Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 05-11-2012 |

9

De las últimas paradas del año de la URBA y de Los Pumas. De eso escribí hoy en Rugby Fun.

 

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 29-10-2012 |

7

Del sábado de la URBA. De eso escribí hoy en Rugby Fun.

 

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 22-10-2012 |

132

Reflexiones que escribí hoy en Rugby Fun.

 

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 15-10-2012 |

341

Tal como lo avisé en el post 140, hoy escribí sobre lo que derivó del reportaje a Albacete y otras cuestiones. En Rugby Fun.

 

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 03-09-2012 |

13

Los Pumas vuelven a Wellington. Pero esto es muy diferente a lo que pasó aquella noche dramática e inolvidable contra Escocia, por el Mundial. De eso escribí hoy en Rugby Fun.

 

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun, Pumas, Rugby Championship | el 21-08-2012 |

31

De lo del sábado en Newlands y de lo que puede pasar el sábado en el Malvinas Argentinas. De eso escribí recién para Rugby Fun. Les dejo la nota.

………

El test en Ciudad del Cabo, las ansias del debut en la Rugby Championship, el momento histórico, la magnitud del escenario. Todo eso ya pasó. Los Pumas ahora están enfocados en un mismo rival, los opulentos Springboks, para la revancha del sábado en Mendoza, pero con distintas perspectivas. ¿Por qué? Fundamentalmente porque vienen de comprobar en el césped mismo las virtudes y errores propias y de los sudafricanos. Y en ese sentido, vale volver atrás para repasar algunos aspectos vitales de lo que sucedió en Newlands, proyectándolos a lo que puede ocurrir en el Malvinas Argentinas.

Si bien un partido se juzga globalmente por los 80 minutos, los tests de rugby a este nivel tienen distintas partes muchas veces determinantes. Especialmente para Los Pumas, que están poco acostumbrarse a codearse seguido con los grandes. Vamos a empezar, entonces, por el final. Por los últimos 10 minutos. Ahí, los Boks se lanzaron como una tromba en busca del punto bonus, que era esencial para ellos, porque la victoria ya estaba asegurada hace rato. Los 15 argentinos defendieron como leones y, aquí el dato clave, aguantaron físicamente ante un rival que precisamente saca diferencias desde lo físico.

Los Springboks no se llevaron el punto bonus y fue lo que más lamentó la prensa de ese país. Pero tanto los analistas como los jugadores y el entrenador sudafricano no hicieron hincapié en errores propios, sino en virtudes de los argentinos. “Nos topamos con 15 camisetas celestes y blancas”, resumió Heyneke Meyer, coach de los Boks, en uno de los tantos elogios que se llevaron Los Pumas.

Que Los Pumas hayan aguantado los 80 minutos de ese ritmo infernal que impusieron los Springboks es uno de los principales datos para creer que este equipo puede más, que este es el piso, como señaló Juan Martín Hernández. Y algo más: el argentino fue el único de los cuatro seleccionados que culminó el fin de semana sin lesionados.

¿Por qué recalcamos esto? Porque en otros tiempos no muy lejanos, Los Pumas no hubiesen resistido físicamente a este tipo de rivales en competencias como estas, que son diferentes incluso a las ventanas de la IRB. Y porque, además, si los Boks hubiesen quebrado esa defensa en los últimos 10 minutos, se venía una goleada difícil de remontar luego desde lo anímico.

Pero, claro, hubo 21 tantos de diferencia en el score. Y al margen de las virtudes de Sudáfrica, Los Pumas hicieron lo suyo para que eso ocurriese. Errores que no pueden volver a suceder si se quiere jugar mano a mano. Especialmente, con la disciplina. Penales contra estos equipos significa puntos en contra o retroceder en el campo. No hay otra.

Otro punto clave en el déficit de Los Pumas: el ataque. Fueron los únicos en no marcar tries en la primera fecha del RCh. Si bien los Springboks ofrecieron una defensa extraordinaria, con tackles furiosos al pecho y con dos jugadores siempre encima de un rival, los argentinos cometieron errores en el manejo y en la toma de decisiones. Incluso, esas fallas terminaron en puntos de los sudafricanos.

