Frescura
Clasificado bajo Camino a Ser Puma, Sensaciones | el 16-05-2011 |
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El fin de semana me alejé de lo que en periodismo llamamos información dura (Pampas, Plar, Pumas, Mundial, Torneo de la URBA, Top 14 francés, Súper Rugby) para trasladarme hacia Resistencia, Chaco, donde fui invitado nuevamente para participar de una nueva edición -la sexta, en esta ocasión- de Camino a Ser Puma, las jornadas que organiza la Red Solidaria Federico Acosta. Resultó, otra vez, una experiencia placentera por donde se la mire, pero, fundamentalmente, porque durante dos días tuve el privilegio de palpar cómo el rugby es una herramienta formidable para que los chicos se diviertan, aprendan y entiendan la importancia de la prevención, no sólo en el juego, sino en la vida. Porque el rugby es como la vida misma.
Fueron dos días maravillosos, porque hasta el clima acompañó, ya que luego de un viernes a la noche de tormentas y lluvias, el sábado y domingo lucieron con sol y temperatura ideal. Unos 300 chicos de 14 años, en su última temporada de infantiles, jugaron al menos cinco partidos cada uno; se llevaron su protector bucal gracias a un equipo comandado por el doctor Rafael Ruarte -una iniciativa que surgió de la doctora Susana Presta-; participaron de charlas de reglamento dictadas por el árbitro Carlos Romero (activo habitué de este blog); de preparación física, a cargo de Miguel Seró, oficial de la UAR y de nutrición, por la doctora Juliana Pugliese. También dialogaron con Eliseo Pérez -otro motor de estas jornadas y cabeza del Desarrollo en la UAR- y con este periodista.
Asistieron chicos de clubes del Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones y Santa Fe. Gozaron del intercambio, jugaron mezclados, participaron de gigantes terceros tiempos y asistieron a shows de música, malabarismos y humor. Se embarraron de lo lindo y mostraron un espíritu fantástico, donde predomino el respeto y la alegría.
Camino a Ser Puma, que nació en el 2006, debería ser un efecto multiplicador en todo el país, sobre todo afuera de Buenos Aires, donde las necesidades y las distancias requieren de un mayor esfuerzo. Los que vivimos acá muchas veces no tenemos ni idea de la otra realidad, la que no nos muestran los medios de comunicación ni las grandes corporaciones.
Siempre rescato a Gloria, la mamá de Federico, quien murió luego de una grave lesión cervical jugando para CURNE, que es, como debe ser, el escenario de Camino a Ser Puma. Quizá lo más refrescante que me llevo cada vez que voy a Resistencia es su abrazo y su sonrisa. Ella es una de las integrantes de la Red Solidaria, un grupo reducido de mujeres que le ponen una garra que supera a la de los hombres. Como Silvia Martín, que no deja un solo detalle al azar. Este año, vale recalcarlo, tuvieron la ayuda de los hombres del club, los veteranos, que organizaron, cocinaron, armaron los partidos y dejaron al CURNE, un club modelo, en excelentes condiciones. Otro dato: este año se agregaron las chicas del hockey.
Luciano y Nicolás, dos jóvenes periodistas que también le ponen toda la garra a Camino, hasta lograron llevar un móvil de su programa radial La Ovalada para emitir en directo el sábado. Consiguieron poner al aire a Agustín Pichot, quien, a través de los parlantes del club, les habló a todos los chicos sobre la nobleza del rugby. Gloria, al escucharlo, corrió hasta el micrófono y surgió un díalogo plagado de emoción. Gloria lo comprometió a que vaya el año que viene, y Agustín le dio el sí. “No sabés lo que sería para nuestros chicos que vos estés acá con ellos”, le explicó Gloria.
Fue un fin de semana, en lo personal, de frescura. Les soy franco: no estuve conectado a Internet ni vi televsión, así que no estoy enterado de lo que pasó en el resto del rugby. En el resto, porque lo que me tocó vivir estos dos días en Resistencia fue puro rugby. El más lindo y gratificante. Y me volví repleto.






