. Sí, hasta el final, aunque parezca increíble.

Se agotaron los términos ya para este equipo. ¿Qué más decir? Es difícil. Es tan enorme lo que están haciendo que uno presiente que esto no terminó acá, que todavía se puede más.

Para eso será necesario librarse del stress lógico que siente el equipo y que se notó en los últimos 20 minutos con Escocia. Esta semana, otra larga semana, luego de una noche de festejo que se extendió hasta las 5 de la mañana, deberá ser utilizada para el descanso y para estudiar al rival, que es muy duro pero no inaccesible. Poca exigencia física.

Los diarios y la televisión de Francia siguen hablando y repitiendo las imagenes del triunfo ante los All Blacks. Cada vez es más evidente el pass forward a Frederic Michalak en la jugada previa al try de Yannick Jauzion. Cada vez parece más injusta la amarilla a Luke McAlister, teniendo en cuenta que los árbitros no sancionan con el debido rigor los tackles al cuello. Pero más allá de la actuación del inglés Wayne Barnes, lo que sucedió en Cardiff fue que los locales sacaron a flote su corazón y los neocelandeses ratificaron que no poseen el fuego sagrado que se necesita en este deporte.

Francia, por otra parte, revivió después de la paliza que sufrió en el partido inaugural. Acá, el Mundial es un tema de Estado y por eso Nicolas Sarkozy no falta a ningún partido, ubicándose cerca de uno de sus delfines políticos, el entrenador Bernard Laporte.

Mientras Los Pumas se marchaban del Marriott de Neuily al Grand Barriere de Enghien les Bains, en el centro de prensa de París se realizó la preselección para nominar al mejor jugador del Mundial. Hay dos argentinos entre los cinco: Juan Martín Hernández y Felipe Contepomi. Los otros son el capitán neocelandés Richard McCaw, el wing sudafricano Bryan Habana y el francés Jauzion. Se votará el 21 de octubre, un día después de la final.

Los Pumas todavía no logran atrapar al concierto internacional. Tampoco gozan de la simpatía de los franceses, que ayer alentaron ruidosamente a los escoceses, como antes lo hicieron con georgianos, namibios e irlandeses. Pero a esta altura poco importa. Los Pumas hablan en la cancha: ganaron los cinco partidos, tienen el ingoal menos vencido y es el único equipo que no recibió una tarjeta amarilla.

Un día duro, pero también muy especial. Se siente que acaba de producirse algo muy importante. Muy grande. Tan grande como Los Pumas.