También hay otro detalle a remarcar de lo visto en Newlands: la desconcentración después de recibir puntos. Los Pumas tenían el trámite controlado hasta que llegó el primer try, producto primero de un knock on de Lucas González Amorosino y luego de un free-kick en un scrum. Luego entraron en un bache en el que los Boks se alejaron en el marcador con penales del infalible Morné Steyn y otro try.

Pero para los que estuvimos en Newlands la impresión es que Los Pumas pueden dar más y que si en esta semana corrigen esos errores, que se pueden solucionar, por otra parte, no es alocado pensar que pueden ganar la revancha. Sí, hay margen para ello.

Después de Mendoza vendrá otra parte de la historia. Quizá la más dura, que puede serla aún más de darse un resultado muy adverso el sábado. Porque habrá que emprender un largo viaje a la tierra de los fabulosos All Blacks y de los siempre temibles Wallabies. Pero para eso falta. Ahora hay que enfocarse en lo inmediato. En este sábado, donde Los Pumas irán por más. Tienen con qué.

Liso

Clasificado bajo Columna Rugby Fun, Historias | el 16-07-2012 |

46

Sin menospreciar en nada la fecha de la URBA, para mí la historia del sábado fue la vuelta a Belgrano de Lisandro Arbizu, a los 40 años. A propósito, les dejo la columna que acabo de escribir para Rugby Fun y, también una perlita que encontró Eugenio Astesiano para su sitio Hablemos de Rugby.

………….

Hay una historia que lo pinta de cuerpo entero a Lisandro Arbizu. Tenía 20 años cuando lo designaron capitán de Los Pumas. Hacía un año apenas que había debutado en el seleccionado mayor. Con un peso extra: llevar la 10 en la era post Hugo Porta. Eran tiempos, aquellos de comienzos de la década del 90, muy difíciles en el rugby argentino, de fuertes recambios, sobre todo en los jugadores. La capitanía también estaba sometida a un fuerte debate. Liso terminó de jugar su partido con Belgrano y se marchó hacia el tercer tiempo que se celebraba en el SIC. Ahí se encontraban dos símbolos Puma, Diego Cash y Diego Cuesta Silva, candidatos a liderar a Los Pumas. Arbizu les comentó la decisión de los entrenadores y de la UAR y les preguntó si ellos creían que podía afrontar semejante desafío. Pidió consejos y ayuda. Los dos del SIC, grandes también, le dieron su apoyo.

La escena está contada en el libro Leyendas del Rugby, de Daniel Dionisi. Veinte años después de aquella tarde fría de invierno, Lisandro Arbizu volvió a su casa, a Belgrano Athletic. En la Preintermedia, y otra vez como apertura, el puesto con el que empezó a jugar desde chiquito, cuando otra gloria Puma, otro capitán, el del 65, Aitor Otaño, lo llevó al BAC por la amistad que en el colegio tenía Liso con uno de sus hijos.

De esa historia contada al comienzo hay decenas en la historia de Arbizu, porque, vale la reiteración, el capitán del Mundial 99 está en la historia de Los Pumas, aunque la velocidad de los tiempos modernos y también su lejanía geográfica –lleva muchos años viviendo en Europa- lo tengan en un recuerdo borroso para las nuevas generaciones y para la urgencia mediática.

Arbizu formó parte de la camada que quizá más sufrió en la historia de Los Pumas. Aquella debutó muy joven en 1990, con esa gira por el Reino Unido que arrojó goleadas estrepitosas contra Inglaterra y Escocia. La que integraban, entre otros, Gonzalo Camardón, Federico Méndez y Pedro Sporleder. La que se fue sin victorias de los Mundiales de 1991 y 1995. La que se comió golpes como ninguna adentro y afuera de la cancha.

