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Clasificado bajo Análisis, Mundial 2011, Nueva Zelanda 2011, Pumas | el 17-09-2011 |
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Había que ganar, y se ganó. Si era posible, con puntos bonus, y también se logró. Pero lo más importante es que Los Pumas volvieron a dar un paso hacia adelante. En todo. En el juego y en la confianza, fundamentalmente. Entonces, el sueño de atravesar la primera rueda sigue intacto. Hay con qué afrontar lo que viene, que es Escocia como primer escalón. “El partido más importante de éste grupo de los últimos cuatro años”, según Mario Ledesma.
El 43-8 sobre Rumania fue de tal diferencia como lo indica el resultado. Los Pumas fueron más de principio a fin, con un gran primer tiempo, sobre todo en los 20 minutos iniciales, donde prácticamente resolvieron la contienda con tries de Santiago Fernández y Juan Leguizamón, dos de las tantas figuras que tuvo el equipo.
El equipo dio un salto de calidad al que buen nivel que ya había mostrado en la derrota ante Inglaterra. Fue sólido, desgastó a los rumanos con una gran actuación del pack y por afuera logró el desequilibrio que faltó en los últimos años. Ese es un detalle a resaltar: Los Pumas apoyaron seis tries, cinco de los debutantes en una Copa del Mundo: además de Fernández, marcaron Juan Figallo, Lucas González Amorosino (elegido por la IRB The Man of the Match), Juan Imohff y Genaro Fessia.
Hubo actitud, salvo un pozo en parte del segundo tiempo. Conscientes de lo que viene, los más grandes hicieron hincapié de eso en el vestuario después del partido. No de las virtudes, sino de los errores. “No hay que dormirse un segundo”, repiten Corcho Fernández Lobbe, Ledesma y Pato Albacete, quien todavía es más gráfico: “Si entramos contra Escocia cagados, con miedo, es mejor aún”.
La arenga en el vestuario servirá para seguir teniendo al plantel en caja. Esta Copa del Mundo es paso a paso, minuto a minuto para Los Pumas. “Una derrota y te volvés a casa. Esto no es una gira, y eso es lo que tienen que sentir los que nunca jugaron un Mundial”, remarca Ledesma, quien ayer se convirtió en el Puma con más partidos en un Mundial: 15.
Volviendo al duelo con Rumania, Los Pumas transformaron simplificaron lo que se preveía un trámite complicado. Gran virtud. Rumania nunca pudo sobreponerse al plan de juego que le imprimieron los argentinos. Quedaron desgastados pronto los europeos. Apenas dieron guerra en el scrum, pero la primera línea rindió otra vez.
Los Pumas ganaron todos sus lines y scrums, fallaron apenas 5 de 56 tackles (Rumania metió 127 y yerró 23), pero el desconcierto en el segundo tiempo trajo buena parte de los 9 penales y de las 7 pelotas perdidas en el manejo.
Fue un buen complemento de los más experimentados con los más nuevos. Y, otro detalle importantísimo, los que entran no desentonan. De hecho, dos de ellos marcaron tries: Imhoff y Fessia. El de éste último nació de una enorme corrida y tackle de Alfredo Lalanne para evitar lo que era un try rumano.
Viene Escocia, el domingo que viene. Los Pumas viajan éste domingo a las 11 rumbo a Wellington, en vuelo privado. En la Isla Norte, seguirá la concentración al máximo y el diagrama de un nuevo esquema para enfrentar a Escocia, que no será igual al de Inglaterra ni al de Rumania. Es partido a partido también en eso.
Las ilusiones están intactas. Se vivió un sábado espectacular en Invercargill. Hasta el clima jugó a favor. No aparecieron el viento ni la lluvia de la que tanto escribimos desde aquí. Privó el sol de punta a punta. Y Los Pumas fueron locales, con unos 5 mil hinchas que le dieron un color especial al Rugby Park Stadium. Una fiesta, con familiares de varios de los jugadores en las tribunas.
“Es un sentimiento, no puedo parar…”, se fueron gritando los que vinieron desde todos lados. Rafaela, Gálvez (la buena gente del Jorge Newbery), Córdoba, Salta, Tucumán, Rosario y de varios clubes de Buenos Aires. Con ex Pumas como Marcelo Loffreda y Jorge Allen también participando de la fiesta. Involidable.
A no dormirse. Esto recién empieza. Es el mensaje de estos Pumas 2011.
Crédito Fotos: Vergara-UAR









