F1
Clasificado bajo Análisis, Rugby Championship | el 22-11-2011 |
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El 22 de noviembre del 2011 quedará, sin dudas, marcado a fuego en la memoria grande del rugby argentino. Un día como hoy, a las 12 en punto, en un salón del Alvear Palace Hotel, la plana mayor de la Sanzar aterrizó en estas tierras para hacer concreto, en vivo y en directo, el ingreso de Los Pumas a la Fórmula 1 del rugby. O sea, al nuevo Rugby Championship, ese torneo anual que al menos hasta el 2015 se jugará, de ida y de vuelta, con los All Blacks, los Wallabies y los Springboks, los tres mejores seleccionados del planeta y ganadores de seis de las siete Copas del Mundo. Otra era. Otra dimensión. Desconocida, es cierto, pero apasionante y que puede dar grandes frutos si se las cosas se llevan adelante como se hicieron en estos últimos cuatro años para llegar a esta instancia histórica.
Puntos que dejó la conferencia de prensa que llevaron adelante las máximas autoridades de la UAR y de la Sanzar.
1) La Sanzar recomendó -según palabras de su CEO, Greg Peters- que los partidos en la Argentina se jueguen dos en Buenos Aires y uno en otra ciudad. “Por cuestiones lógicas es lo más aconsejable”, agregó Peters. Unos segundos antes, Luis Castillo, presidente de la UAR, había deslizado trasladar las sedes a tres provincias distintas. Se resolverá en las próximas horas, según las ofertas que se decidan, pero el que picó en punta es el Estadio Unico de La Plata. Para el otro partido, se verá cuál, puede ser Córdoba, Rosario, Mendoza o Santa Fe.
2) ¿Cuál es el negocio para la UAR? Lo explicó detalladamente Agustín Pichot. La Argentina entra como invitada a la Sanzar, que no sólo tiene el Rugby Championship, sino el Súper Rugby, del cual la Argentina no forma parte. Y los contratos, como el de la televisión (el más poderoso), fueron firmados antes. Lo que concedió la Sanzar es que “todo lo nuevo” se dividirá en cuatro. Lo que ya estaba, será entre tres. A la UAR le queda el ticketing, sus propios sponsors (a renovarse ahora y bajo condiciones más ventajosas) y la comercialización en la región de la TV. Otro punto a favor para la Argentina es que tendrá cero costo en la logística del seleccionado cuando viaje y cuando reciba a los otros tres. Eso corre por cuenta de la Sanzar.
3) “Así como para la Sanzar las joyas son el Súper Rugby y el Rugby Championship, para nosotros la joya es nuestro rugby de base. Para eso está pensado este proyecto. Para fortalecer nuestro rugby de base”. Palabras de Manuel Galindo, responsable del área de Alto Rendimiento de la UAR.
4) Continuidad de Santiago Phelan. Hay voluntad de las dos partes de seguir con el vínculo. Se resolverá también en las próximas horas. Tati solicitará, entre otras cosas, ampliar su staff y mejorar las condiciones de éstos. El tema económico será la medida.
5) ¿Qué pasará con los clubes europeos, algunos como el Racing de París, que anunciaron que pondrán trabas en la cesión de los jugadores? La UAR, en un gran triunfo, logró ampliar la Regla 9. “Esperábamos que esto ocurriera”, dijo Pichot. En diciembre, una delegación de la UAR viajará a Europa en busca de una negociación. Los que están más descubiertos son los que aún no firmaron sus contratos futuros.
6) “También estamos ansiosos porque la Argentina tenga un árbitro en el primer nivel internacional”. Palabras de Mike Eagle, presidente de la Sanzar.
7) ¿Jugadores argentinos en el Súper Rugby? No por ahora. Pero Nueva Zelandia anunció su intención de incorporar jugadores argentinos a sus franquicias.
8) Habrá cambios en las estructuras de la UAR. Se sumarán nuevos gerentes rentados.
9) Los popes de la Sanzar dijeron que la Argentina se mecería esta oportunidad y que están muy felices de contar con Los Pumas en este nuevo torneo. Lo afirmaron de manera enfática.
10) Se necesitará paciencia con todo. En principio, con los resultados. Es un hecho que Los Pumas afrontarán las ventanas de junio y noviembre sin sus titulares, a riesgo de muchos partidos al menos en los dos primeros años. Es algo a largo plazo, donde los verdaderos resultados seguramente se verán en el próximo Mundial, en 2015, en Inglaterra.



Hay distintas maneras de irse de un Mundial. Los Pumas lo hicieron por la puerta de la dignidad. Como corresponde a su historia y, fundamentalmente, a ese resabio del Bronce del 2007 sintetizado en este abrazo de la foto de tres de los líderes que comandaron el difícil y traumático proceso que vivió el seleccionado, y porqué no el rugby argentino, en los últimos cuatro años. Felipe Contepomi, el capitán, que arriesgó su físico maltrecho desde el primer partido contra Inglaterra. Mario Ledesma, que a los 38 años batió varios récords y ratificó que acá vino por más gloria. Rodrigo Roncero, que jugó 40 minutos sensacionales pese a que hasta hace unos días le costaba caminar. Todo el plantel, al fin. Veteranos, intermedios, jóvenes y staff. Juan Fernández Lobbe, quien se quedó con sus compañeros despertándolos cada mañana, armando estrategias, participando de los entrenamientos como si fuese a jugar, llevando el agua, poniendo música. No se fueron así nomás Los Pumas de este torneo. Antes, tuvieron en jaque durante 60 minutos a los All Blacks en su propia casa. No cualquiera lo consigue.








