Emilio Perasso, el Gringo Perasso, me envió este texto, que lo publico en virtud de intensificar el debate respetuoso que necesita el rugby de Buenos Aires en este momento crucial. Y haré lo mismo con todos los que quieran utilizar a este blog con ese propósito.
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El Rugby de Buenos Aires enfrenta una muy delicada situación que necesariamente debe superar.
Sólo teniendo en claro lo ocurrido en estos años y el sentido de las decisiones que se fueron tomando a través del tiempo por nuestra Unión Nacional, presidida casualmente por hombres de nuestro medio, que fueron refrendadas reiterada y unánimemente por todas las Uniones Provinciales, incluida la nuestra, estaremos en condiciones de encarar la solución.
- Desde 1997 los jugadores involucrados en planes de preparación UAR que reciben apoyo para llevar adelante la misma, integraron y prestigiaron nuestros Clubs y Seleccionados URBA, jerarquizando nuestros torneos, sin que ello acarreara ningún problema deportivo, ético o que haga a la seguridad en el juego.
Por otra parte, estos jugadores fueron siempre ejemplo de conducta, espíritu, compromiso y entrega en sus Clubs, en los Seleccionados URBA y los Seleccionados Nacionales y Provinciales en que les cupo actuar.
El sistema hoy en vigencia (Pladar) continuador de otros similares como el de “viaticados”, puede ser motivo de análisis y discusión, pero sobre lo que no hay dudas es que estos sistemas han sido mas que exitosos y han ayudado al desarrollo de nuestros jugadores y a una notable mejora de las performances de nuestros seleccionados, cuya culminación fue el tercer puesto alcanzado en la RWC 2007.
La pregunta que necesariamente debemos formularnos es: ¿Qué sentido tiene cambiar en nuestra Unión decisiones que llevaron al Rugby Argentino a una posición inimaginable y que ha funcionado en nuestro medio de manera inmejorable y sin problemas durante casi 15 años? ¿Cómo hemos podido transformar la solución en un problema?…….
Esta es la gran pregunta a la que nos debemos abocar responder.
Hoy enfrentamos un ambiente convulsionado con una convocatoria a Asamblea, una carta de los jugadores de Buenos Aires que integran Los Pampas, discusiones y declaraciones por doquier.
Estamos en el momento de que los dirigentes tenemos que dejar de ser parte del problema y buscar racionalmente una solución, pues esta es nuestra tarea.
Debemos mantener el control del juego, ejercer el liderazgo previniendo e evitando crisis y tomar decisiones que puedan ser cumplidas y respetadas en el escenario 2011 y no en un escenario imaginario.
El Rugby de Buenos Aires goza de buena salud y no merece vivir esta encrucijada. Tenemos muchos, muchísimos jóvenes entusiasmados con el juego, centenares de comprometidos voluntarios que colaboran con ellos, muchos Clubs que son ejemplo de valores y organización y en los campos de juego y terceros tiempos vive semana a semana lo que todos entendemos como “el espíritu del Rugby”.
Por otra parte, El Rugby Argentino del que somos la parte más importante numéricamente hablando, enfrenta un desafío tan difícil o mayor que el que afrontamos en 1965 cuando nacieron nuestros “Pumas”.
A partir del año próximo se hará realidad algo por lo que hemos bregado durante mucho tiempo: Participar en una competencia regular anual del mayor nivel. Dar una respuesta adecuada a tamaño desafío requiere del compromiso y trabajo mancomunado de todo el Rugby Argentino y sin dudas el Rugby de Buenos Aires no puede, ni debe desentenderse del difícil y apasionante tiempo que nos toca vivir.
Para concluir: Estimo que debemos encarar la situación con la sensatez, sentido común, compromiso, liderazgo, valentía y pragmatismo del hombre de Rugby, dejando de lado cosas que nada tienen que ver con el tema en cuestión y que no están en discusión pues todo el Rugby coincide en ellas. La solución esta al alcance de nuestras manos por cuanto es algo que ya habíamos solucionado quince….., si quince años atrás.