Sergio Espector, hombre de rugby, me hizo llegar este texto que tituló En Busqueda de la identidad y que aquí reproduzco con el fin de aportar algo más al juego.
Por Sergio Espector (*)
El otro dia en el programa de radio Hablemos de Rugby, al que concurrí, una de las preguntas que se hicieron fue “¿Cuál es la identidad de juego de Los Pumas?”, y en ese pequeño instante la mayoría de los presentes coincidimos que a la clásica garra Puma habría que agregarle más ataque, que tenemos bastiones como para basarnos, etc etc…, lugares bastante comunes de todos nos los que pululamos alrededor del rugby, pero no tenemos peso decisivo en los rumbos del mismo.
Despues del reportaje y con el tiempo esa idea siguió rondando en mi cabeza, y le fui agregando cosas que veo en la tele, en mi Club, recuerdos, como para formarme un concepto que pudiera ser transmitido de manera clara y, con él, poder expresar obviamente lo que yo pienso de esto, que no va a ser más que un aporte a la píramide de ideas que podrían llevarnos a generar una verdadera identidad.
Lo primero que se me ocurrió es: ¿cómo se construye una identidad en un deporte?. Y aquí empezó la catarata de ideas que voy a tratar de ordenar:
- ¿Se enseña desde chicos?
- ¿Se juega como se vive?
- ¿Sirven recetas importadas?
- ¿Los demás tienen identidad?
- ¿Nos caracteriza sólo la garra? ¿El scrum? ¿El maul? ¿O también nos caracterizan los tries de Pascual, los tries a Gales en el 76, lo de Turnes y Cuesta Silva contra All Blacks en Ferro, el de Albanese a Irlanda 99, los tries a Francia en 2007 (sobre todo el de Marín Aramburu en el último partido)?
- Y la última que creo es la mas importante y es el “billetera mata galán” del rugby: ¿El miedo a perder mata Identidad? ¿O en la alta competencia vamos a jugar a lo que juegan todos, al famoso “sistema” para minimizar riesgos?
Arranquemos:
Creo que en el tema enseñanza está incluido mucho de lo que planteé en todos los puntos citados arriba.
Se enseña a ser inteligente, o no; se enseña a tomar riesgos o no; se enseña a tener miedo a perder; se enseña a ser “ventajita” y las clásicas vivezas criollas que nos hacen vivir al borde (casi siempre afuera) del reglamento.
Creo que el gran problema que tenemos en el rugby y en su enseñanza es que sólo unos pocos se preocupan por poner su impronta en el desarrollo de la misma. Basarnos en cosas de afuera está bien, pero sólo eso: basarnos. No tenemos porqué hacer todo el tiempo “copy –paste” de los métodos de enseñanza, de los sistemas de juego, de lo que se dice, de lo que se hace en tal o cual lado, copiar la receta del que gana, nos hace siempre estar a kilómetros de él.
Porque cuando desculamos esta receta ellos ya se tomaron otro tren y están dos estaciones más adelante. En este punto la identidad de muchos clubes (muchos más de los que pensamos y algunos importantes) se basa en la habilidad que tiene el coach de turno de llevar a cabo con su equipo algo que le vino de afuera o de otro club o de otro coach. Repito algo que escribí en algún otro lado: hubo una época en la que entrenadores de infantiles decían “ yo quiero que mi división (M12), juegue como Hindú”. Ahí estamos mal. Y estamos peor cuando los grandes hacen lo mismo.
Nos sirve, y mucho, escuchar, leer, ir a cursos, seminarios, ver tendencias y analizarlas. Todos estos aportes son mucho más que importantes para el desarrollo, pero no para copiarlos y ya. Hay que pensar, y sobre todo aprender a pensar en equipo, lograr que cada uno de los “jugadores” que componen el equipo del Think Tank, aporte , piense , desarrolle su propio camino y hacer que la suma de eso nos lleve a generar lo nuestro, pues seguramente el desarrollo individual de nuestros coaches (obviamente de los que se animan a caminar por el camino más largo, que es el de pensar), va a estar teñido de una cantidad de puntos propios que van a hacer que se logre una identidad propia.
Por eso creo que en el rugby de clubes en función de generar una identidad de juego, se debe trabajar sobre la inteligencia de los jugadores, poner énfasis en la toma de decisiones y jugar a lo que nuestros planteles nos permitan. Uso estos dos términos porque el jugador argentino es inteligente, habilidoso, repentiza y puede ser muy rápido en la toma de decisiones ( se juega como se vive…) Si la enseñanza desde chicos es coherente, aunque uno tenga pocos jugadores va a poder crear una identidad de club, esa identidad de clubes, una de Unión, y la de Uniones una de País, yo no me siento capacitado para definir cuál es la identidad de juego del Rugby Argentino, pero sí aportar para ser una cienmilésima parte de ella.
Mientras la falta de conocimiento se supla por copiar y pegar, donde los egos y las verdades absolutas estén por sobre el consenso y las verdades parciales, y donde las rencillas domésticas políticas se impongan por sobre los que piensan en el juego, la construcción de esa identidad va a ser muy difícil de lograr.
Por último quiero agregar algo que tiene que ver un poco con lo que planteo mas arriba, y tiene que ver con la sémantica del rugby que hace parecer que el que la usa “sabe”. Hoy escucho por todos lados la palabra “sistema”, y se dejó de usar “plan”. No nos equivoquemos, el plan nos permite ajustar, se puede basar en la libertad del que juega, y en la toma de decisiones, pero le genera más inseguridades al coach, porque es más difícil de llevar a cabo. El “sistema” atenta contra la libertad del jugador, limita la toma de decisiones, pero le da “seguridad” al coach, este mal que ya se enquistó en el rugby de elite, por causas y razones múltiples que exceden este texto, hoy lo estamos viendo bajar peligrosamente a los clubes, lo que va a hacer que la búsqueda de la identidad sea aún mas difícil de lograr.
No me gusta ver dos o tres jugadores agarrados de antemano para tomar contacto con el contrario y asi hacer una parte del sistema. Me gustaría mas que el jugador que porte la pelota trate de superar la marca y que si no puede el apoyo se agarre de él y lo haga prevalecer en el contacto, parece la misma jugada y la separa un abismo de inteligencia.
Como siempre término lo que escribo, no creo que lo que pongo sean verdades absolutas, sino opiniones que pueden llegar a aportar un granito de arena en la construcción de un rugby cada vez mejor.
*Sergio Espector tiene 52 años (los cumplió hoy). Ex jugador y entrenador de Juveniles y Superior en San Patricio. Coach nivel 3 URBA y ex entrenador del Desarrollo desde 2006 hasta 2009 y M22 URBA en el único partido que jugó contra los Springboks M20. Jugó al rugby desde los 6 años en Obras Sanitarias y está en San Patricio desde su fundación.