A Liso le tocó ser el capitán en varios de esos episodios. Con un rugby argentino que no quería salir del amateurismo más férreo, pero que jugaba contra seleccionados que ya estaban insertados absolutamente en el profesionalismo. Debe decirse que él estuvo en el grupo que comenzó a pelear por los logros que hoy gozan los actuales Pumas. Que la historia de estos días empezó a escribirse mucho tiempo antes, con otros protagonistas y en otras circunstancias, absolutamente distintas a las de ahora.

Arbizu retomó la capitanía poco antes del Mundial de Gales, en reemplazo de su amigo Pedro Sporleder. Y la mantuvo hasta unos días antes del Mundial de Australia, cuando en un amistoso en Tucumán se rompió los ligamentos de una de sus rodillas en una jugada aislada, solo.

Hombre de pocas palabras, serio, muy respetuoso, lo recuerdo caminando feliz hacia la conferencia de prensa tras el triunfo ante Samoa, en Lanelli. “¡Por fin!”, me dijo, sonriendo. Los Pumas habían cortado una racha de siete derrotas consecutivas en los Mundiales, de la cual él había formado parte.

O en ese Mundial también, en Lens, cuando la noche anterior al legendario partido con Irlanda, estaba parado solo, bajo un frío helado, mirando hacia el ingoal que 24 horas después se iba a transformar en el símbolo de la resistencia Puma. Me acerqué para decirle que los irlandeses daban el test por ganado. “Mejor así. Que nos den por muertos”, me contestó, casi sin dejar de mirar hacia ese ingoal.

Tackleador implacable, valiente, desequilibrante con su cambio de paso (aquel try a Inglaterra en el Mundial del 95) y símbolo para sus compañeros. ¿Cómo no olvidar su rostro sangrando marcándole dos tries a los All Blacks en esa noche en el Monumental, cuando Los Pumas jugaron uno de los mejores partidos de su historia, también con él de capitán?

Después de aquella lesión antes del Mundial de Australia, volvió para dar una mano en el partido con los British & Irish Lions en el 2005, en Cardiff. Dejó atrás su enojo con Marcelo Loffreda, porque él creía que igual lo debían haber llevado a Australia. El Tano no llegaba a juntar 22 jugadores, y ahí estuvo él, en el centro de la cancha, con su característico casco, tackleando a todo lo que andaba dando vueltas.

Jugó 3 Mundial, 83 tests y fue de los primeros que se marchó a jugar a Europa, bancándose las críticas furiosas de esa época, en la cual jugar por plata era un sacrilegio.

El sábado, Lisandro Arbizu cumplió con uno de sus sueños. Volver a calzarse la camiseta de Belgrano, su club, su casa. Hubo mucho en el medio desde que se fue, si es que se fue alguna vez. Porque los símbolos siempre están. Así debe ser. Y Liso es uno de ellos.

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 10-07-2012 |

4

De Juan Corcho Fernández Lobbe. De eso escribí ayer en Rugby Fun.

 

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 02-07-2012 |

17

Del valor de Pensacola. De eso escribí hoy en Rugby Fun.

 

Pumas (Columna)

Clasificado bajo Columna Rugby Fun, Pumas | el 25-06-2012 |

35

Un pequeño foco sobre los reultados, el juego y el proceso de Los Pumas. De eso escribí hoy en Rugby Fun.

Crédito Foto: Prensa UAR

 

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 18-06-2012 |

15

Universal Assistance Sobre las últimas 48 horas y el significado de los resultados. De eso escribí hoy en Rugby Fun.

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 29-05-2012 |

31

La llegada de Graham Henry pone en marcha la ingeniería del rugby argentino para la alta competencia para los próximos 4 años. De eso escribí hoy en Rugby Fun.

 

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 21-05-2012 |

24

Pese a algunos indicios, el rugby está muy lejos de futbolizarse. De eso escribí hoy en Rugby Fun.

 

Columna

Clasificado bajo Columna Rugby Fun | el 14-05-2012 |

31

Del Seven. De la UAR y de la IRB. De eso escribí hoy en Rugby Fun.